José Agustín Arango Ramírez (1797-1846) en el Congreso de Panamá de 1826

Imagen tomada de las redes sociales
  • 30/06/2026 00:00

José Agustín Félix Arango y Ramírez, el único participante en el Congreso Anfictiónico de 1826 que se radicó en Panamá nació en la ciudad de Puerto Príncipe (hoy Camagüey), el 19 de noviembre de 1797, en una familia de la élite colonial de origen hispánico-asturiano, con varias generaciones en Cuba. Era hijo de José Gabriel Arango del Risco (1763-1847) y de María Soledad Ramírez y Ramos (1766). Después de comenzar sus estudios en el Real y Conciliar Colegio Seminario de La Habana, en 1821 José Agustín Arango se graduó de abogado en la Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de la capital cubana.

En Puerto Príncipe Arango Ramírez, de ideología liberal, hijo espiritual de la Ilustración y de la Revolución Francesa, perteneció a la logia “Cadena Triangular de Bolívar”, fundada por su padre, abogado criollo. Entidad a la que pertenecían también sus hermanos Antonio y Manuel, vinculada al plan de fundar la mítica República de Cubanacán.

José Agustín Arango fue un gran revolucionario y viajero, especialmente a Estados Unidos y a Sudamérica. Su padre, promotor de la independencia cubana, sufrió persecución y fue condenado a pena de extrañamiento en España. Después de participar en la conjura de la “Cadena Triangular” de Puerto Príncipe en 1823, José Agustín Arango partió a Nueva York y Filadelfia. De allí fue a La Guaira con compañeros cubanos, pero Bolívar no estaba en Caracas, y se les sumó el general puertorriqueño Antonio Valero (1790-1863); subieron a Bogotá para entrevistarse con Gual y Santander a principios de 1824. En agosto de 1824, Arango viajó al Perú, como secretario privado del general Valero, amigo de Bolívar. Con su compatriota Agustín de las Heras, firmó una petición al Libertador fechada en Lima el 25 de febrero de 1825, para solicitarle apoyo a la independencia de la isla.

Bolívar, en Lima, el 7 de diciembre, después de reconocer los méritos de Arango Ramírez nacionalizado peruano al ser declarado apátrida en Cuba y confiscados sus bienes isleños, lo nombró auditor de Guerra interino en El Callao. Luego, lo hizo secretario de la Delegación del Perú al Congreso Anfictiónico que había convocado y que presidía Manuel Vidaurre Encalada (1773-1841), peruano que ya conocía puesto que había vivido en Camagüey. El 18 de julio de 1825, el año anterior, la delegación peruana desembarcó en Panamá, ciudad pequeña, desolada, caliente e insalubre.

Bolívar deseaba reforzar el escenario político en favor de la unidad y la independencia de Latinoamérica y asegurar el éxito del Congreso de Panamá que se inauguró el 22 de junio de 1826. En verdad, Arango y sus amigos cubanos tenían el propósito prioritario de promover la independencia de Cuba y Puerto Rico, hecho que rechazaban los ingleses y los estadounidenses y que no despertaba simpatía entre otros gobiernos participantes.

Finalizado el Congreso el 15 de julio de 1826, Arango permaneció en la arruinada ciudad de Panamá, víctima de la peor depresión económica y demográfica (cuando pasa de 8.000 habitantes en 1825 a 4.900 en 1843), para hacer algunos negocios y convertirse en 1827 en editor del diario “Gran Círculo Istmeño” hasta 1828. Por su talante revolucionario fue desterrado a Cartagena en 1828; regresó al istmo y nuevamente fue exiliado en Guayaquil en 1830 donde será cónsul del Perú y comandante del resguardo en Paita en 1831. De regreso a Panamá ese año, fue juez en 1832, diputado a la Cámara provincial en 1832-1833 y secretario de la Gobernación en 1836. Asociado a la Sociedad Económica de Amigos del País (fundada en 1834), fue miembro activo y editor del periódico “Los Amigos del País” hasta 1836. Fue secretario de la Convención Nacional Constituyente de 1841, senador por Panamá en Bogotá en 1845 y, finalmente, miembro del Congreso colombiano en 1846. Radicado en Panamá con su familia, falleció en Bogotá cuando asistía a la Cámara de Representantes, de pulmonía, de apenas 48 años, el 19 de marzo de 1846.

Casó en Panamá José Agustín Arango Ramírez el 19 de marzo de 1836 con Tomasa Remón Soparda (1817-1873), hija del coronel Nicolás Remón Murillo (1770-1842) y María de Jesús Soparda Arce (1787-1819). La novia era nieta del inmigrante vasco José Ventura de Soparda y Ochandátegui (1760-1806), el último gran tratante de esclavos en Panamá a finales del siglo XVIII, postulante infructuoso al título de marqués del Darién. Nicolás Remón descendía del militar catalán Miguel Remón (1712-1784), que llegó en la década de 1730 y fundó una familia poderosa. Esa unión significó una alianza con lo que he llamado la “República de los primos” que comenzó a gestarse en el siglo XVIII y controló el país hasta gran parte del siglo XX. La pareja tuvo una hija que murió párvula y dos varones: Ricardo Arango Remón (1839-1898) fue prefecto de la Provincia de Panamá, administrador de Hacienda, el primer comandante del Cuerpo de Bomberos en 1887 y gobernador del Istmo de 1893 a 1898; mientras que José Agustín Arango Remón (1841-1909) será el principal gestor local de la separación de Colombia y la creación de la República de Panamá y presidió la Junta Provisional de Gobierno desde el 4 de noviembre de 1903 hasta la elección presidencial del doctor Manuel Amador Guerrero (1833-1909) el 20 de febrero de 1904. Ambos dejaron descendencia del cubano-peruano que encarnó entre nosotros el célebre Congreso de Panamá cuyo bicentenario celebramos ahora.

Su biografía más extensa está en el magnífico libro de Alfredo Figueroa Navarro, José Agustín Arango Ramírez y su legado, Panamá, 2021. Además, Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá, Cronología de sus antecedentes, desarrollo y resultados, de Sergio Guerra Vilaboy, Buenos Aires, 2025.

* El autor es geógrafo, historiador, diplomático y presidente de la Academia de la Historia de Panamá