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18 de May de 2022

Café Estrella

Prevención desde la niñez

PANAMÁ. El cáncer cérvico uterino causado por el Virus del Papiloma Humano (VPH) representa una de las principales causas de muerte y de...

PANAMÁ. El cáncer cérvico uterino causado por el Virus del Papiloma Humano (VPH) representa una de las principales causas de muerte y de morbilidad (personas que se enferman en un sitio y tiempo determinado) en la población femenina al rededor del mundo, muchos de los casos son diagnosticado demasiado tarde dando solo la oportunidad para que los médicos ayuden a los pacientes a morir de una forma menos dolorosa a través de fármacos. Pero esta no es una opción para las autoridades panameñas que buscan los mecanismos para una prevención temprana.

LLEGADA DE LA VACUNA

En octubre de 2008 el Ministerio de Salud (MINSA) introdujo a Panamá la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), que son más de 100 tipos de virus comunes que pueden causar verrugas y cáncer de útero.

La introducción de esta vacuna a suelo panameño fue a un costo de B/.6 millones 650 mil, lo que representaba unas 190 mil dosis para inyectar a niñas a partir de los 10 años, tomando en cuenta que a esa edad tienen una mejor respuesta inmunológica de anticuerpos y crean una barrera que impide la infección con el virus. Desde entonces las campañas han sido constantes en los hospitales a cargo de la institución, centros de salud y policlínicas de la Caja del Seguro Social (CSS).

CAMPAÑAS

Una de las últimas campañas para combatir este tipo de cáncer se dio en mayo de 2013, durante la Semana de Vacunación de las Américas (SVA). Más de 100 puestos de enferme ras fueron ubicados en supermercados, centros comerciales, iglesias y otros lugares. La campaña también incluyó ir casa por casa en algunos sectores del país para tener una mayor cobertura.

Con la introducción de esta vacuna al Sistema Nacional de Vacunación Panamá se convirtió en el país pionero en América Latina en aplicarla de manera gratuita a fin de disminuir la incidencia de muertes por cáncer cérvico uterino.

¿POR QUÉ VACUNAR?

Según Itzel Hewitt, del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), a través de la vacuna se busca proteger a las niñas antes que inicien la actividad sexual (cuando estén en la etapa adulta), y así evitar el virus que ha dejado secuelas cuando se convierte en cáncer cérvico uterino.

Las innumerables revistas médicas que ofrecen información en internet indican que la mayoría de los virus comunes del Papiloma Humano son inofensivos, pero aproximadamente 30 tipos se asocian con un mayor riesgo de tener cáncer.

Florentina Dixon, de la Región Metropolitana de Salud, explicó que después de las tres fases de vacunación contra esta patología habría que esperar por lo menos una década, cuando las vacunadas tengan 18 años o más, para saber cuál es su incidencia, y determinar cuánto han ayudado a disminuir los casos de cáncer de útero causados por el VPH en Panamá.

Desde que las niñas cumplen 10 años se les aplica la primera dosis, la segunda al cabo de un mes y la tercera en seis meses, explicó Dixon.

OBSTÁCULOS

Unos de los obstáculos, comenta una enfermera de un Centro de Salud del distrito capital, ha sido la negación de los padres a que sus hijas sean vacunadas. Relata que muchos piensan que inyectar a sus hijas contra el VPH incitaría a que tengan relaciones sexuales, pero lo que no han tenido en cuenta o no se les ha explicado a profundidad es que la vacuna consiste en una preparación para cuando estén en una etapa adulta. ‘El morbo lo inyectan los adultos, los niños no saben de eso’, considera la enfermera que evitó dar su nombre por no estar autorizada a dar declaraciones sobre el tema.

Se intentó además, obtener mayor información sobre la cifra de niñas vacunadas por el momento pero las personas consultadas se negaron a dar más detalles.

La vacuna para prevenir el VPH funciona igual que otras contra infecciones virales, que buscan crear una respuesta de anticuerpos capaz de proteger al cuerpo, y no guarda relación con incitar a las niñas a tener relaciones sexuales, pues ése sería un tema cultural que depende de la educación que les den sus padres, como dijo la enfermera, ‘el morbo lo crean los adultos’.