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08 de Aug de 2020

Café Estrella

Evalúan tratamientos para combatir los fibromas uterinos

Investigadores del Hospital Brigham and Women’s de Boston analizaron datos genéticos de más de 7 mil mujeres blancas e identificaron var...

Investigadores del Hospital Brigham and Women’s de Boston analizaron datos genéticos de más de 7 mil mujeres blancas e identificaron variaciones en tres genes que se asocian significativamente con los fibroides uterinos. Una de esas variaciones ocurría en un gen llamado FASN, que codifica una proteína conocida como FAS (por la sigla en inglés de sintasa de ácido graso). Los investigadores afirman que sus hallazgos conducirán a nuevos métodos de exploración y tratamiento para la afección.

Los fibroides uterinos son el tipo más común de tumor pélvico en las mujeres, ya que ocurren en alrededor de 75% de las mujeres en edad fértil, y la principal causa de histerectomías en Estados Unidos. Los fibroides uterinos pueden llevar a sangrado vaginal anómalo, infertilidad, dolor pélvico y complicaciones del embarazo.

El estudio

Una investigación posterior mostró que la expresión de la proteína FAS era tres veces más elevada en muestras de fibroides uterinos, en comparación con el tejido normal, según el informe, que aparece en la edición en línea del 4 de octubre de la revista American Journal of Human Genetics.

La expresión excesiva de la proteína FAS ocurre en varios tipos de tumores, y se cree que es importante para la supervivencia de las células tumorales, apuntaron los autores del estudio en un comunicado de prensa del hospital.

‘Nuestro descubrimiento predice una vía de medicina personalizada para mujeres que tengan una base genética para el desarrollo de los fibroides uterinos’, aseguró en el comunicado de prensa la autora principal del estudio Cynthia Morton, directora del Centro de Fibroides Uterinos. ‘La identificación de los factores de riesgo genéticos podría proveer información valiosa para la gestión médica’, concluyó.

Síntomas

Los investigadores afirman que hay algunas mujeres con miomas que no presentan síntomas y es posible que no necesiten tratamiento. Sin embargo existe la posibilidad de que durante un embarazo, los miomas existentes crezcan debido al incremento del flujo sanguíneo y de los niveles de estrógeno, pero generalmente vuelven a su tamaño original después del nacimiento del bebé, aseguraron. Es muy importante que las mujeres visiten su médico (ginecólogo) por lo menos dos veces al año y así contrarrestar estos tumores.