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02 de Mar de 2021

Cultura

Mi hijo me está volviendo loca

A miga mía los niños sienten emociones encontradas cuando tienen un berrinche. Por un lado sienten la frustración y la ira, pero también...

A miga mía los niños sienten emociones encontradas cuando tienen un berrinche. Por un lado sienten la frustración y la ira, pero también sienten vergüenza y tristeza. Más que nada, ellos sienten una falta de control y una imposibilidad para comunicar sus emociones. Ellos quieren ser escuchados y quieren mostrar a todo el mundo los frustrados que están.

Vamos a ver, mira existen tres razones principales por las que un niño tiene un berrinche.

Primero, ellos quieren expresar una emoción como frustración, ira o inclusive tristeza cuando él o ella no tiene una manera alternativa saludable de expresarla. Segundo, el niño desea obtener algo, como la atención de un padre o proveedor. Tercero, el niño quiere evitar hacer algo que él o ella necesita hacer.

Aunque los berrinches están presentes en los niños de todas las edades (e inclusive en algunos adultos), la edad más común para los berrinches es entre los dos y tres años. Los niños de esta edad pasan por una etapa de desarrollo muy especial que es conocida como la primera etapa de la individualidad. A esta edad los niños descubren que son entidades diferentes a sus padres y que pueden dominar el mundo, pero, por supuesto, no tienen los medios para hacer eso.

Primero, no tienen el lenguaje. Cuando un niño tiene dos años de edad, su dominio del idioma aún no está desarrollado. Están empezando recién a usar oraciones y su vocabulario es limitado. Muchas veces los niños no saben cómo describir con palabras algo que están sintiendo. Es un proceso de aprendizaje y con nuestra ayuda como padres y proveedores, los niños mejorarán diariamente en su desarrollo del lenguaje, así que a la edad de 4 años ellos pueden realmente comunicar con palabras lo que están sintiendo.

Segundo, los niños a esta edad no entienden claramente el concepto del tiempo. Ellos tienen una sensación de urgencia sobre sus necesidades y deseos. Quieren algo y lo quieren ahora. Una vez más, nuestra ayuda como padres y proveedores es introducir la idea del aprendizaje – cómo esperar los turnos, cómo seguir una rutina, etc.

Tercero, los niños a esta edad no saben cómo regularse a sí mismos. Ellos sienten emociones intensas y no saben qué hacer con ellas. Finalmente, los niños son capaces de manipular a los adultos con sus berrinches porque la mayoría del tiempo los adultos les dan lo que quieren para que se callen. Principalmente les damos nuestra atención — inclusive nuestra atención negativa— cuando tienen un berrinche. Nosotros, como adultos, necesitamos aprender a cómo controlarnos a nosotros mismos y necesitamos ignorar de verdad a un niño durante su berrinche y asegurarnos de darle toda nuestra atención cuando está tratando de comunicarse con nosotros de manera apropiada.

Para prevenir que tu hijito haga un berrinche, enséñale a tu hijito a describir y ponerle nombre a sus emociones. Escúchalo antes que se salga fuera de control. Ten una manera de lidiar apropiadamente con los conflictos. Cuenta con un lugar seguro – un lugar donde puedan expresar con seguridad su ira. Enséñale a esperar su turno y a seguir una rutina. Los padres necesitan aprender a no “engreír” a sus niños con cosas. Algunos padres compran lo que sea que un niño quiera. Eso le da al niño la sensación de que es dueño del mundo, y que todos deberían darle lo que él quiera.

Finalmente, sea consciente de que algunos niños tienen problemas emocionales más serios o discapacidades de desarrollo que pueden causar este comportamiento. Si no estás preparada para lidiar con este tipo de problema, busca la ayuda que necesita con un profesional del campo de la salud mental.