Fracasa la revolución educacional en Cuba

LA HABANA. Cuba vive hoy su peor momento en cerca de dos décadas. Nunca antes fue holgada la situación, pero ahora es peor. No cabe l...

LA HABANA. Cuba vive hoy su peor momento en cerca de dos décadas. Nunca antes fue holgada la situación, pero ahora es peor. No cabe lugar a dudas que el gobierno enfrenta el reto de que las bases que sustentan el proyecto social cubano no sufran un mayor deterioro que el sentido en lo que va del año 2009.

PLAN VERANO

El gobierno diseñó el llamado plan verano para mitigar las inmensas necesidades de distracción y recreación de la población, concentrando magros recursos alimenticios en kioscos y carpas a lo largo del mítico Malecón habanero y en algunas capitales de provincias.

Las otroras bien populares bases de campismo popular, hoy con escasas instalaciones en funcionamiento, han sido otros de los resortes levantados en los meses más calurosos del verano insular, en los que casi la mitad de la isla vacaciona, para “entretener” y “convertirse en opciones” que le permitan a la población emplear su tiempo. Al mismo tiempo, se busco contentarles con ingerir los alimentos en la moneda nacional —a precios equivalentes o más altos que la divisa circulante— y a la que no tienen acceso la inmensa mayoría de los mas de 11.3 millones de ciudadanos.

Los programas gubernamentales para la recreación del verano son una pálida intención por alcanzar satisfacer las necesidades del segmento juvenil como prioridad política, pero el resto de la población también clama por alguna porción de ese esparcimiento.

Otras opciones de valor cultural como la llamada feria anual Arte en La Rampa, devenida en una feria de artesanía para satisfacer algunas necesidades del hogar —más que en una verdadera respuesta cultural—, llenó pese a todo, espacios desiertos en la cotidianidad del cubano.

Los que se han quedado laborando en oficinas y entidades gubernamentales en estos meses de intenso calor, han continuado soportando el rigor del “llamado programa de ahorro energético”, con la suspensión de al menos 5 horas de los acondicionadores de aires —de las 8 que tiene la jornada— con la consiguiente perdida de tiempo laboral, ante la desidia de la mayoría y el ineficiente servicio en los lugares destinados a ellos.

En días reciente el oficial diario Granma en un extenso comentario se hizo eco de los gastos que conlleva este pretendido programa de economía de la energía y las molestias y sinsabores de quienes la sufren.

CURSO ACADÉMICO INICIA HOY

Así en medio de una compleja situación, con desabastecimientos en las tiendas de divisas y con una precaria distribución de la canasta básica, el país se apresta a iniciar un curso académico que las autoridades han llamado de “eficiente”.

A pesar de los pesares de la crisis económica y de bloqueos internos y externos, Cuba iniciará el curso académico con una situación favorable en recursos dijo públicamente la ministra del ramo Ena Elsa Velazquez.

No sabemos a que recursos se refirió, sin embargo, lo cierto es que en la última semana de agosto aun existían renglones en producción que no se sabía si estarían listos para la arrancada hoy 1 de septiembre.

Lo más significativo de este nuevo curso académico, no será la base material de estudio, sino la reorganización de la enseñanza secundaria y pre-universitaria.

La secundaria básica se mantendrá con su plan de estudios, a través de un perfeccionamiento que variará el programa de historia de Cuba en los grados séptimo y octavo; la preparación de profesores y la merienda escolar.

En la enseñanza preuniversitaria, se disminuirá la matrícula de internos en las escuelas en el campo (o rurales) y se convertirán en semiinternos o externos en centros en las ciudades o comunidades.

Lo cierto es que aquella Revolución educacional de combinar el estudio y el trabajo en régimen interno en instalaciones construidas con esos fines en medio de granjas y cooperativas, ha fracasado, y no solo por los efectos de una crisis perdurable en el caso cubano, sino de malos manejos organizativos, ineficiencias y abandono de las políticas originales del programa.

Muchos padres se las ingeniaban mediante falsos certificados médicos para que sus hijos nunca fueran a esas escuelas en el campo y a los que no les quedaba otra alternativa, comenzaron a renegar de ella, por convertirse en un trauma económico y espiritual para lograr la permanencia de sus hijos en los internados.

Se calcula de manera conservadora según el Ministerio de Educación que más de 100 mil estudiantes se verán involucrados en ese proceso.

Se ahorraran recursos, avituallamientos, alimentos, transporte y combustible, tal vez las verdaderas causas de este reordenamiento estén ahí.

Crisis y curso académico se dan la mano en este septiembre cubano, pero el sol no se tapa con un dedo, ni con la mano, los índices están ahí: Cuba ostenta el mayor índice de escolarización del continente y el numero de maestros por alumno es un sueño para la inmensa mayoría de la región.

Nada, paradojas del Caribe, con crisis y todo, el curso arrancará para bien de los cubanos.

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