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31 de May de 2020

Cultura

Gabo en la memoria de la juventud panameña

Un colectivo de chicas organizó un homenaje para Gabriel García Márquez en La Casona del Casco Antiguo

El pasado 17 de abril se fue el hombre, pero no la memoria de Gabriel García Márquez. Sus recuerdos, idearios y el mágico mundo de sus libros quedó impregnado en las manos de la juventud. Es aquella generación de jóvenes de no más de 30 años que creció maravillada con Cien años de soledad , El Coronel no tiene quien le escriba o Crónica de una muerte anunciada .

Aunque son hijos de las nuevas tecnologías, hay un sector de la juventud panameña que no escapa a la realidad mundial. Tres jóvenes escritoras decidieron formar un colectivo para hacer actividades por la literatura, aunque aún no tienen nombre, fueron agresivas y se lanzaron a homenajear al gran Gabo, de la manera más simple: leyendo sus escritos.

RECORDAR MACONDO

Los 38 grados que abrazaban la noche panameña no evitaron que unas 22 personas se acercaran a La Casona del Casco Antiguo. Un número importante de personas, tomando en cuenta que la actividad era un viernes a las 8 de la noche en una zona destinada a cualquier cosa menos al desarrollo de la literatura en Panamá.

Orivel Ortega De León, Zakira Pineda y Lupita Navarro acomodaban las sillas y ultimaban detalles para que los que iban llegando se sintieran cómodos, de fondo la música de la desaparecida banda argentina de los años 70, Sui Generis, se mezclaba con la plena panameña que llegaba de afuera. Ritmos de lo que queda del barrio popular de San Felipe.

Algunas flores amarillas adornaban el lugar, las favoritas de Gabo. Su funeral y homenajes en su natal Aracataca estuvieron repletos de éstas.

Ya todo listo, a eso de las 8:20 de la noche Lupita daba la bienvenida a los presentes y comenzó oficialmente el primer homenaje póstumo para Gabo con un resumen de su vida, de fondo un dibujo de un García Márquez periodista con una máquina de escribir, contempla lo que está por suceder: es su cosecha en la juventud latinoamericana porque los presentes no pasaban de 40 años, y para muchos la magia de Gabo llegó a través de una asignación en la escuela.

En las librerías panameñas no se ha vivido un boom de ventas de sus libros, como sucedió en el resto de Latinoamerica, pero al menos algunas de sus novelas todavía son parte de la lectura obligatoria en los colegios del país. Y es que aunque existan personas que hayan leído o no un libro del escritor colombiano, todos saben que Gabo fue el gran cronista de América.