Tala en el silencio en la 50 FILBA

Marco Antonio Corcuera, 1950 | Fundación Marco A. Corcuera Cedida
  • 13/05/2026 16:16

Un nuevo paso de diplomacia cultural es el que protagoniza el Perú como invitado de honor de la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (FILBA). “Es la primera vez que un país asume este rol en la historia de la feria, ya que hasta este momento los invitados de honor eran ciudades. El espacio trae homenajes a figuras centrales de la literatura peruana y una instalación digital especial en el ‘Pabellón Perú’ [...] cuyo stand presenta 770 títulos y 136 editoriales de una cultura milenaria” (Vílchez, 2026). La delegación oficial está compuesta por 61 representantes entre autores, editores y gestores culturales (Agencia Andina, 2026) conjuntamente con la activa participación de la embajada peruana en Argentina conducida por el embajador Carlos Chocano Burga. De acuerdo con el sociólogo Alfaro (2026) el éxito de la participación del Perú en la FILBA depende de la articulación entre su diseño estratégico (delegación, pabellón, programación cultural y relato curatorial) y un marco institucional consistente (gobernanza, transparencia, evaluación, independencia y servicios de apoyo a la circulación internacional del libro). Desde esa perspectiva, esta acción de diplomacia cultural peruana viene siendo un suceso de escala global.

Uno de los libros peruanos exitosamente presentados en la feria fue “Tala en el silencio/Felling in Silence”, antología poética bilingüe (castellano/inglés) del poeta Marco Antonio Corcuera (Contumazá,1917–Trujillo,2009). El lanzamiento, acontecido el 4 de mayo, estuvo a cargo de César Corcuera, la poeta puertorriqueña María Juliana Villafañe y la poeta argentina Teresa Palazzo-Conti.

La antología -traducida al inglés por la poeta Villafañe y publicada por Fondo Editorial de la Universidad César Vallejo- recoge lo mejor de ocho libros fundamentales de la poesía de Marco Antonio Corcuera, escritos entre 1940 y 1988, ‘Poemas del ayer lejano’, ‘Latitud de la ausencia’, ‘El amor en su sed’, ‘El salmo herido’, ‘Semilla en el paisaje’, ‘La luz incorporada’, ‘El poeta espera respuesta’ y ‘Los aires del alhelí’. El propio vate dejó registradas sus motivaciones señalando: “Nuestra mirada se detiene en los seres elementales. Esto explica y justifica la simplicidad de nuestra obra. Que otros canten a los animales y árboles grandes; nosotros nos conformamos con los arbustos, las plantas rastreras, los pájaros, los insectos. La naturaleza nos sigue deslumbrando con su misterio [...] Usamos el metro, la rima y la asonancia por su proximidad a la música de donde proviene la poesía”.

Es por ello que Villafañe, responsable de la traducción, afirmó que se “enfrentaba a traducir a un gran poeta [...] un reto inmenso, pero solo trabajando los poemas pude percatarme del tamaño del desafío. La naturaleza lo impacta desde joven. Todo parece adquirir un significado, un valor universal y le hace vivir una intimidad con cada cosa. Una naturaleza de árboles, pájaros, frutas, animales, gentes y atardeceres. Su poesía estaba llena de palabras en idiomas originarios, nombres de la flora y la fauna peruana que no se podían traducir [...] El poeta Corcuera tiene un dominio de la palabra que mezcla tantos sentimientos en temas como la metafísica, el misticismo, la política, la amistad, el amor, la familia”.

Marco Antonio Corcuera fue un referente como artista y gestor cultural no solamente en el norte del Perú sino en todo el país descubriendo a importantes figuras de la poesía peruana del siglo XX. Alguna vez, el poeta César Calvo escribió esta dedicatoria para Marco Antonio, luego de compartir el primer puesto con Javier Heraud en el Primer Concurso ‘El poeta Joven del Perú’ organizado por el vate contumacino: “Para Marco Antonio, el largo cuaderno de mi afecto y el trimestre sin tiempo de mi admiración” aludiendo a los ‘Cuadernos Trimestrales de Poesía’ publicados por Corcuera por tres décadas en la segunda mitad del siglo pasado (Calvo, 1960). En julio del 2025, el Perú los declaró Patrimonio Cultural de la Nación.

Cultivó la amistad con poetas y literatos nacionales e internacionales muy reconocidos y de diferentes generaciones como Washington Delgado, Antonio Cisneros, Germán Carnero, Luis la Hoz, César Toro Montalvo, Rosina Valcárcel, César Calvo, Justo Jorge Padrón (España), Eduardo González Viaña, Manuel Ibáñez Rosazza, Arturo Corcuera, Jorge Díaz Herrera, entre muchos otros. Así como con importantes personajes del mundo artístico como Susana Baca (música), Ricardo Blume (actuación), José Carlos Santos y Manuel Cuadros Barr (directores de Orquestas Sinfónicas), Omar de Gaetano y Martha Pachiarotta (eximios bailarines de ballet), Óscar Corcuera, Gerardo Chávez y Andrés Zevallos de la Puente (pintura), Víctor Delfín (escultura), Jorge Pucchinelli, Ricardo González Vigil, Luzmán Salas Salas (críticos literarios), entre otras renombradas figuras del mundo del arte.

Luego de la FILBA, la cancillería peruana se prepara para afrontar un nuevo desafío, incrementar su presencia literaria en el norte de África y los Países del Golfo con la traducción al árabe de los principales poemas de Marco Antonio Corcuera.