Temas Especiales

07 de Aug de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

¡El gobierno que ha venido!

El cogobierno de la “pareja presidencial viajera” (¡el que se ha ido!), creía en el continuismo. Creía que se debía anteponer los intere...

El cogobierno de la “pareja presidencial viajera” (¡el que se ha ido!), creía en el continuismo. Creía que se debía anteponer los intereses personales y políticos a los intereses del país. Consciente de ello, la ciudadanía panameña dio de baja a la susodicha “pareja” y obsecuentes serviles, mediante el voto popular del 3 de mayo de 2009, fecha memorable en la vida nacional.

El Gobierno por el Cambio (¡el que ha venido!), dirigido por el presidente Ricardo Martinelli, y también el más votado (con 61%) de la era republicana, cree, por el contrario, que se debe anteponer los intereses del país a los intereses personales, así como al amiguismo y al clientelismo político, en tanto despreciable culto a la personalidad. ¡Esperamos que así sea!

No valen ya ante la ciudadanía ni los intereses de aquellos simuladores disfrazados de estadistas, que inician improvisadas obras sociales, de aparentes beneficios para el pueblo (¡con los recursos del Estado!), pero que, en realidad, lo que buscan es convertirse en magnates con poder económico, para mantener poder político y social por consecuencia.

Esas maniobras e intensiones deleznables quedaron “al descubierto” , y por eso nos encontramos hoy frente a un nuevo gobierno empeñado en corregir errores cometidos, combatir la corrupción en todas sus manifestaciones, desburocratizar y sanear la administración pública, garantizar un servicio de salud pública y de seguridad ciudadana eficientes, y acometer con decisión los cambios necesarios para encausar la educación panameña por derroteros que conduzcan al logro de una enseñanza de calidad y eficiencia en todos los niveles del sistema educativo.

Pero se nos advertirá que todo cambio de partido al frente del Estado supone un cambio de políticas de gobierno, y este abre un paréntesis forzoso entre las vigentes y las futuras: así lo exige el régimen.

El Gobierno por el Cambio debe tener plena conciencia de la importancia y apremio de los problemas planteados por el pueblo panameño. Los recogerá y hará objeto de su solicitud, procurando darles solución en el plazo más breve posible. Entre los problemas planteados figuran con extrema importancia cuanto afecta a la educación, a la salud, a la seguridad ciudadana, a la canasta básica familiar, así como al transporte público. El nuevo gobierno ha de hacer objeto de su labor, con solicitud y apremio proporcionados a cuanto afecta la defensa de la patria, estos asuntos, y espera darle cima tan satisfactoriamente como desea y merece el pueblo panameño.

De singular urgencia es cuanto afecta a la economía nacional y a la situación financiera. La crisis de las subsistencias y del trabajo; las facilidades y estímulos a la producción y a la exportación; y la organización amplia, expedita y rápida del crédito, son los tres capitales aspectos de este problema, planteado con carácter inaplazable por la realidad misma y por los influjos de la grave crisis financiera mundial.

Empero, no pensamos que sea necesario al genio político tener cinco pies y dos pulgadas de altura, porque en esa talla coincidieron Alejandro, Augusto y Napoleón. Cualquiera que sea el tamaño y aun la catadura pueden hacer bien a su país todos los hombres y mujeres que posean una cierta fortuna de autoridad moral. Mas exentos de esta no pueden hacer sino daño, cuantas fueren sus privadas virtudes.

*Pedagogo, escritor y diplomático.

socratessiete@gmail.com