28 de Sep de 2021

  • Avatar del Genaro López

    Genaro López

Columnistas

La descomposición institucional traspasa los límites de lo imaginable

“Lo de la Lotería es un escándalo menor al lado de las 25 mil hectáreas de reservas entregadas en concesión para la explotación minera (En 1997 se concedieron 13 mil hectáreas, […])”

La corrupción sigue incrementándose ante la impunidad reinante a ladrones de cuello blanco. Los llamados procesos de “investigaciones”, perdieron todo vestigio de credibilidad. Actualmente, en la palestra el escándalo de la Lotería Nacional de Beneficencia, con el caso del “gordito”. El atraco no es nuevo, desde hace varias administraciones de Gobierno se vienen denunciando irregularidades en las devoluciones y cobros ilegales de billetes de los sorteos regulares y del Gordito del Zodiaco. Como siempre Cortizo pide que “se investigue todo”, consciente de que no pasará nada, máxime cuando se menciona como involucrado en el escándalo a uno de los partidos de su alianza gubernamental. ¿Todavía dudan que este es un Estado mafioso? Como estableciera Frenadeso: “En Panamá cada Gobierno tiene su Gordito. Mientras el pueblo consulta el libro de sueños, la pirámide y el Makumbero, los políticos corruptos se roban el premio mayor”.

Lo de la Lotería es un escándalo menor al lado de las 25 mil hectáreas de reservas entregadas en concesión para la explotación minera (En 1997 se concedieron 13 mil hectáreas, hoy modificadas por el Decreto 89 del 12 de mayo). ¿Cuántos millones hay detrás de este negociado? Desde la campaña electoral, se planteaba que los intereses mineros estaban representados en Cortizo-Carrizo-PRD. Se trata del saqueo de nuestros recursos naturales, del extractivismo que devasta el ambiente y comunidades, la explotación minera a cielo abierto que causa muertes y desolación. Relaciones mineras que son concebidas con contratos leoninos contra los intereses del país. Para el Gobierno, partidos políticos tradicionales y empresarios, esta es la salida a la crisis. ¿Salida para quiénes?

Mientras tanto, pese a la enorme deuda pública, el Gobierno se declara falto de recursos para atender los problemas en la población, problemas que se acentúan sin que se dé respuesta concreta por parte de las autoridades.

Laurentino Cortizo, frente a la situación del déficit fiscal, calculado en un 10.1 %, expresó: “Siempre en situaciones como esta, obviamente, se tienen que hacer los ajustes que se requieren. Yo le llamo podar. Hemos identificados algunos gastos y es importante aguantarlos”. Lo que el pueblo no olvida, es que, desde su arribo a la Presidencia, los llamados ajustes presupuestarios se han dado en el área social (salud y educación), que, en medio de la COVID-19, altos funcionarios de Gobierno plantearon reducir en casi 10 mil plazas la planilla estatal (funcionarios), mientras que por el otro lado contrataban “influencers”, familiares y copartidarios con salarios superiores a los tres mil balboas mensuales (son estas botellas enquistadas en el Ejecutivo, Legislativo y Judicial las que engrosan la planilla del sector público). El ministro del MEF ha planteado revisar los acuerdos salariales pactados entre gremios y Gobierno, para enfrentar el déficit. Habla de “podar”, pero no toca sus ramas, no va a la raíz del problema, otro engaño más, al igual que sucedió cuando en medio de la pandemia dijo que se reduciría su sueldo.

Como si fuera poco, la nefasta política exterior del Gobierno de Cortizo-PRD. Respaldan la masacre del Gobierno de Israel contra el pueblo de Palestina (Ver comunicado). Sin condena a la masacre que realiza el Gobierno de Colombia contra un pueblo que lucha para que se respete su derecho a la vida digna, lo que lo mantiene en paro. A ello, hay que sumar el inconstitucional y reprochable video de la Policía Nacional en “solidaridad” con la represora policía colombiana, que masacra y viola los derechos del pueblo colombiano, dejando como saldo centenar de heridos, detenidos y el asesinato de 50 personas en Colombia.

Este cuadro de situación revela lo que año tras año vivimos los sectores populares ante la política de Gobiernos que ven la esfera pública como una fuente para seguir engrosando sus arcas personales, sin que a la fecha corruptos ni corruptores hayan sido juzgados. Gobiernos que acuerpan la política exterior de genocidas. Priva una mafiocracia que profundiza la crisis institucional.

Secretario general de Conusi-Frenadeso.