Juegos ‘online’ impulsan el negocio de apuestas en Panamá
- 14/02/2026 12:11
En 2025, las apuestas netas de los operadores de juegos de suerte y azar del país registraron un aumento de 1.6 %, cuyo principal motor de dinamismo fue el juego en línea, que creció 53.6 %, según cifras del INEC
El negocio de apuestas en Panamá mantiene una tendencia de transformación más que de expansión. Las apuestas netas de los operadores de juegos de suerte y azar registraron un aumento de 1.6 % en 2025, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), adscrito a la Contraloría General de la República de Panamá.
Aunque el crecimiento global es moderado, la composición del mercado evidencia un cambio estructural: los jugadores migran rápidamente hacia plataformas digitales y formatos interactivos, mientras los canales tradicionales pierden dinamismo.
El principal motor del aumento fue el juego en línea, que creció 53.6 %, consolidándose como el segmento de mayor expansión del sector. También aportaron al resultado positivo las mesas de juego: +8.7 %; y las salas de bingo: +10.8 %.
Estos datos reflejan una preferencia creciente por experiencias más inmediatas y accesibles, en línea con tendencias internacionales donde la digitalización redefine la industria del entretenimiento y las apuestas.
En contraste, varias modalidades presenciales registraron caídas: máquinas tragamonedas tipo A: -2.1 %; hipódromo: -5.6 %; salas de apuestas deportivas: -10.9 %; y juegos instantáneos: -51.7 %.
La disminución más marcada se observó en la Lotería Nacional de Beneficencia, cuya venta e ingresos netos bajaron 24.9 %, confirmando la pérdida de participación frente a alternativas digitales más dinámicas.
El comportamiento de las cifras sugiere que la industria no atraviesa una contracción, sino una reconfiguración. El crecimiento leve del total —apenas 1.6 %— convive con fuertes variaciones internas: expansión acelerada en el entorno digital y debilitamiento de los esquemas tradicionales.
En términos económicos, el sector se encamina hacia un modelo híbrido dominado por plataformas online, lo que plantea desafíos regulatorios, fiscales y tecnológicos para las autoridades, pero también oportunidades de inversión para operadores que adapten su oferta a los nuevos hábitos de consumo.