La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Belisario Castillo Sáenz

Columnistas

Estoy orgulloso de mi equipo Panamá

En la mañana de hoy (lunes, 18 de junio) les pregunté a mis hijas, de cinco y siete años, ‘además de Panamá, ¿a qué equipo le van?'.

En la mañana de hoy (lunes, 18 de junio) les pregunté a mis hijas, de cinco y siete años, ‘además de Panamá, ¿a qué equipo le van?'. Esta pregunta es normal para nosotros los panameños, que siempre apoyábamos a un equipo en los mundiales, ya fuera por un jugador, una generación de jugadores o simplemente por ser descendientes de nacionales de ese país.

La respuesta de mis hijas fue franca, unánime y sincera, como se espera de los niños, ‘¡A Panamá, papi!, ¿a qué otro equipo vamos a ir?'. Y tienen mucha razón, ¿a qué otro equipo vamos a ir que no sea el tricolor panameño?

En Panamá, lamentablemente, hemos perdido el sentido de patria debido tal vez por la globalización. El Ministerio de Educación eliminó la materia Relaciones de Panamá con Estados Unidos, en lugar de modificarla a Relaciones de Panamá con el mundo. Vaya que nos hubiese ayudado esa materia, cuando como nación fuimos víctimas de un ataque foráneo por las actividades de una firma de abogados.

Dicho eso, la Selección de Fútbol de Panamá, la cual es víctima o motivo de centenares de memes, chistes y bromas por parte de nosotros mismos —quizás por temor al resultado de nuestra primera cita mundialista—, nos ha unido como nación, además de otorgarnos ese sentimiento de patria.

Un sentimiento de patria necesario en estos tiempos oscuros, cuando los políticos continúan acabando con los recursos de nuestros país (sin una autoridad con pantalones para detenerlos y sancionarlos), y en el que hay situaciones diarias que nos separan en lugar de unirnos como panameños.

La Selección de Panamá, con todas sus limitaciones, nos ha unido como panameños, nos ha hecho sentir nuevamente orgullosos del himno nacional, del águila harpía que corona el escudo, de nuestro emblema tricolor, sin importar cuál sea el resultado.

Espero que ese intangible llamado ‘amor a la patria' nos ayude a todos a luchar por un mejor país, por una mejor nación, por un mejor Panamá.

¡Grande Panamá!

ABOGADO