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19 de Jan de 2021

Cine

Mauro Colombo, tras el alma del Darién

En la tradición de los antiguos navegantes europeos, el cineasta italiano se lanzó a la conquista del Darién. Una cámara es el instrumento que sostiene esta travesía por un territorio indómito e indescifrable

Mauro Colombo es italiano, pero una de sus pasiones se encuentra muy lejos de su patria: filmar en la penumbra de la misteriosa selva del Darién. Es un afán que lo ha llevado a adentrarse en los remotos parajes que conforman el célebre ‘tapón', la inhóspita tierra que separa a Panamá y Colombia y cuyo peligroso cruce ha representado un desafío a través de los siglos, tanto para los aventureros españoles de antaño como para los inmigrantes que van rumbo al norte.

Colombo recurre a la totalidad de su experiencia cinematográfica —en la que ha desempeñado todos los roles, desde camarógrafo hasta director— para hilvanar un mosaico narrativo sobre Darién. Son historias usualmente percibidas desde la distancia de una capital que crece indolente, con sus rascacielos y viaductos, sin reconocer el drama olvidado que se mantiene latente en las profundidades selváticas.

En el documental, sobre todo al inicio, haces —a mi parecer— un excelente uso del silencio, ya que en los primeros minutos no hay diálogos, al menos no diálogos discernibles... ¿Esto fue algo deliberado o surgió más bien durante el proceso de edición?

La idea nació con la intención de captar un alma de la selva. Por eso siempre tuve la intención de quedarme en la atmósfera de las situaciones como observador, sin intervenciones de muchas voces. Durante la edición fue mucho más clara esta intención, de que era posible tener un ritmo personal quedándome en silencio por una larga parte del inicio. Eso era importante para mí para permitir al publico poder entrar en una atmósfera específica, entrar en un ritmo de narración donde la percepción y la observación son claves para captar eso misterio que se respira en la selva.

‘Empecé a buscar personajes y situaciones que eran parte del Darién y que explicaban su realidad dinámica. En realidad todo salió en modo orgánico y fluido, sin apuro. La producción no fue mecánica, al revés, fue muy respetuosa de mí proceso personal',

MAURO COLOMBO

DIRECTOR DE ‘TIERRA ADENTRO'

¿El rodaje lo hiciste durante un viaje único a Darién o es producto de varios viajes?

El rodaje fue efectuado en diferentes momentos durante tres años y más de producción. Algunas de las filmaciones fueron hechas gracias a mis experiencias personales; otras por mi trabajo, hasta que me percaté de que el personaje real de mi documental era la selva. Así que empecé a buscar personajes y situaciones que eran parte del Darién y que explicaban su realidad dinámica. En realidad todo salió en modo orgánico y fluido, sin apuro. La producción no fue mecánica, al revés, fue muy respetuosa de mi proceso personal, que me permitió entrar en contacto con personajes particulares... esto no es un documental sobre todo el Darién, más bien es una mirada personal sobre la selva... Hay todavía mucho que contar y eso me parece muy atractivo y dice mucho de la profundidad y complejidad del Darién.

Creo que al final, intentaste abarcar diferentes aristas y temáticas, como una especie de mosaico de Darién... ¿Crees que te faltó tiempo para ahondar en cada una de las diferentes historias?

Mi intención no era entrar demasiado en las dinámicas de cada historia. Más que todo mi intención fue captar un poco el alma de cada situación y de cada personaje, sabiendo siempre que el verdadero protagonista era la selva y su misterio. Creo que para cada historia de este documental hay otra película. Siento que siempre hay que elegir el enfoque que quieres dar a tu película porque siempre el riesgo es perderse y no saber restituir lo que quieres decir.

En este vistazo a las diferentes historias que se esconden en el Darién, ¿cuál de las historias abordadas fue la que te cautivó más como artista?

Pienso que no tengo una historia o personaje que prefiero antes que los otros. Cada uno para mí tiene su profundidad y su alma. Siento que por mi curiosidad personal y mi forma de ser hay algo que siento muy cerca a mi mundo en el curandero Aristide y la misionera Melinda. Aquí la visión de la naturaleza adopta una profundidad desconocida y sagrada que me atrae mucho como ser humano... Es un elemento que veo en todos mis personajes.

¿Este es tu debut como director? Supongo que habrá sido un reto, dado que en ‘Invasión' participaste como camarógrafo y en el documental de Rubén como director de fotografía...

En realidad éste es mi primer largometraje como director pero dirigí muchos documentales antes de Tierra Adentro. Para mí muchas veces la fotografía, el uso de la cámara y la dirección son y fueron una unidad muy compacta. Empecé a dirigir mi primer documental con la cámara en mano y todavía sigo así, no obstante me gusta colaborar y confrontarme. Siempre es un reto hacer películas, ya sea la primera o la centésima.

