¿Por qué no se resuelve el problema de la basura?
- 27/01/2026 00:00
Respondiendo a uno de mis seguidores que en YouTube me pregunta acerca de lo que hice cuando fui alcalde, una de las prioridades que me planteé en los 15 meses de gestión municipal fue el de la recolección de desechos sólidos, lo que conocemos como basura. Pude ver cómo de ciudades grandes como Madrid y Houston, habían resuelto el problema, donde cada una, como municipios, le tocaba esa responsabilidad.
En mi más reciente visita a Chiriquí pude percatarme que distritos como Tierras Altas y Boquete pueden ser ejemplos para el resto de las comunidades del país. Me sorprendió la limpieza que pude percibir en toda la población, lo cual al final de cuentas mejora la calidad de vida de quienes allí residen. Más de 35 años después de esa gestión del municipio capitalino, todo se ha ido empeorando. Lo vemos en Panamá y en San Miguelito donde la crisis ha llegado a tal nivel que ya se ha convertido en un problema nacional.
Durante la dictadura (1968-1989), supe del interés de un grupo japonés de encargarse del aprovechamiento de los recursos sólidos, con el objeto de generar energía. No es un secreto que la basura en muchas partes es generadora de riquezas. Y de mucha riqueza. Se imaginan cómo terminó esa interesante propuesta. A los japoneses les preguntaron, antes siquiera de ver lo que proponían, el consabido “cuánto hay pa’ mi” y la posible solución, simplemente se esfumó. Hay quienes, por su cultura y ética, tienen prohibido pagar cualquier tipo de coimas.
Las propuestas sobre cómo resolver el problema siempre han estado presentes. Sin embargo, no ha habido la voluntad política para atender la raíz del problema. En el pasado reciente ha habido empresas que han presentado soluciones como la que esbozo a continuación y que pude presentar a Carmen Gisela Vergara, directora de ProPanamá en el gobierno de Cortizo y quien, con suficientes luces largas se planteaba encontrar una solución dos años antes del vencimiento del obsoleto contrato que servía para quemar basura en Cerro Patacón. Nada pasó. Las intenciones de una buena funcionaria se ahogaron en el mar de burocracia con que navega la administración pública nacional. Estas son las ideas:
1. Sin costo alguno para el Estado: la empresa o empresas inversionistas, se encargan de instalar los sitios necesarios donde se va a depositar la basura, para posteriormente procesarla y convertirla en energía, usando mecanismos tecnológicos que asegurarían ninguna afectación al medio ambiente. La inversión de las instalaciones de estos sitios podría estar entre 1,500 y 2,000 millones de dólares, generando una cantidad interesante de nuevos puestos de trabajo, durante su construcción y posterior operación.
2. Esos sitios de recolección podrían estar ubicados: el principal en la ciudad de Panamá, que serviría para procesar la basura de Panamá, San Miguelito y Colón, ubicado en un lugar accesible para las tres. Los otros se pueden ubicar en el centro del país, uno en Divisa, para que sirva para las provincias centrales y Azuero y otra en Chiriquí, que incluiría a Bocas del Toro.
3. La inversión se recuperaría con la energía que produzca, mediante una concesión estatal de 20 a 25 años. Al finalizar este periodo, todo lo instalado pasaría manos del Estado.
4. Este sistema serviría para eliminar a nivel nacional todos los vertederos, produciendo los ahorros necesarios para que cada municipio se encargue de la recolección de la basura, con más y mejores equipos. El beneficio en mejoramiento de las condiciones sanitarias de los lugares donde estos vertederos se encuentran serían enormes.
5. La Autoridad Nacional de Aseo se encargaría de trazar las directrices y políticas públicas de cómo los municipios deben atender esta nueva responsabilidad que se les dará.
6. En el periodo de instalación de todo el sistema, que bien podría durar 18 a 24 meses, las Universidad Tecnológica y los escuelas e institutos técnicos, podrían preparar a quienes laboraran en esta nueva actividad.
Este proceso requerirá de mucho rigor científico, con la mejor tecnología y, para que sea exitoso, debe ser administrado al margen de la política partidista, para garantizar que sean los más capaces y preparados los responsables de su desarrollo. En los dos años que puede durar este proceso, se buscarían paliativos para disminuir el efecto negativo que hoy tienen la recolección y disposición de los desechos sólidos a nivel nacional. Reitero que debe existir voluntad política para ir al fondo del problema que, aunque pareciera que se ha salido de nuestras manos, tiene posibles soluciones.