La Estrella de Panamá
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13 de Nov de 2019

Política

‘Panamá está aislada por su política exterior dependiente de EE.UU.'

Especialistas panameños analizan las raíces y actualidad de la diplomacia del país y las consecuencias de contar con planes políticos supeditados a los intereses de Estados Unidos por sobre los nacionales

En abril del 2015 se realizó la VII Cumbre de las Américas en Panamá.

‘El único tratado que no firmó Panamá en condición de dependencia, sino en interdependencia, fue el Tratado Torrijos Carter en consonancia con la exigencia a lo interno de Panamá y la coyuntura internacional', advierte Moisés Carrasquilla, profesor de historia.

Como conocedor de estos temas, Carrasquilla afirma que sin una política exterior con visión de país es imposible poner por delante las necesidades de los nacionales ante la comunidad internacional.

Después de la VII Cumbre de las Américas —la cúspide de las relaciones internacionales del actual gobierno nacional, que no produjo ningún documento en común—, la imagen de Panamá se ha visto desprestigiada por el acuerdo de límites marinos entre Costa Rica y Ecuador, la crisis migratoria, el conflicto de aranceles con Colombia, las presiones de Francia y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los Panama Papers y la ‘Lista Clinton'.

Sumados, estos elementos, según especialistas, son la consecuencia de una política exterior marcada por la brújula estadounidense.

Eloy Alfaro, exembajador de Panamá en Estados Unidos, considera que la política exterior panameña se ha descuidado desde el año 2010. ‘Panamá ha quedado aislada y dependiente, exclusivamente, del apoyo de los Estados Unidos', advierte el exdiplomático.

Una situación que no solo la hace vulnerable, dice el experto, sino que el país ‘pierde' el respeto de la comunidad mundial, que no es ciega ante la notable seguidilla de golpes de los países poderosos contra Panamá.

‘La dependencia de Estados Unidos, que es cada vez mayor, le ha permitido a Estados Unidos y a otros países como Francia, maltratar a Panamá', acusa Alfaro.

EXPERIENCIAS PASADAS

Sin embargo, la historia de la política exterior panameña tuvo una época dorada, liderada por el ideario del general Omar Torrijos, ‘lo actual es la contradicción de la experiencia realizada aquellos años y que le permitió a Panamá recuperar el Canal de Panamá y llevar a Estados Unidos a una negociación que resultó exitosa', en la que Panamá logró el apoyo y el respeto para su causa y sus ‘justas aspiraciones' en la comunidad internacional e incluso dentro de muchos sectores de peso en la opinión pública en Estados Unidos, recuerda Alfaro.

Ante esta realidad, Alfaro propone reestructurar la política exterior y crear una estrategia que permita recuperar la trascendencia que, en tiempos no tan lejanos, tuvo Panamá internacionalmente.

Para esto, considera el exdiplomático, debe tomarse en cuenta medidas que se nutrirían de identificar con claridad los intereses nacionales.

¿QUÉ PASA HOY?

Como un ‘simpatizante del gobierno actual e integrante del Partido Panameñista', así se define Adolfo Linares, a quien también le preocupa la política exterior de vasallo que hoy marca a la nación panameña.

‘No tenemos una política exterior, sino voluntades, ideas sometidas al gobierno de turno y desconocemos los puntos innegociables como país', señala Linares.

Y enumera Linares, lo que, en el caso de Panamá, deberían ser asuntos de Estado ‘la neutralidad del Canal, la defensa de la soberanía, la no injerencia de otros países u autoridades en el territorio panameño, sin el cumplimiento del debido proceso y las leyes internacionales'.

Y Linares apunta como ‘error' que el actual gobierno tome como política exterior la promoción de Panamá como un país árbitro y mediador de conflictos internacionales.

‘Debe ser el interés nacional o la reciprocidad lo que guíe una política exterior', propone Linares, quien cuestiona la ambivalencia de la Cancillería panameña liderada por Isabel de Saint Malo, cuando hace un año y medio decía que a cualquier país que ‘colocara a Panamá en una lista negra se le realizarían medidas de retorsión, pero hoy solo se va a discutir', dice Linares, ‘sin dejar de apoyar al gobierno de Juan Carlos Varela'.

‘NO TENEMOS POLÍTICA EXTERIOR, SOLO GOBIERNOS QUE LLEGAN CADA UNO CON SU ‘LIBRITO' E IDEAS QUE NADA TIENEN QUE VER CON LOS INTERESES DE LA POBLACIÓN PANAMEÑA',

ADOLFO LINARES

ABOGADO

Sin embargo, ‘el rumbo inseguro de espalda a los intereses de los panameños' al que se refiere Linares, no es un equívoco exclusivo del siglo XXI, sino una constante, ya casi característica de la política exterior.

Cecilio Simon, exembajador de Panamá en Suecia y catedrático en la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad de Panamá, aclara que la política exterior de un país está estrechamente vinculada a los objetivos nacionales.

Y que durante la década del 70, los objetivos nacionales estaban centrados en la lucha por la soberanía nacional y la renegociación de los tratados del Canal de Panamá y, afirma Simon, ‘la diplomacia itinerante fue la modalidad empleada durante ese periodo con el General Torrijos a la cabeza, el equipo negociador y de gobierno lo que llevó a una serie de victoria políticas y sociales de Panamá.

Simon recuerda también que ese peregrinaje diplomático no pudo ser real sin la existencia de una diplomacia popular liderada por la Federación de Estudiantes de Panamá, junto a las organizaciones sindicales y de mujeres y ‘estos auspiciaron y se hicieron presente en los foros promovidos nacional e internacionalmente'.

A su vez, para el catedrático y especialista en asuntos internacionales existe un problema endémico en el manejo de las relaciones exteriores de Panamá, que radica en la ausencia de balance entre la ubicación en puestos de fichas políticas y los diplomáticos de carrera.

Y explica que desde el paso de la Escuela de Diplomacia a Escuela de Relaciones Internacionales hasta el presente, se reclamó, con poco éxito, la participación de la academia en el cuerpo diplomático.

Simon subraya que a partir de la década de los 90, durante los gobiernos postinvasión, la diplomacia pasó a formar parte de la apertura de espacios políticos para favorecer a los contribuyentes de campaña y los aliados políticos, ‘desvinculada de los objetivos nacionales, salvo en el periodo 2004-2009, en el que se vinculó a la promoción de las ventajas competitivas para invertir en el país', asegura Simon.

En marzo de 1973, la Asamblea del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunió en el istmo, en 1977 se firmaron los Tratados Torrijos Carter, los que se ratificaron dos años después y se cumplieron en su totalidad el 31 de diciembre de 1999. Los panameños anhelan el regreso de los tiempos de glorias con visión de país.