Unos 80 millones de litros de leche podrían estar en riesgo tras polémica por compra de queso, según productores

La preocupación principal de los productores radica en que las críticas sin fundamento político pongan en peligro la continuidad de un respaldo institucional que ya han estado recibiendo

Ante los recientes cuestionamientos surgidos en redes sociales tras las declaraciones del diputado Betserai Richard, las principales autoridades y dirigentes del sector agropecuario salieron al unísono a aclarar los detalles de la compra de queso nacional.

Tanto el presidente de la Cadena Agroalimentaria de la Leche, Gerardo González, como el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANAPROLE), Ricardo Pérez advirtieron sobre el riesgo de “satanizar” un programa indispensable para la estabilidad económica y la seguridad alimentaria del país.

Un programa histórico

Los productores desmintieron categóricamente que la adquisición guarde relación con la emergencia provocada por el reciente sismo.

De acuerdo con un comunicado oficial del Instituto de Mercado Agropecuario (IMA), la compra gestionada con la Asociación de Procesadores de Quesos y Lácteos de Panamá (APROQUELPA) no forma parte de los insumos secos distribuidos casa por casa en las zonas impactadas por el temblor, ni sus fondos provienen del presupuesto de emergencia.

Ricardo Pérez explicó que el programa responde técnicamente a la “absorción de excedentes”.

“Esto es un programa que se viene dando casi desde el año 2017. El IMA ha participado en diferentes ocasiones para estabilizar el sector. No es nuevo que los países estabilicen su sector agropecuario; Estados Unidos lo hace, Europa lo hace”, detalló el titular de ANAPROLE, subrayando que estas herramientas existen para evitar pérdidas masivas cuando la producción supera la demanda comercial local.

Para esta operación, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) trasladó un fondo de $1,500,000 al IMA.

La institución precisó que la tramitación se realiza a través de APROQUELPA porque agrupa de 19 a 21 plantas y queseras con sobreproducción, abarcando a todas ellas en el expediente aunque formalmente se gestione bajo un solo nombre por renglones administrativos.

Millones de litros en riesgo

La preocupación principal de los productores radica en que las críticas sin fundamento político pongan en peligro la continuidad de este respaldo institucional.

Gerardo González advirtió previamente que cerca del 40% de la leche nacional es Grado C, lo que equivale a unos 80 millones de litros que podrían quedar comprometidos si se cancelan estos apoyos.

En la misma línea, Pérez hizo un llamado a la prudencia y a la fiscalización informada:

”Esto no tiene absolutamente nada que ver con la tragedia del terremoto. Esto es algo que se viene haciendo hace mucho tiempo y es necesario para nuestros productores y para la seguridad alimentaria del país. Hay que informarse, hay que estar enterado de lo que pasa, no hay que satanizar las cosas”, puntualizó.

Resiliencia tras el sismo

Además de la controversia por la compra de lácteos, el sector debió enfrentar el impacto del reciente movimiento telúrico.

Según el presidente de ANAPROLE, el sector demostró una resiliencia extraordinaria a pesar de las afectaciones en vías y un volumen estimado de 10,000 litros de leche que sufrieron retrasos en el transporte hacia las plantas.

“Al día siguiente del terremoto, en el área de Tonosí, un productor con su casa caída estaba parado en la madrugada ordeñando sus vacas porque ese es su sustento. Para que tengan una idea, las empresas lácteas desembolsamos en la quincena en Azuero más de $2.5 millones; esa plata circuló inmediatamente en la economía producto del esfuerzo de los productores”, resaltó Pérez con orgullo.

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