Estados Unidos liderará reunión histórica entre Israel y Líbano en Washington para negociar desarme de Hezbolá

Los bombardeos en Beirut han dejado cientos de víctimas y aumentan la presión internacional sobre el conflicto en Medio Oriente. AFP
  • 09/04/2026 13:47

La crisis regional escala tras ofensiva militar mientras las tensiones diplomáticas crecen y mercados energéticos reaccionan mientras potencias globales intentan evitar expansión del conflicto

El frágil cese de hostilidades entre Estados Unidos e Irán enfrenta su momento más crítico tras una escalada de violencia en Líbano, donde bombardeos israelíes han dejado más de 300 muertos en apenas dos días.

El conflicto gira ahora en torno a ese país, incluido inicialmente en la pausa de enfrentamientos por mediación de Pakistán. Sin embargo, tanto Donald Trump como Benjamín Netanyahu han sostenido que Líbano no forma parte de ese acuerdo, lo que ha intensificado las tensiones.

Como respuesta, la milicia Hezbolá reactivó sus ofensivas con el lanzamiento de decenas de proyectiles hacia el norte de Israel, mientras Teherán reconsidera su postura estratégica en la región.

Diálogo condicionado por los ataques

El presidente iraní Masud Pezeshkián advirtió que cualquier acercamiento con Washington carecerá de sentido si continúan los bombardeos en territorio libanés, calificando la ofensiva como una ruptura evidente de los compromisos alcanzados.

En paralelo, Irán ha limitado parcialmente el tránsito por el estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio energético global, aumentando la presión sobre los mercados internacionales.

Además, el viceministro de Exteriores iraní, Saeed Khatibzadeh, reveló que su país estuvo cerca de responder militarmente, pero fue persuadido por Pakistán para evitar una mayor escalada.

Negociaciones históricas bajo presión internacional

En medio de este escenario, Netanyahu sorprendió al anunciar conversaciones directas con Líbano, una medida sin precedentes dada la ausencia de relaciones diplomáticas entre ambos países desde 1948.

Según reportes, el encuentro se realizará en Washington la próxima semana, con participación de altos representantes de ambos gobiernos y bajo la supervisión estadounidense, lo que evidencia el papel central de EE. UU. en el proceso.

No obstante, el diálogo ocurre mientras continúan los enfrentamientos, lo que genera dudas sobre su viabilidad real.

Escalada militar y crisis humanitaria

El ejército israelí intensificó sus operaciones en zonas clave como Dahiya, en Beirut, ordenando evacuaciones masivas y ejecutando ataques a gran escala.

Entre los objetivos alcanzados figura Ali Yusef Harshi, figura cercana al liderazgo de Hezbolá, lo que refleja una estrategia dirigida a debilitar la estructura del grupo.

Mientras tanto, líderes israelíes han reiterado que las ofensivas continuarán “con fuerza”, incluso en paralelo a las negociaciones.

Preocupación global y riesgo energético

La crisis ha encendido alarmas internacionales. Más de 60 países en la ONU han expresado su inquietud por la situación en Líbano, mientras la Unión Europea ha advertido que las acciones militares están poniendo en riesgo la estabilidad regional.

El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, vuelve a ser un punto crítico. Irán ha condicionado su apertura total al cese de ataques, limitando de momento el paso de embarcaciones.

La incertidumbre también ha impactado el transporte aéreo, con recomendaciones de evitar el espacio aéreo de Medio Oriente durante el periodo de la tregua.

Un equilibrio al borde del colapso

A pocos días del inicio de las conversaciones entre Washington y Teherán en Islamabad, el escenario es altamente volátil. La tregua, concebida como una oportunidad para desescalar el conflicto, se enfrenta ahora a una dinámica de guerra activa que amenaza con desmoronarla completamente.

Las decisiones que se tomen en los próximos días serán determinantes para evitar una expansión regional del conflicto con consecuencias globales.