Panamá libera moscas estériles para proteger la producción frutícola y facilitar las exportaciones

Autoridades locales, representantes de organismos internacionales y del programa Moscamed de Guatemala durante la conferencia de prensa donde se anunció la liberación de moscas de la fruta estériles. Cedida | MIDA
  • 16/10/2026 13:10

La primera liberación masiva de insectos estériles se realizó en Chiriquí para reducir las poblaciones de la mosca del Mediterráneo y mejorar las condiciones fitosanitarias de los cultivos, con miras a facilitar el acceso a mercados internacionales como Estados Unidos

Panamá realizó la primera liberación masiva de moscas estériles del Mediterráneo en el país, como parte de una estrategia para reducir las poblaciones de esta plaga que amenaza la producción de frutas y hortalizas y limita las oportunidades de comercialización en mercados internacionales.

La actividad se desarrolló en la comunidad de Mameyes, en Potrerillos Arriba, provincia de Chiriquí, y fue encabezada por el ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, con la participación del ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, y personal técnico de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal (DNSV) del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).

La iniciativa incorpora la Técnica del Insecto Estéril (TIE), un método de control biológico que consiste en liberar machos esterilizados para que se apareen con hembras silvestres sin producir descendencia. Con ello se busca disminuir progresivamente las poblaciones de la mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata) en zonas estratégicas de Chiriquí.

Durante el acto, Linares destacó que la puesta en marcha del proyecto es resultado de meses de preparación, coordinación y fortalecimiento de las capacidades técnicas del personal encargado del monitoreo, la identificación y el manejo de los insectos estériles.

El titular del MIDA señaló que esta iniciativa representa un paso importante para la sanidad vegetal del país y para la protección de la producción agrícola, al incorporar conocimientos especializados y nuevas tecnologías en el control de plagas.

“Estamos dando inicio a una nueva etapa para el control de la mosca del Mediterráneo en la provincia de Chiriquí”, manifestó.

El ministro del MIDA explicó que la actividad tiene un significado especial porque se realiza por primera vez en Panamá con el propósito de reducir las poblaciones de la plaga y fortalecer las condiciones fitosanitarias de las áreas productivas.

El proceso conllevó meses de preparación y coordinación, así como capacitación especializada para que el personal técnico desarrolle las competencias necesarias para el monitoreo, identificación y liberación de insectos estériles.

Una herramienta para proteger la producción y abrir mercados

El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, destacó la importancia de la primera liberación para el sector agropecuario y su potencial para fortalecer las exportaciones de frutas panameñas.

“Esto lo que nos va a dar en el comercio es un área libre cuando ya se propaguen y nos va a dar acceso a mercados como Estados Unidos y Asia, más a las frutas panameñas”, afirmó Moltó.

El titular del MICI añadió que el objetivo es seguir protegiendo la producción nacional y acompañar al MIDA en la implementación de un programa que permita a los productores acceder a mercados importantes y ampliar sus posibilidades de exportación.

Linares indicó que detrás de esta iniciativa hay meses de preparación y coordinación, así como capacitación especializada para que el personal técnico desarrolle las competencias necesarias para el monitoreo, la identificación y la liberación de insectos estériles.

También destacó la cooperación de organismos internacionales y de países de la región, cuyos conocimientos y experiencias han contribuido a preparar al equipo panameño para poner en marcha el procedimiento.

Chiriquí, punto estratégico para el control de la plaga

Emmeris Quintero, director nacional de Sanidad Vegetal del MIDA, explicó que la primera liberación se realiza en una zona productiva de Chiriquí, donde el monitoreo previo permitió identificar los sectores en los que se registra una mayor presencia de la mosca del Mediterráneo.

“Hoy estamos en cítricos de Chiriquí con la intención de hacer la primera liberación de moscas estériles del Mediterráneo, muy conocida como Moscamed. Esta es una plaga que ataca a la fruta y la intención es comenzar a controlarla, bajar poblaciones para que los productores tengan acceso a mercados internacionales como el de Estados Unidos, que son muy exigentes”, señaló.

Quintero precisó que la selección de las áreas se realizó después de un año de monitoreo, que permitió identificar los puntos con mayor presencia de la plaga.

En ese proceso, explicó, se tomó en cuenta la presencia de plantaciones de café, que sirven de hospedero a la mosca y desempeñan un papel importante en su ciclo biológico.

“La mosca utiliza el cultivo de café como para realizar su ciclo biológico y por eso que pues también no le causa ningún daño al café”, indicó.

