Justo A. Facio (1859-1931), primer rector del Instituto Nacional

  • 29/09/2026 00:00

Algunos panameños notables emigraron a países vecinos. Uno que dejó su impronta en dos países, aunque poco conocido aquí, fue Justo Antonio Facio de la Guardia. Nació en Santiago de Veraguas el 17 de agosto de 1859 y falleció en San José de Costa Rica, el 26 de diciembre de 1931. Era hijo de la pariteña Natividad de la Guardia Arrue (1836-1904), de viejo linaje ístmico, y del veragüense Justo Antonio Facio Carrascal, de padre genovés y madre vallisoletana. Viajaron por barco de Montijo a Puntarenas donde permanecieron algunos años antes de subir al valle central.

Este hombre excepcional vivió sobre todo en Costa Rica con sus padres como parte de las familias de la Guardia y Fábrega, desterradas en 1862 al ser vencidas por los liberales de Buenaventura Correoso (1831-1911). Estudió en Puntarenas, Heredia y San José. A los 23 años, en 1882 obtuvo la nacionalidad costarricense. Carlos Francisco Monge dice del personaje: “Facio alcanzó, aparte de la educación formal, una notable cultura general en forma autodidacta, en particular en los campos de la filosofía y de las letras clásicas; dominó el latín, el francés y el inglés”. Su compromiso con la educación y la cultura fue su ideología.

Justo Facio de la Guardia ocupó durante algún tiempo la dirección de la Imprenta Nacional, fue diplomático costarricense en Centroamérica y viceministro de Relaciones Exteriores en 1897-1901. Durante muchos años fue profesor de gramática y literatura en el Liceo de Costa Rica y en la Escuela de Comercio. Fue subdirector de la Escuela Normal anexa al Liceo (1902-1904), inspector de Segunda Enseñanza (1906-1908), antes de regresar a Panamá como el primer rector del Instituto Nacional desde 1909 hasta 1911. Allí impuso su credo educativo: “La Pedagogía quiere que de las escuelas salgan, antes que hombres instruidos, hombres sanos, buenos y pensadores”. Abandonó Panamá por diferencias ideológicas con políticos conservadores influyentes.

El Instituto Nacional de Panamá fue creado por ley en 1907 bajo la presidencia de Manuel Amador Guerrero (1833-1909), bajo el impulso de Abel Bravo (1861-1934). Al nuevo colegio se le incorporaron la Escuela Normal de Varones, la Escuela Superior de Varones (de 1904) y el Colegio de Comercio e Idiomas (de 1906). Tuvo estudiantes internos y externos y becarios. Se inauguró, bajo la presidencia de José Domingo de Obaldía Gallegos (1845-1910) el 15 de abril de 1909 cuando era secretario de Instrucción Pública Eusebio Morales (1865-1939), con su rector Justo Antonio Facio de la Guardia, el veragüense afincado en Costa Rica, desde donde fue llamado para ocupar, en su local provisional, tan honroso y delicado cargo hasta 1911 cuando inaugura el instituto su imponente sede definitiva. Trajo Justo Facio conocimientos y experiencias de un país con una educación más adelantada (como lo es hoy), con universidad desde 1843. Nació el Instituto Nacional, con los mejores profesores panameños y extranjeros, como la escuela de excelencia, vivero de intelectuales y patriotas, hasta el inicio de la decadencia de nuestro sistema educativo desde la década de 1970.

De regreso a Costa Rica, Justo Facio de la Guardia fue jefe de Enseñanza Primaria de la Secretaría de Instrucción Pública (1915-1916), secretario particular del presidente de la República (1919-1920), director del Liceo de Costa Rica (1920-1921), presidente de la Junta de Educación de San José (1923-1926), gobernador de San José (1930) y secretario (ministro) de Educación Pública (1931) hasta su fallecimiento.

Facio de la Guardia es considerado un promotor cultural de primer orden, referente de la educación y cultura tica desde principios del siglo XX. Fue presidente del Ateneo de Costa Rica. Fundó el Diario del Comercio, la Revista de Costa Rica y el periódico El Maestro. Colaboró en Páginas Ilustradas, Notas y Letras y La República entre otras. Dirigió las revistas Pandemónium, y Athenea (revista del Ateneo). Escribió para periódicos como El Heraldo y Repertorio Americano.

Se destacó como escritor y gran poeta modernista celebrado por Salomón Ponce Aguilera (1867-1945) en 1901 desde Bogotá: “Espíritu robusto y perfectamente equilibrado, FACIO ha sabido imprimir a sus poesías el sello todo de su personalidad artística”. Publicó “Mis versos” (1894), “A Panamá” (1908), “Lucha por la cultura” (1923), “Ojeada sobre el origen y desenvolvimiento del romance castellano” (1931) y numerosos poemas, artículos y ensayos en revistas y periódicos costarricenses. Parte de sus escritos fueron recogidos en una obra titulada Ensayos y crónicas de una época (1892-1931).

Fue miembro correspondiente de la Real Academia Española desde 1922 y miembro fundador de la Academia Costarricense de la Lengua en 1923. Facio ostentaba las insignias de las Palmas Académicas de la República Francesa y fue Comendador de la Orden Isabel la católica, de España. Un colegio de San José y una escuela de Siquirres, en Limón, llevan su nombre.

Justo Antonio Facio de la Guardia contrajo matrimonio en 1881 en San José con Natalia Ulloa Salinas (1857-1913), con quien tuvo descendencia entre la que destaca su nieto Gonzalo Facio Segreda (1918-2018), abogado, político y diplomático, canciller de Costa Rica de 1970 a 1979 que apoyó vivamente a Panamá en sus negociaciones con Estados Unidos durante el gobierno de José Figueres (1906-1990) y, sobre todo, de Daniel Oduber Quirós (1921-1991) que acompañó al general Omar Torrijos Herrera (1921-1981) en su lucha internacional. Viudo, Justo Antonio Facio casó en San José en 1915, con María del Rosario Brenes Mata (1890-1983), con quien tuvo a Rodrigo Facio Brenes (1917-1961), abogado, economista y político, famoso rector de la Universidad de Costa Rica, la mejor de la América Central. Resumo así el legado de un panameño-costarricense injustamente olvidado.