Posees una maestría en literatura... Previamente al rodaje, ¿consultaste algún tipo de literatura sobre el Darién o sobre los efectos del entorno selvático en el ser humano, en general?

Sobre el Darién hay algunos libros históricos como El oro del Darién de María del Carmen Mena García. Pero no fue con estos libros que entré en el Darién. Mis libros para entrar en esta selva (personal también) fueron El libro Rojo de Carl Gustav Jung, que habla de una selva mas íntima y profunda; La libertad primera y última de J. Krishnamurti, donde la tierra de libertad es una tierra sin camino; El fenómeno humano , de Thiellard de Chardin, donde se explica la evolución del universo como nacida del elemento psíquico; y El hombre y la Selva de Marco Pacci, que habla del impacto de la selva sobre el ser humano. Y todos los libros que me acompañaron en esto período. Pienso que son parte de mi entendimiento de la selva del Darién.

La selva del Darién es un entorno sumamente distinto a los idílicos paisajes italianos... ¿Qué tiene la selva que te seduce como cinematógrafo?

La selva para mí es símbolo de lo desconocido. Es un misterio y siento que el misterio no es algo que tenemos que explicar si no solo celebrar y vivir. La selva es como un único ser hecho de mil vidas y su fuerza salvaje o pura me habla mucho de un sentimiento de libertad. Mi modo de relacionarme con este misterio y esta fuerza, la mayoría de la veces es a través el arte del cinema ... Pero yo no hago mucha diferencia entre la selva o los bosques cercanos a mi ciudad en Italia... Para mí la naturaleza en general es salvaje y misteriosa, cuando no está contaminada.

¿Contemplaste algunas medidas de seguridad básicas antes de adentrarte en esta ‘tierra de nadie'? ¿O simplemente te aventuraste con tu cámara?

Nunca tomé precauciones específicas, la verdad. Pero siempre estaba en situaciones bastante seguras. No obstante, siempre puede pasar algo. Es mejor no aventurarse solo en la selva, es fácil perderse sin darse cuenta. El único momento un poco preocupante fue cuando encontramos un camino de narcos sin saberlo. Pero resolvimos cambiando ruta.

¿El documental contó con fondos de la Dirección de Cine? ¿Ya tienes itinerario para presentarla en festivales de cine en el exterior?

Sí, la película fue terminada gracias al fondo de Cine en postproducción. Estrenamos en Habana Film Festival, después en el Festival Internacional de Cine de Panamá (IFFP), donde ganamos como mejor documental, premio del público; después participamos en el Curacao IFF Róterdam, donde ganamos el ‘Yellow Robin Award' 2019, que nos permite viajar en octubre al Morelia Film Festival de México, y en enero al Róterdam Film Festival. Ahora estamos esperando la respuesta de otros festivales.

¿Cómo fue la reacción del público en el Festival de Cine de Panamá?

Me pareció una reacción muy linda y muy calorosa. Siento que al publico la película le gustó y más que todo provocó muchísimas preguntas. Esto me da muchísimo gusto, primero porque siento que Panamá es parte de mí y proyectar mi película sobre esta tierra en el IFF fue una emoción increíble; segundo porque provocar preguntas y discusiones alrededor del Darién y de lo que está pasando en esta parte de Panamá es también el fin de esta película.

¿Qué otro proyecto de documental te gustaría trabajar?

Ahora estoy trabajando sobre el tema de la percepción del espacio físico y abstracto, empezando con el tema de la muerte como cambio de percepción. Pero todavía prefiero no hablar porque es algo que todavía está fresco y estoy empezando a investigar.

Además del cine, ¿qué otras herramientas vislumbras para recuperar el patrimonio histórico y natural de Darién?

Todas las herramientas son importantes, desde la más sencilla hasta la más creativa. Estamos hablando de una emergencia, esto tiene que estar claro. El riesgo de perder un patrimonio así de importante es muy alto. Eso en pocos años va a afectar a todos... Así que la creación de una sociedad civil que aprecie su tierra, patrimonio y vida pasa a través del arte, el periodismo, el ambientalismo, la preservación. Todo sirve.

¿Qué opinas del momento que atraviesa el género ahora en el país?

El cine en Panamá está creciendo cada año gracias a artistas y productores y gestores culturales que están poniendo una energía muy talentosa. Creo que en los próximos años vamos a ver trabajos muy interesantes y con un camino siempre más internacional. No quiero hablar de género por que no creo tanto en esta división, pero sí, el documental es parte muy importante de este proceso y creo que lo a va a ser siempre más. Y estoy honrado de poder ver y compartir este momento.