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06 de Mar de 2021

Política

La paridad de género tendrá que esperar nuevo debate en 2024

Los diputados no acogieron las recomendaciones de la Organización de los Estados Americano

La paridad de género tendrá que esperar nuevo debate en 2024
Las reformas electorales fueron aprobadas el pasado martes, sin consenso en el tema de paridad.

El anhelo de incrementar el porcentaje de mujeres en las listas de postulaciones para las elecciones populares, así como en las estructuras de los partidos políticos, tendrá que esperar al menos hasta el año 2024, cuando deberá realizarse la próxima elección nacional después del 2019.

Los miembros de la Asamblea Nacional, incluyendo algunas del sexo femenino, no lograron un consenso y se negaron a adicionar un capítulo relativo a la ‘paridad de género'.

RECOMENDACIÓN DE OEA

El capítulo contemplado en la propuesta original del proyecto de ley 292, que reforma el Código Electoral, era la fórmula que habían acordado los grupos de la sociedad civil y con la que el Tribunal Electoral trataba de acoger las recomendaciones de la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), luego de las elecciones generales del 4 de mayo de 2014.

La misión de observadores de la OEA recomendaba ‘establecer medidas legales en el Código Electoral que busquen incrementar el porcentaje de participación de las mujeres en las listas de elección popular y en las estructuras partidarias'.

Estas medidas deberían estar acompañadas de mecanismos para garantizar la ubicación de mujeres en lugares en las listas (como alternancia o mandato de posición).

Se sugirió también que se incluyera ‘sanciones firmes al incumplimiento, que impliquen la no inscripción de listas electorales'.

La intención era propiciar el aumento de la participación femenina en la política electoral, con el fin de que tuvieran acceso a los cargos de jefatura en las estructuras de poder en los órganos del Estado panameño.

DISCREPANCIA LEGISLATIVA

La falta de consenso, en una Asamblea Nacional en su mayoría dirigida por hombres (59 de 71), fue el obstáculo que impidió que el tema se incluyera en el texto de las reformas que se aprobó el pasado martes en segundo debate.

No se logró un acuerdo para que quedara establecido el tan anhelado 50/50 para las postulaciones de las candidaturas políticas.

La intención es que hubiera paridad o igualdad de postulaciones, entre hombres y mujeres. Se mantuvo la norma actual, que solo lo establece para las elecciones primarias de los partidos.

ESCENARIO LEGISLATIVO

La diputada independiente Ana Matilde Gómez, una de las principales defensoras de la participación igualitaria en la Asamblea, abogó por la paridad de género en las postulaciones y durante la discusión del segundo debate del quinto grupo de artículos.

Se sustenta en que la población panameña es paritaria entre hombres y mujeres. Sin embargo, sostiene, esto no se refleja en el pleno de la Asamblea, donde las mujeres son minoría, razón por la que requiere que se propicie la igualdad de condiciones.

El informe de la misión de la OEA reconoció que durante las elecciones de 2014 se logró un incremento de 8% de féminas electas como diputadas.

En 2009, la cifra era de 8% de mujeres electas, mientras que en las elecciones de 2014, la estadística aumentó a 18% de mujeres que obtuvieron una curul legislativa.

La propuesta presentada por el Tribunal Electoral establecía que en los circuitos uninominales las postulaciones para cada cargo debían cumplir con la paridad de género, por lo que el principal y el suplente fueran de distinto género.

En tanto, en los circuitos plurinominales, las postulaciones serían alternadas en el orden de la lista en función del género.

‘La innovación', como planteó el TE, no consistía en imponer al electorado un sistema de cuotas, sino aumentar la diversidad de la oferta electoral a través de la equidad de género, dado que cada elector podría votar por el candidato o candidata de su preferencia.

La medida debe, sin embargo, contribuir a que existan más oportunidades reales y efectivas en materia de género entre las personas a elegir para todos los cargos.

La diputada Yanibel Ábrego, de Cambio Democrático y segunda vicepresidenta de la Asamblea, dijo durante la discusión del proyecto de ley no estar de acuerdo con forzar condiciones en el tema de género, pero sí en crear las condiciones reales para que más mujeres participen en la política.

Por su parte, la diputada Irasema de Dale se mostró en desacuerdo con la alternabilidad de género, al considerarlo una prebenda para las mujeres.

‘Eso nos crea una prebenda por el hecho de ser mujer. Nosotras no estamos pidiendo prebendas políticas, lo que debemos hacer es motivar, a través de nuestras estructuras de partido, a las mujeres en la participación política.

Nosotras llegamos a esta posición por nuestra capacidad, no por el hecho de ser mujeres, buscamos los votos, y con sacrificio', sostuvo la diputada del Partido Revolucionario Democrático.

Según las postulaciones por género y tipo de elección, en 2014 aspiraron a una curul legislativa 19.7% mujeres y 80.3% de hombres, mientras que para las alcaldías, la cifra fue 20.1% mujeres y 79.9% de hombres.

Para representante de corregimiento, el porcentaje fue muy similar: 21.3% de candidatas mujeres y 78.7% varones, en tanto que para concejal, el porcentaje fue de 21.1% mujeres y 78.9% hombres.

La reforma electoral ya fue aprobada en segundo debate, lo que deja por fuera la posibilidad de que se pueda incluir el tema, a menos que se reconsidere, para lo cual habría que devolver la iniciativa a segundo debate y lograr un consenso entre los diputados.

DATOS

Las reformas electorales que están en discusión dictarán las reglas para las elecciones de 2019

50/50 puede ser la participación, únicamente en las primarias de cada partido político, de acuerdo con el Código Electoral vigente.

18% de mujeres está conformada la actual Asamblea Nacional (12), frente a 59 hombres.

8% de mujeres conformaban la Asamblea Nacional en 2009.

2014 año en que la OEA recomendó incrementar la participación femenina en la política.