Nahuel Arenas:

‘Cada dólar perdido en infraestructura son dos en bienestar social’

  • 21/10/2026 00:00
El jefe de la Oficina regional de Undrr habla sobre los desafíos y la importancia de invertir en reducción de riesgo en una de las regiones más desiguales del mundo

Terremotos, El Niño, la pandemia de COVID-19, Panamá ha enfrentado y sigue enfrentando las secuelas de eventos naturales más allá de nuestro control. Sin embargo, la inversión en reducción de riesgo puede ser clave para no solo una mejor respuesta, sino políticas de prevención que pueden salvar vidas y millones de dólares.

Nahuel Arena, jefe de la Oficina Regional de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres para América Latina y el Caribe (Undrr) compartió con La Estrella de Panamá su perspectiva sobre los hechos recientes, lecciones aprendidas y el trabajo que se está haciendo con una mirada al futuro.

¿Cuál es su diagnóstico sobre Panamá actualmente en materia de reducción de riesgo?

Hay muchas cosas que son comunes a Latinoamérica y el Caribe. Nosotros tenemos unas sociedades con desigualdad, con focos de pobreza o de exclusión que hacen que ciertas personas tengan menos acceso que otras a los mismos servicios.

Panamá no está exenta de esas desigualdades. Panamá es muy concentrada en la Ciudad de Panamá y la urbanización también conlleva ciertos riesgos, y eso lo vemos en toda Latinoamérica, que es región muy urbana, que generan riesgos que son propios de la urbanización, sobre todo a veces cuando la urbanización no está del todo planificada o persigue patrones de que hay movimientos población de rural hacia la ciudad y se ponen en zonas que son las más baratas, pero que no son siempre las más seguras.

Panamá ha creado su gabinete de gestión de riesgo, que lo que el sismo nos enseña es que es importante que se reúna regularmente.

¿Por qué es importante la reducción de riesgo?

En 2010 ocurrió el terremoto de 7.4° en Haití, dónde murieron más de 750 mil personas. Un mes después, hubo un terremoto de 8.8° en Chile que cobró la vida de 500 personas.

Como aprendimos acá en Panamá, hay muchos factores que van a determinar la onda del sismo, la profundidad, etc. Pero si ves una diferencia muy grande entre un país un terremoto mata 250.000 personas, otros 500.

La diferencia está en la capacidad de respuesta, en la densidad poblacional, en la resistencia de las infraestructuras, en los sistemas, los servicios sociales. Entonces con esto lo que quiero decir es que si nosotros trabajamos en las capacidades, en reducir la vulnerabilidad y en conocer la exposición y conocer bien las amenazas, podemos ante la presencia de eventos evitar que sean desastres.

Naciones Unidas se ha fijado como meta que en todo el mundo haya alertas tempranas antes de 2027, ¿qué tanto hemos avanzado en Panamá?

El tema de alerta temprana es alerta temprana de múltiples amenazas. Hablamos de sequías, hablamos de eventos hidrometeorológicos, hablamos de sismos, en su momento tuvimos una pandemia que se vio acá con mucha intensidad. Creo que como el resto de los países hay avances pero hay muchas brechas todavía.

Panamá tiene una ventaja que es que el Canal tiene muchísimas capacidades y genera mucha información que es muy importante. Otra ventaja es la creación del Imhpa que se ha formalizado hace un par de años, eso es muy importante, pero como en otros países, uno de los desafíos es cómo fortalecer los territorios y esto también lo vimos en muchos de los eventos en los últimos años, cómo crear capacidad descentralizada. ¿Cómo vamos a crear capacidad en Azuero? ¿Cómo vamos a crear capacidad en Veraguas, en Chiriquí, en Darién? Son un territorio a veces con dificultades de acceso y el desafío de llegar con las capacidades al territorio.

Otra de las ventajas que tiene Panamá es que desde el Ministerio de Economía y Finanzas el tema de riesgos sí se ha tomado con mucha seriedad, se viene trabajando para crear instrumentos que le permitan a Panamá afrontar los desastres mediante instrumentos de de retenciones, de transferencia del riesgo o de fondos de emergencia. El paso siguiente sería trabajar también con el sector privado para asegurar que las inversiones en primer momento no generen nuevo riesgo, o sea, no solo proteger el presupuesto una vez que nos golpea un desastre, sino invertir para mitigar.

Panamá es uno de los países más desiguales del continente, mientras se trabaja en reconstruir Azuero y otras áreas afectadas, ¿qué criterios recomienda usar para dirigir los trabajos?

Creo que aquí el tema es ver cómo podemos poner más atención en las poblaciones más vulnerables. Tenemos una situación en donde hay una concentración de densidad poblacional en un lugar y una población muy desconcentrada, pero con muchas más vulnerabilidades.

Entonces eso requiere decisión política realmente para llegar a personas que tal vez tienen menos densidad poblacional pero más vulnerabilidad. Yo creo que, poner a esos grupos más vulnerables en el centro de la política pública tiene que ser una decisión política y es ir, la llegada al territorio, la descentralización, el trabajo con los municipios, creo que eso es muy importante.

