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01 de Jun de 2020

Mundo

‘Bagdad será la capital del califato islámico’, EIIL

Los insurgentes del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) avanzan hacia Bagdad

‘Bagdad será la capital del califato islámico’, EIIL
Imagen de los insurgentes del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL).

El Ejército iraquí está combatiendo la ofensiva de los yihadistas del del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) que controlan importantes zonas del norte en su avance hacia Bagdad, mientras la parálisis política impidió ayer al Parlamento decretar el estado de emergencia.

En la ciudad de Tikrit, tierra natal de Sadam Hussein y capital de la provincia de Saladino, al norte de la capital, aviones militares bombardearon posiciones de los insurgentes suníes, como los palacios que han ocupado y que pertenecieron al difunto dictador.

Los ataques aéreos también tuvieron por objetivo puntos de la provincia septentrional de Nínive como su capital, Mosul, tomada el martes por los yihadistas, que están siendo apoyados por combatientes suníes y tribales.

Además, el EIIL no ha tardado en empezar a imponer algunas restricciones en Mosul como la prohibición de fumar, siguiendo su interpretación fundamentalista de la ley islámica.

Frente a las operaciones de las tropas gubernamentales, los radicales y sus aliados suníes pretenden avanzar no solo hasta Bagdad, sino también hacia el sur del país. En un audio difundido en foros yihadistas, el portavoz del EIIL, Abu Mohamed al Adnani, instó a llegar a Bagdad, que será ‘la capital del califato islámico’ que quieren instaurar en Irak y Siria. Además, amenazó con ‘ajustar cuentas’ con el primer ministro, el chií Nuri al Maliki, en las ciudades meridionales de Kerbala y Nayaf, donde se encuentran los principales santuarios chiíes.

La situación de descontrol fue aprovechada por las tropas kurdas (‘peshmergas’) que, además de controlar las fronteras de la región autónoma del Kurdistán iraquí, se hicieron con el dominio de la ciudad petrolera de Kirkuk, situada a 250 kilómetros al norte de Bagdad, y disputada por los gobiernos de Irak y el Kurdistán.

En esa situación inestable, el ministro para Asuntos de los ‘Peshmergas’ del Kurdistán, Yafar Mustafa Ali, salió ileso de un atentado contra su convoy cuando visitaba a los uniformados en los alrededores de Kirkuk.