22 de Feb de 2020

Cultura

Hora de jugar

D espués del colegio: los lunes, inglés ; los martes, natación; los miércoles, informática.. Y luego, llegar a casa, cenar y a la cama.

D espués del colegio: los lunes, inglés ; los martes, natación; los miércoles, informática.. Y luego, llegar a casa, cenar y a la cama.

Los niños de hoy carecen de tiempo para jugar y esto, a la larga, les hace padecer insomnio, ansiedad, obesidad..

La Academia Americana de Pediatría insiste en la importancia que tiene el juego para la salud infantil.

Y la razón es que ayuda a los pequeños a madurar en todos los aspectos.

El juego físico (columpios y piscina) fortalece sus músculos, favorece su crecimiento, aumenta la seguridad que tienen en sí mismos y les hace mucho más sociables.

-El juego de reglas les enseña a tener paciencia, a respetar los límites, a ser colaboradores, además de tolerar la frustración..

-El juego simbólico les ayuda a vencer los conflictos emocionales (los celos del hermanito, el divorcio de los padres y más).

-El juego libre refuerza su autoestima, debido a que les permite comprobar lo capaces que son y les anima a seguir superándose.

Téngalo en cuenta: para el desarrollo físico, psíquico y emocional de su hijo es mucho más importante disponer de un tiempo diario para jugar que realizar un montón de actividades extraordinarias después del colegio.

Padres seguros, hijos más tranquilos

Los niños con padres cercanos aguantan mejor las situaciones de miedo y estrés, aunque tengan un carácter ansioso.

Ésta es la conclusión de la pedagoga R. Gilissen, tras un estudio que realizó en Holanda.

Éste consistió en dividir a un grupo de pequeños en ansiosos y serenos y enseñarles películas: unas eran aburridas y otras, de miedo.

También clasificó a los niños por el vínculo que mantenían con sus padres.

Así descubrió que un niño de carácter ansioso no tiene por qué mostrarse así, ni siquiera viendo escenas de miedo, si el apego con sus padres es fuerte.

Por el contrario, uno de carácter sereno, con un apoyo inseguro en sus progenitores, lo pasa fatal viendo escenas de miedo.

Sin duda, tener unos padres involucrados disminuye la angustia y la inseguridad de los pequeños.