Sin embargo, advirtió que la presencia de la plaga representa un riesgo para otros cultivos frutales. Cuando disminuye la disponibilidad de café, las moscas pueden desplazarse hacia otras plantaciones, como las de cítricos, papaya, guayaba y mango, y afectar su producción.

El funcionario explicó que esta situación también puede convertirse en una limitación comercial, debido a que los mercados internacionales con requisitos fitosanitarios estrictos buscan evitar el ingreso de la plaga a sus territorios.

Quintero aclaró que la mosca del Mediterráneo es una especie silvestre que se encuentra generalmente en zonas boscosas y plantaciones, y que no debe confundirse con la mosca doméstica ni con la del gusano barrenador, que afecta a los animales. “Esta es muy exclusiva de frutas y vegetales”, puntualizó.

Pupas procedentes de Guatemala

Para ejecutar la primera liberación, Panamá recibió pupas de moscas del Mediterráneo procedentes de Guatemala, que fueron acondicionadas en instalaciones ubicadas en Potrerillos antes de su distribución en el campo.

Quintero detalló que el procedimiento contempla la recepción de las pupas en condiciones de frío, su almacenamiento y tratamiento durante tres días, además de su alimentación y preparación para la eclosión al cuarto día.

Posteriormente, los insectos se colocan en cajas especiales y bolsas para distribuirlos en los sitios previamente identificados por los equipos técnicos.

El proceso cuenta con el apoyo del programa Moscamed de Guatemala, cuya experiencia ha sido clave para capacitar al personal panameño en las distintas etapas de manejo y liberación de los insectos estériles.

José Ponciano, gerente de empaque y liberación de insectos estériles del programa Moscamed de Guatemala, explicó que la cooperación de su país se ha centrado en la capacitación técnica y el acompañamiento durante la puesta en marcha del procedimiento.

“La colaboración más importante en el caso de Guatemala ha sido la capacitación al personal. El personal técnico de Panamá visitó Guatemala y fue capacitado en taxonomía e identificación de insectos estériles”, manifestó.

Ponciano añadió que posteriormente viajó a Panamá para enseñar al equipo local el proceso de preparación y empaque de las pupas, hasta llegar a la liberación realizada en Chiriquí. “Fueron cinco días desde que se empaca hasta que se libera”, precisó.

El especialista calificó la iniciativa como un avance para el país, al incorporar una herramienta de control biológico que puede contribuir al fortalecimiento de las futuras exportaciones de productos frutícolas panameños.

“Es un gran avance para el país, es un paso para adelante en lo relacionado a una técnica de control natural, control biológico, perdón, que es la técnica del insecto estéril para fortalecer las futuras exportaciones de productos frutícolas de Panamá”, afirmó.

Cooperación internacional y fortalecimiento técnico

El desarrollo del proyecto ha contado con el respaldo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), además de la colaboración de los gobiernos de México y Guatemala.

Como parte de la preparación, personal panameño visitó la planta Moscamed ubicada en Tapachula, Chiapas, México, para conocer de primera mano la experiencia en el manejo de esta tecnología.

Asimismo, técnicos de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal recibieron capacitación especializada en Guatemala sobre identificación, monitoreo y manejo de insectos estériles.

El ministro Linares destacó que estos esfuerzos buscan modernizar los mecanismos de protección fitosanitaria del país mediante la incorporación de tecnología, el control biológico y el conocimiento técnico.

La estrategia también apunta a reducir el uso excesivo de plaguicidas, sin comprometer la producción de los cultivos.

Protección de la producción hortofrutícola

El objetivo principal del proyecto es contribuir al control y la reducción de las poblaciones de la mosca del Mediterráneo en áreas estratégicas de Chiriquí, mediante la liberación de insectos estériles y la integración de medidas de vigilancia y control fitosanitario.

A través de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal, el MIDA busca proteger la producción nacional de frutas y hortalizas, disminuir las pérdidas económicas de los productores, mejorar las condiciones fitosanitarias de las zonas agrícolas y fortalecer la competitividad del sector agropecuario.

La iniciativa también pretende crear mejores condiciones para que los agricultores puedan cumplir los requisitos sanitarios exigidos por mercados internacionales, entre ellos el de Estados Unidos, y ampliar sus oportunidades comerciales.

Al concluir el acto, Linares reafirmó el compromiso de impulsar una agricultura más moderna, eficiente y sostenible, apoyada en la tecnología y en herramientas que contribuyan a proteger los cultivos y mejorar las posibilidades de comercialización de la producción panameña.

Las autoridades y expertos de organismos internacionales durante el acto de liberación de moscas estériles para hacerle frente a la plaga del Mediterráneo.