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04 de Apr de 2020

América

Misión de OEA se va con las manos vacías

TEGUCIGALPA. Una misión de cancilleres de la OEA partió ayer de Honduras sin lograr que el gobierno de facto y el depuesto presidente M...

TEGUCIGALPA. Una misión de cancilleres de la OEA partió ayer de Honduras sin lograr que el gobierno de facto y el depuesto presidente Manuel Zelaya firmen un acuerdo para resolver la crisis que desató el golpe de Estado del 28 de junio, pero dejaron abierto un diálogo.

“La misión de la OEA está convencida de que el diálogo iniciado con participación directa de las partes puede conducir a la superación del conflicto”, subrayó un comunicado leído por el canciller de Costa Rica, Bruno Stagno.

La negociación está siempre estancada en el punto central, la restitución de Zelaya en el poder, que exige el mandatario depuesto con el respaldo de la comunidad internacional, pero rechaza el gobernante de facto, Roberto Micheletti, apoyado por el sector empresarial y los militares del país.

Pese al endurecimiento de posiciones, tres representantes de ambas partes continuarán una nueva sesión de conversaciones sobre posibles cambios al Acuerdo de San José, que establece la restitución de Zelaya y propone una amnistía y un gobierno de unidad.

Aunque el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y una decena de cancilleres y vicecancilleres dejaron Tegucigalpa, Stagno y otros altos funcionarios permanecen supervisando los debates.

A fin de hacer avanzar el diálogo, los cancilleres pidieron al régimen de facto poner en vigor la derogatoria del decreto que suspendió las libertades civiles hace 13 días, y condiciones dignas para Zelaya, quien se refugia en la embajada de Brasil.

El diálogo se complicó luego de que Micheletti advirtió el miércoles a la misión de la OEA que para dejar el poder exige que Zelaya “se haga a un lado” y que sólo una “invasión” detendría las elecciones del 29 de noviembre.

“Está actuando como si viviera en otro mundo, como si Honduras fuera una gran potencia, no le importa la comunidad internacional, no le importa el pueblo”, reaccionó Zelaya.

El derrocado presidente insistió en que para “traer la paz al país” es indispensable firmar el Acuerdo de San José y fijó como fecha para hacerla efectiva el 15 de octubre a fin de disponer de mes y medio en la organización de los comicios.

“Tenemos optimismo, pero ahora es moderado. Hay un atrincheramiento de posiciones. Aún con la dureza de Micheletti, seguimos creyendo que el diálogo es la solución. La reunión con él nos dio un toque de realismo sobre el proceso”, declaró el canciller de El Salvador, Hugo Martínez, antes de partir.