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- 25/09/2009 02:00
PANAMÁ.
PANAMÁ. La noche del miércoles pasado el Teatro Anayansi se convirtió en un santuario para los amantes del rock clásico.
La gente fue llegando sin apuros al Centro de Convenciones ATLAPA, por lo que el concierto comenzó con una hora de retraso. Pasadas las 9:00 p.m., aparecieron sobre el escenario el vocalista y baterista Leo Goldfarb, acompañado por Zito Barés en las congas y el resto de los integrantes del colectivo roquero Océano, que hicieron las veces de teloneros.
La agrupación interpretó algunos de los temas que la hicieron famosa en la década de los ochentas, como “Yo no puedo ser tu amigo” y “El derramó su amor por ti”.
La breve presentación de los panameños culminó a las 9:30 p.m. Faltando 10 minutos para las 10 p.m., el baterista Phil Ehart, el violinista David Ragsdale, el tecladista Seteve Walsh, el guitarrista Richard Williams y el bajista Billy Creer salieron al proscenio vestidos de negro, dando inicio así a la esperada presentación de Kansas.
La banda estadounidense de rock progresivo, que alcanzó la popularidad en la década de los setentas, realizó un recorrido a través de su extensa discografía. Los roqueros de cabello cano caldearon el ambiente con temas como “Point Of No Return”, “On The Other Side”, “Hold On” y “Song for America”, antes de que el arpegio de “Dust In The Wind”, verdadero clásico del rock de los tiempos, resonara en la sala.
Lo que pudo ser convertirse en un recuerdo imborrable, en un momento irrepetible para la fanaticada quedo reducido a un interpretación mediocre de este conocido tema, debido a fallas en el micrófono que provocaron un rictus de frustración en el vocalista Steve Walsh.
Una vez cambiado el micrófono, Kansas continúo su repaso musical a través de sus 35 años de carrera, en un concierto en el que, por lo general, fue el violín, instrumento que David Ragsdale domina con maestría, el que marcó el ritmo de la progresión. A lo largo de la velada, cada nota era apuntalada con precisión por los integrantes de la banda, siendo desarrollada hasta alcanzar un clímax melódico que hizo las delicias del público.
Después de afirmar que Panamá había sido el “el punto culminante” de su gira por Latinoamérica, el bajista Billy Creer y sus compañeros interpretaron el tema “Down the road”, con el que se despidieron de la audiencia, tan solo para retornar segundos después a petición del público (como se acostumbra en todo recital de rock) para interpretar dos temas más.
A eso de las 11:20 p.m., Creer, Ragsdale y Walsh entonarían el estribillo inicial de “Carry On Wayward Son”, lo que hizo que algunos espectadores recrearán los bailes de su adolescencia. A las 11:30 p.m., el concierto de Kansas en Panamá ya había finalizado. Como dice la letra de “Dust In The Wind”: “Nada dura para siempre...”.