Y creo que el trabajo tanto con los municipios como con las pymes es fundamental para fortalecer la resiliencia de la sociedad.

La mayoría de las empresas son pymes, sin embargo, las Pymes son las que menos recursos tienen frente a un desastre para poder afrontarlo y después recuperarse.

Entonces el trabajo que hacemos con pymes es darles herramientas que son fáciles de entender y de aplicar para hacer una evaluación rápida de los riesgos de su propio modelo de negocio, también de las pequeñas cadenas de valor que ellos puedan ser parte y herramientas para poder desarrollar un pequeño plan de continuidad de negocio en el caso de emergencia.

El foco en las pymes es muy importante por el tema del empleo, por cuidar la economía, cuidar los hogares, generar esta conciencia en la residencia de la cadena de suministro y eso también se tiene que trabajar con las empresas grandes de las cuales las pymes son proveedoras.

Durante una conferencia reciente compartió una estimación del Global Infrastructure Risk Model and Resilience Index que estimaba pérdidas anuales para Panamá por 469 millones de dólares. ¿En qué se basa este cálculo?

Es un modelo que se toma en base a análisis de riesgos y en base a la infraestructura que está expuesta en Panamá. Se modeliza por varios años después se hace un promedio, un estimado anual.Aquí obviamente hay infraestructura importante que va a estar expuesta y ese es un rango de posible pérdida. Eso no quiere decir que todos los años las pérdidas directas de infraestructura sean así, puede querer decir que un año se puede perder más, o se puede perder menos, pero ese es el rango para Panamá.

Entonces esos valores de referencia nos permiten valorar o modelar impactos en la economía y por lo tanto nos permiten tomar decisiones que sea en mesura de ese riesgo. Es un dato de la Coalición Internacional para la Infraestructura Resiliente.

Sin embargo eso es pérdida directa en infraestructura. Nosotros decimos que por cada dólar que perdemos en impacto directo infraestructura se pierden dos dólares por lo menos en pérdida de bienestar socioeconómico, es decir, las familias van a reducir el consumo.

¿Qué lecciones hemos aprendido como región de los terremotos en Panamá, Colombia y Venezuela?

Ya hay una conciencia de que hay una nueva normalidad, de que el cambio climático está intensificando y haciendo más impredecibles los eventos de origen natural. Creo que todos somos mucho más conscientes de cómo estamos interconectados con todo el mundo y como algo que pasa al otro lado del mundo puede afectar mi turismo, mi economía, mi servicio educativo, mi salud.Tenemos una conciencia un poquito mayor de los riesgos a los que hacemos frente, pero todavía no hay una acción que permita hacer inversiones preventivas y de atención y mitigación de esos riesgos.

Entonces lo que nosotros estamos haciendo es tratando de apoyar técnicamente a que el conocimiento del riesgo informe las decisiones de inversión, decisiones de política pública, asesorar cómo utilizar mejor las inversiones para reducir el riesgo, cómo integrar metodologías y miradas que tengan una perspectiva de resiliencia en las decisiones de inversión pública, cómo integrar el sector privado en estas discusiones y cómo también cambiar la narrativa de que invertir en reducción de riesgo no es un costo sino que es una inversión, que es una inversión no solo que va a traer un crédito a futuro sino que también en el presente.

¿Cuáles son los planes y objetivos de la Oficina de la Undrr actualmente?

Vamos a sacar un informe que se llama Informe Regional de Evaluación de Riesgo, en donde no sólo revisamos el tema de riesgo en nuestro hemisferio, sino que en este particularmente queremos costear lo que denominamos el coste de la inacción.

Lo que queremos es llegar a una metodología que nos permita identificar cuáles son las inversiones más coste efectivas para reducir riesgos y cuál es el costo por el contrario de no hacerlas. Lo vamos a publicar en marzo y va a tener, eso va a generar escenarios para todos los países de la región.

Lo segundo que estamos trabajando es en instrumentos que sean innovadores para ayudar a los gobiernos a tener un dólar extra que les permite invertir en resiliencia. Por ejemplo, el año pasado lanzamos con la CAF el primer bono de resiliencia para América Latina del Caribe. Queremos trabajar con municipios y con estados en bonos que sean competitivos para el mercado, es decir, que sea una tasa que sea buena para el país, porque igual es deuda.

Y en marzo organizaremos la Plataforma Regional para la Reducción de Desastres, que es el encuentro más importante de toda la región sobre este tema, que reúne gobierno, sector privado, academia, ciencia, tecnología, para avanzar conjuntamente en la agenda de reducción de riesgo, tanto gobiernos nacionales como organizaciones internacionales.

Nahuel Arenas
Jefe Oficinal Regional UNDRR
Si trabajamos en capacidades, en reducir la vulnerabilidad y en conocer la exposición y conocer las amenazas, podemos ante la presencia de eventos evitar que sean desastres,”
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