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‘Nos abrazamos en el patio’: el miedo de vivir en el epicentro del terremoto
- 14/10/2026 21:37
Calixto Mendoza tiene una taza roja de café. Viste un pantalón celeste, un suéter blanco con un logotipo rojo que parece un gallo, chancletas negras y un sombrero pinta mosquitos. Su rostro lleva las marcas de los años y su mirada acompaña el relato de una vida que cambió cuando la tierra tembló.
Estamos en el jardín de baile Katherine, en La Pitaloza, Herrera, el lugar donde Calixto encontró refugio después de abandonar su casa. El espacio que antes reunía a la gente para bailar y compartir música se convirtió en su hogar provisional.
La Pitaloza, en la provincia de Herrera, fue el epicentro del terremoto de magnitud 7,5 que sacudió las provincias centrales y se sintió en todo el país.
Entre sus pertenencias está un acordeón dañado. El instrumento ya no suena. A su lado, la taza roja de café acompaña una conversación que vuelve una y otra vez al momento en que tuvo que salir de su vivienda con su familia.
Calixto habla de los movimientos del terreno, de las piedras que caían de los cerros y del miedo que sintió junto a los suyos. No necesita grandes discursos para explicar lo que ocurrió.
“Nos abrazamos en el patio”, recuerda Calixto mientras abre los brazos y recrea el gesto con el que buscó refugio junto a su familia en medio del sismo.
La frase contiene la escena que marcó a la familia: el suelo se movía, el ruido llegaba desde los cerros y todos buscaban protección en los brazos de los suyos.
El miedo llegó desde los cerros
Calixto estaba en casa cuando comenzaron los movimientos que alertaron a su familia. La tierra temblaba y las piedras bajaban por las laderas. El ruido aumentaba la incertidumbre.
La familia se reunió en el patio. Mendoza recuerda aquel momento como una experiencia distinta a todo lo que había vivido.
Cuando se le pregunta por lo que ocurrió, vuelve a la misma imagen: «Nos abrazamos en el patio».
No sabían qué podía pasar después. La posibilidad de nuevos movimientos y el peligro que representaban los desprendimientos los obligaron a pensar en su seguridad.
Mendoza también recuerda el sonido de las piedras que descendían por los cerros. En la entrevista describe cómo los movimientos del terreno afectaron el entorno y complicaron el tránsito por los caminos.
La emergencia cambió la relación de la familia con su vivienda. El lugar donde transcurría la vida cotidiana pasó a representar un riesgo.
Según su testimonio, recibieron indicaciones de abandonar la casa. La decisión significó dejar atrás sus pertenencias y buscar un sitio donde permanecer mientras continuaba la incertidumbre.
Salir de casa no fue una elección cómoda, sino una medida para protegerse.
De la casa al jardín de baile Katherine
Desde que abandonó su vivienda, Calixto permanece en el jardín de baile Katherine con su familia. El lugar cambió de función: de espacio para la música y el encuentro pasó a recibir a personas que necesitaban refugio.
La escena de Mendoza en el jardín tiene detalles que contrastan con lo vivido. El pantalón celeste, el suéter blanco con el logotipo rojo, las chancletas negras y el sombrero acompañan una rutina que ahora transcurre lejos de su casa.
En sus manos sostiene una taza roja de café. Recueda el acordeón que se dañó.
La emergencia no solo lo alejó de su vivienda. También alteró su vida cotidiana y las cosas que lo acompañaban. El instrumento averiado permanece como parte de lo que quedó atrás, aunque todavía necesitamos conocer qué significado tenía para él y cómo sufrió los daños.
El jardín de baile ofrece un lugar donde quedarse, pero no elimina la incertidumbre sobre el regreso.
Calixto y su familia permanecen allí mientras esperan condiciones que les permitan volver a su hogar sin exponerse a nuevos peligros.
La tierra volvió a temblar durante la entrevista
Mientras conversábamos con Calixto en Katherine, la tierra volvió a temblar.
La réplica interrumpió la entrevista. Por unos instantes, el movimiento dejó de ser un recuerdo y volvió a sentirse en el presente.
Esta vez, Mendoza y su familia no abandonaron el lugar.
Permanecieron allí. Después de la experiencia del terremoto, los nuevos movimientos parecían formar parte de una rutina a la que se acostumbraron.
La reacción contrastó con lo ocurrido en su casa, cuando la familia salió al patio y se abrazó ante el miedo.
Ahora, mientras permanecía en el jardín de baile, Calixto sintió otra sacudida sin salir corriendo. La costumbre había cambiado su reacción, pero no significaba que el peligro hubiera desaparecido.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá reportó una réplica de magnitud 4,4, con una profundidad de un kilómetro, registrada el sábado 10 de octubre de 2026, a las 3:43:28 a. m., hora local, a 42 kilómetros al este de Tonosí.
El registro identifica ese evento sísmico con estado «revisado». Para vincularlo con el temblor que sentimos durante la entrevista, la fecha y la hora de la conversación deben coincidir con los datos del informe.
La réplica devolvió a Calixto a una experiencia que todavía condiciona su vida. Aunque esta vez permaneció en el refugio, la incertidumbre sobre la vivienda y las condiciones del terreno continúa.
Un refugio no es lo mismo que un hogar
El jardín de baile Katherine se convirtió en el lugar donde Calixto y su familia pasan los días después de dejar su casa. Allí, la vida transcurre lejos de las costumbres que conocían.
La taza roja de café, la ropa que viste y el acordeón dañado ayudan a retratar al hombre que tenemos delante. No sustituyen el relato del terremoto, pero muestran la dimensión cotidiana de una emergencia que obligó a muchas personas a reorganizar sus vidas.
Calixto no sabe, por lo que recoge esta entrevista, cuándo podrá regresar. Esa decisión depende de las condiciones de seguridad de su vivienda y de las evaluaciones correspondientes.
En La Pitaloza, Herrera, la historia de Mendoza se cuenta desde un jardín de baile que cambió la música por el refugio. Allí permanece un hombre que tuvo que dejar su casa y que recuerda, por encima de todo, el instante en que buscó protección en los brazos de su familia.