Productos triplican su precio

PANAMÁ. El precio por el mismo producto varía sustancialmente dependiendo del lugar en el que se compre, en el campo o en un supermercado.

PANAMÁ. El precio por el mismo producto varía sustancialmente dependiendo del lugar en el que se compre, en el campo o en un supermercado.

El productor Virgilio Saldaña afirmó que los productores ‘venden el quintal (100 libras) de papa o cebolla por unos $30 aproximadamente’, de modo que el precio de venta de una libra de papas en el campo es de 30 centavos.

En cambio, el consumidor paga por esa misma libra en un supermercado más de 72 y 77 centavos, respectivamente, según el reciente informe de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco).

La diferencia todavía puede ser mayor en función de las declaraciones de Saldaña, ‘la tendencia es a la baja’, ‘en los últimos días se ha bajado hasta $5 el quintal de papa’, afirmó.

De este modo, el precio de venta del productor aún es más bajo y alcanzaría 25 centavos la libra con lo cual, los 72 centavos que cuesta la libra de papa en un supermercado, triplica su precio original.

LIBRE OFERTA Y DEMANDA

‘La papa o la cebolla son los productos más básicos, los que se supone que generan más rentabilidad porque son los que más se consumen, en comparación con la lechuga y otros vegetales que también se venden muy baratos en el lugar de origen, en torno a unos 15 centavos la libra de lechuga o apio’, añadió Saldaña. Pero en los supermercados está en $1.38, según la Acodeco.

El aumento de los precios de los productos básicos ha despertado la consternación en los consumidores que salvo lamentarse, no pueden hacer nada y siguen comprando.

Son estos dos sectores —productores y consumidores— los más afectados. La pregunta que debemos hacernos la formula Saldaña: ‘¿dónde se está quedando el dinero?’.

La interrogante de Saldaña fue despejada. ‘Entre ambos sectores existe una figura que encarece los precios, los intermediarios’, respondió Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá.

Las declaraciones del productor son respaldadas por Acosta, quien afirmó que los productores ‘venden la libra de zanahoria por 10 centavos y en el supermercado la encuentran en 62 centavos’.

MEDIDAS INCIERTAS

Las opiniones de ambos no invitan al optimismo. Por un lado, ‘los productores se están planteando si deben seguir con la producción porque a veces no llegan ni a cubrir el costo básico de producción’, comentó Saldaña.

‘Los productores están intentando asociarse del mismo modo que han hecho los consumidores’, dijo Acosta.

En tanto, los productores persiguen aumentar el precio de venta de sus productos y buscar algún compromiso por parte del Gobierno.

Respecto a los consumidores, el futuro es aún más incierto. La dependencia de un Gobierno que ‘ha apostado por la importación y no incentiva la producción local’, a juicio de Acosta, suscribe la dependencia de una economía de servicios como es la economía panameña.

Lo cierto es que Panamá es un país de servicios donde la presencia del Canal y el turismo generan riqueza y acaparan todas las miradas.

Ante el encarecimiento de los productos básicos de la alimentación, los más perjudicados son los consumidores, pues están al final de la cadena.

Lo Nuevo