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22 de Oct de 2020

Café Estrella

Un caudillo indomable fusilado

PANAMÁ. ‘Atado y ¿para qué? frente al suplicio/ los soldados esperan la señal/ el plomo romperá su pecho heroico/ que ostentaba la enseñ...

PANAMÁ. ‘Atado y ¿para qué? frente al suplicio/ los soldados esperan la señal/ el plomo romperá su pecho heroico/ que ostentaba la enseña liberal’.

Con el poema A la muerte de Victoriano Lorenzo (1907), la poetisa Amelia Denis de Icaza fue la primera escritora en dedicarle su pluma al general y jefe supremo de las Operaciones Militares de la Revolución Liberal.

Después de 1907, de este personaje sólo se decía que fue un ‘caudillo indomable de los indígenas’, recuenta EnCaribe.org, una enciclopedia de historia y cultura del Caribe. Sin embargo, en 1952, Ramón H. Jurado, y, en 1982, Carlos F. Changmarín, rescataron, en sus obras literarias, al cholo nacido en El Cacao, sector que en ese momento pertenecía a la provincia de Coclé.

Hoy, que se cumplen 109 años desde que fue fusilado en la Plaza de las Bovedas, en el Casco Antiguo de la ciudad, artistas y hombres de letras cuentan cómo y en qué comento conocieron a este controvertido personaje, un protagonista de la guerra de Los mil días (1898-1902).

El pintor panameño Aristides Ureña Ramos, quien ha plasmado su visión del llamado general de los pobres en sus creaciones, cuenta que conoció a Lorenzo, a través de Desertores, de Ramón H. Jurado. ‘En mi adolescencia, esta novela me hizo conocer a Victoriano Lorenzo, sobre todo la niñez de este gran personaje. Ese recuerdo tomaba forma en mi mente, creando la imagen de aquel niño, que en los soleados patios interioranos, soñaba con la libertad de su gente y el rescate de la dignidad de su pueblo’.

‘...Hay una dignidad que respetar para cada individuo y eso hace de Victoriano Lorenzo un personaje universal’, concluye Ureña Ramos.

El promotor cultural y escritor José Luis Rodríguez Pittí también conoció al hijo de María Pascuala Troya y Rosa Lorenzo, a través de Desertores.

‘El ser humano que participó en la Guerra de los Mil Días, el personaje de la novela de Ramón H. Jurado y de las leyendas que se repiten, y el héroe con rasgos mitológicos que alza su voz y lucha, en nombre del pueblo, contra las injusticias del sistema de poderes que, al menos desde hace 500 años, hemos padecido en Panamá. Todo eso se mezcla en mi mente con el nombre de Victoriano Lorenzo’, asegura Rodriguez Pittí.

‘Desde la niñez, sólo escuché ensalzar la figura del cholo. Noté un esfuerzo genuino de mis docentes, en Veraguas de reivindicar la figura de Victoriano. Sucede que las tendencias conservadoras lo demonizaron, catalogándolo de cuatrero y villano’, explica el escritor Edilberto González Trejos.

González Trejos rememora que en la década 1990, cuando estudiaba derecho, debatían sobre la leyenda negra versus la reivindicación del general de Coclé. ‘Considero que Victoriano Lorenzo fue un triste daño colateral en el pacto que hicieron los líderes liberales y conservadores para terminar el conflicto.