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27 de Jan de 2021

Cultura

El ABC del etiquetado

PANAMÁ. Todos conocemos la importancia de llevar una dieta equilibrada, variada y rica en nutrientes, es por eso que la etiqueta de los ...

PANAMÁ. Todos conocemos la importancia de llevar una dieta equilibrada, variada y rica en nutrientes, es por eso que la etiqueta de los alimentos tiene cada vez más interés para los consumidores como instrumento informativo.

Educar a la población sobre cómo llevar estilos de vida activos y saludables deben ser una prioridad en la salud pública para combatir la obesidad a nivel mundial. Y para que las personas mejoren sus hábitos de alimentación es clave que tomen decisiones informadas sobre lo que están consumiendo.

De acuerdo con la nutricionista colombiana Claudia Angarita, es fundamental que todos aprendan a interpretar correctamente el etiquetado nutricional y las Guías Diarias de Alimentación (GDA).

LA ETIQUETA NUTRICIONAL

La etiqueta nutricional es la presentación formal de la información que debe constar en el empaque de los productos alimenticios. Cada país establece su propio estándar basado en las normas alimentarias y reglamentos de la Comisión del Codex Alimentarius de la Organización para las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por otro lado, las Guías Diarias de Alimentación (GDAs) es un sistema gráfico que han adoptado voluntariamente algunas empresas de la industria de alimentos y bebidas. La diferencia entre el etiquetado nutricional y las GDAs es que estas últimas ayudan al consumidor a comprender la información principal que aparece en el etiquetado de una manera más clara y sencilla.

¿CÓMO LEER UNA ETIQUETA?

Según Angarita, lo primero que uno debe mirar en la etiqueta nutricional de los alimentos son 3 cosas: el tamaño de la porción, la tabla nutricional y la lista de ingredientes. La especialista describe algunas de las secciones más importantes del etiquetado de la siguiente manera:

-Tamaño de la porción: es lo primero en lo que se debe fijar. Indica la cantidad del alimento sobre la que se provee la información nutricional. Un consumo superior a esa porción le aporta más calorías.

-Calorías totales: señala por porción cuántas calorías aporta. Lo ideal es compararlo con productos similares y, si se está siguiendo una dieta con restricciones calóricas, escoger aquellos que tengan menos calorías.

-Calorías de grasa: muestra la proporción de calorías aportadas por la grasa, si este valor es cercano al valor de las calorías totales esto determina que es un alimento rico en grasa o viceversa, por ejemplo, el aceite de soya, girasol u oliva. Si es alto (contiene 10% o más del valor de referencia) se debe mirar qué tipo de grasa tiene para verificar si es saludable o no.

Según la nutricionista, la clave para lograr un estilo de vida saludable es alcanzar un equilibrio calórico, por eso recalca que es fundamental saber interpretar las etiquetas nutricionales y las GDAs, para poder tomar decisiones informadas cada vez que se visita el supermercado. Realizar actividad física en forma regular también es parte de la ecuación.

Añade que ‘una dieta equilibrada debe incluir suficientes cantidades de cereales, leguminosas, frutas, verduras, lácteos, carnes, pescados, aceites y grasas, así como una adecuada hidratación’.