La economía global pierde $29 billones al año por patrones ineficientes de producción y consumo
- 04/08/2026 19:34
Producir, usar y tirar le cuesta al mundo el 31% de su Producto Interno Bruto cada año. El Informe sobre la Brecha de Circularidad 2026 elaborado por Circle Economy en colaboración con Deloitte revela por qué el modelo lineal actual está destruyendo una riqueza gigantesca
La economía global pierde un estimado de $29 billones en valor cada año debido a patrones ineficientes de producción y consumo, según revela el Informe sobre la Brecha de Circularidad 2026 elaborado por Circle Economy en colaboración con Deloitte.
Esta cifra equivale al 31% del Producto Interno Bruto mundial, lo que significa que por cada tres dólares de valor generados a nivel global se pierde aproximadamente un dólar. Las pérdidas obedecen tanto a la gestión inadecuada de materiales como a los costos ambientales y sociales que el modelo lineal no contabiliza.
Casi la mitad de esta fuga económica, equivalente a $11.4 billones, se produce por el descarte prematuro de productos y materiales que no se reutilizan ni se reciclan, un fenómeno impulsado por la moda rápida y la obsolescencia programada.
El sector energético representa la segunda mayor pérdida, con $9.9 billones disipados en forma de calor o perdidos por deficiencias de aislamiento. A esto se suman $5.9 billones por el deterioro prematuro de infraestructura y maquinaria subutilizada, más de $1 billón por fallas y mermas en la producción industrial, y $742.9 mil millones correspondientes al desperdicio de alimentos.
Especialistas del sector señalan que este fenómeno no responde a fallas accidentales, sino a condiciones sistémicas de un modelo diseñado para maximizar el volumen de producción sin considerar los límites del planeta. En este contexto, la métrica global muestra que actualmente solo el 6.9% de los materiales que ingresan a la economía provienen de fuentes recicladas, mientras que el 93.1% restante sigue siendo materia virgen.
Frente a este escenario, la economía circular propone reorganizar las cadenas de valor para mantener materiales y activos en uso durante el mayor tiempo posible. Desde Deloitte destacan que la transición hacia este modelo no solo es una urgencia ambiental, sino que constituye una de las mayores oportunidades para la competitividad y el desarrollo en regiones como América Latina, mediante la creación de nuevos negocios, la generación de empleo y la reducción de la huella de carbono.