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15 de Jul de 2020

Nacional

Significado actual del 1 de mayo

Es obvio que el distanciamiento continuado de la clase obrera de la clase política se debe al poco entusiasmo de los políticos y partidos actuales por los problemas y sueños de los trabajadores. Es evidente que los partidos políticos prefieren, por sus afectos también clasistas, sus frentes empresariales internos a los frentes de trabajadores.

Significado actual del 1 de mayo

El primero de mayo los trabajadores del mundo rinden homenaje a los mártires de Chicago y a todas las víctimas de la represión con motivo de las luchas obreras por las conquistas sociales. Es una lucha tan vieja como la historia de la civilización. Se inicia contra la esclavitud en sus distintas formas en las relaciones humanas y continúa con el objetivo de preservar siempre la dignidad de las personas. A pesar de la morosidad en el logro de algunas reivindicaciones, sobre todo en los países del tercer mundo, las relaciones obrero-patronales han ido mejorando. Esa mejoría se debe, fundamentalmente, al tesón de la clase trabajadora y a la responsabilidad social de la vieja clase política, sin dejar de reconocer la actitud moderna y hasta solidaria de algunos sectores empresariales. En ciertos países, como Chile, se observa la paradoja de que sustanciales conquistas laborales se alcanzaron en gobiernos de la derecha política.

Las personas que registran en el calendario de su vida el desamparo de la clase trabajadora durante las primeras décadas de la República, pueden dar fe del positivo salto histórico registrado en el campo de la seguridad social. En los años de 1939 y principios de 1940 laboraba, a mis 13 años, como peón aguatero o pinche en la construcción de la avenida central de Penonomé y en ese período no se contaba con ningún género de seguridad social, salvo algunas ligeras conquistas vigentes. Entonces solo existían algunos beneficios en el campo de las prestaciones laborales, entre ellos los contenidos en las jornadas de 8 horas diarias establecidas por el presidente Porras y la famosa Ley octava de 1931.

“El nuevo perfil sindical que se observa en algunos sindicatos de militancia permanente es propio y auténtico, no es dependiente de la clase política, y esta, por su propia abulia social, ha dejado en manos de los sindicatos revolucionarios y políticos toda conducción de la protesta social”.

El mundo de aquellos años comparado con el mundo de hoy es espectacularmente diferente. La diferencia comenzó a perfilarse extraordinariamente con la creación de la Caja de Seguro Social en el año de 1941, bajo la administración de Arnulfo Arias y con la expedición del primero y único Código de Trabajo, durante el gobierno de Enrique A. Jiménez. (1948). Históricamente no existe otro código laboral.

El llamado Código de Trabajo de 1972 en verdad es el Código de 1948, reformado en 1972. La Constitución Política de 1972 no lleva la fecha de sus reformas porque todas respetaron la matriz verde olivo de la original de 1972.

Significado actual del 1 de mayo

Es igualmente significativo el desarrollo de las organizaciones sindicales. En el pasado estuvieron desprovistas de poder de convocatoria, básicamente por la falta de coherencia entre los objetivos esenciales de las luchas obreras y la conducta de la mayoría de sus dirigentes, más inclinada al amarillismo personal o sindical. Desde luego existieron algunas excepciones, ocurridas antes del inicio de la dictadura militar.

En la actualidad es notoria la verticalidad de algunos sindicatos y dirigentes, lo que se advierte o comprueba en el creciente poder de convocatoria que poseen. Esa evolución ha sido determinada por las nuevas tendencias del sindicalismo. En el pasado era legalista y no podía incursionar en la vida política de la nación ni desarrollar funciones distintas a las indicadas en el Código de Trabajo.

La prohibición legal era una camisa de fuerza que limitaba su capacidad de acción. Hoy los sindicatos de trabajadores están politizados, son revolucionarios y, sin duda, clasistas, tal vez sin entender que su primer deber gremial es buscar la unidad de todos los sectores sin trabarse con adherencias ideológicas prioritarias.

Hoy la dura realidad y el poder de la política como agente protagónico en toda la vida de la comunidad obliga a los trabajadores a intervenir en el territorio vedado. Fueron impulsados por un estado de necesidad de lógica, equiparación o sobrevivencia.

Esta realidad es tan cierta y fuerte que el sindicalismo panameño, el que ha anudado su conducta a sus intereses (no me refiero, desde luego al sindicalismo amarillo que aún existe) no guarda vínculo alguno con los partidos políticos vigentes porque, repito tienen su propia dinámica.

El nuevo perfil sindical que se observa en algunos sindicatos de militancia permanente es propio y auténtico, no es dependiente de la clase política, y esta, por su propia abulia social, ha dejado en manos de los sindicatos revolucionarios y políticos toda conducción de la protesta social. Esta evolución es lo que explica porqué los sindicatos libres de la inmoralidad que nace del soborno o del adocenamiento político, disparan por igual a los gobiernos del arnulfismo y a los gobiernos del torrijismo.

Para precisar cuáles son esos sindicatos basta con detectarlos en las protestas sociales que continuamente se desarrollan en las calles de la ciudad o en los programas de debates.

Es obvio que el distanciamiento continuado de la clase obrera de la clase política se debe al poco entusiasmo de los políticos y partidos actuales por los problemas y sueños de los trabajadores. Es evidente que los partidos políticos prefieren, por sus afectos también clasistas, sus frentes empresariales internos a los frentes de trabajadores. La experiencia estadounidense de un Partido Demócrata vinculado a las grandes organizaciones obreras no se repite, ni siquiera en el campo de la ficción, en los quehaceres de la política panameña.

Este primero de mayo la clase trabajadora enfrenta grandes responsabilidades. Debe agotar en el diálogo todas sus reservas de madurez y debe divulgar con lucidez sus razones. Si lo hace así su poder de persuasión y de convocatoria sería insospechable. Sobre todo, reitero, en los días actuales en que han quedado solos en la pista de las luchas sociales.

La dinámica de los estadistas, creadores de las jornadas diarias de 8 horas, de la Caja de Seguro Social y del Código de Trabajo es parte de los episodios ejemplares de la historia antigua del país. Es de justicia que se reconozca en un día como el primero de mayo. A todos los trabajadores del país, ¡salud!

(Publicado originalmente el 30 de abril de 2005).

FICHA

Un vencedor en el campo de los ideales de libertad:

Nombre completo: Carlos Iván Zúñiga Guardia

Nacimiento: 1 de enero de 1926 Penonomé, Coclé

Fallecimiento: 14 de noviembre de 2008, ciudad de Panamá

Ocupación: Abogado, periodista, docente y político

Creencias religiosas: Católico

Viuda: Sydia Candanedo de Zúñiga

Resumen de su carrera: En 1947 inició su vida política como un líder estudiantil que rechazó el acuerdo de bases Filós-Hines. Ocupó los cargos de ministro, diputado, presidente del Partido Acción Popular en 1981 y dirigente de la Cruzada Civilista Nacional. Fue reconocido por sus múltiples defensas penales y por su excelente oratoria. De 1991 a 1994 fue rector de la Universidad de Panamá. Ha recibido la Orden Manuel Amador Guerrero, la Justo Arosemena y la Orden del Sol de Perú.