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24 de May de 2020

Cultura

El poeta que inspiró el día del periodista

A pesar de su vida interrumpida, Gaspar Octavio Hernández dejó un valioso legado tanto en las letras como en el periodismo nacional

Hace 98 años, durante su faena laboral en la redacción de La Estrella de Panamá , el ‘poeta del pueblo' Gaspar Octavio Hernández sufriría de un ataque de hemoptisis que le arrancaría la vida.

El periodista de profesión y hombre de letras —que apenas llegaba a los 25 años de edad—, ya dejaba, a su partida, un interesante aporte en ambas ramas.

Debido a su fallecimiento mientras ejercía su profesión, el 13 de noviembre se designó en su memoria como el ‘Día del periodista panameño'.

VIDA DE LETRAS

Sus origenes humildes y la ausencia de los padres en el hogar lo llevaron desde temprana edad a abandonar el ámbito escolar para contribuir a la economía familiar.

EXTRACTO DE ‘CANTO A LA BANDERA'

¡Ved cómo asciende sobre el mar la enseña que refleja en sus vívidos colores el mar y el cielo de la patria istmeña! ¡Mirad...! ¡Es la bandera panameña, vistosa cual gentil manto de flores!

¡Ved cómo asciende al mástil del velero serpenteando con lánguida armonía bajo la luz del matinal lucero, mientras canta fornido marinero con ruda voz, canciones de alegría!

El céfiro de Ancón, puro y fragante como beso de virgen, acaricia la tenue seda del pendón flotante y tierno idilio sobre el mar sonante con el céfiro la bandera inicia.

Esto no le impidió abrirse su propio camino hacia el conocimiento desde la lectura individual, para luego empezar a hacerse un nombre en el mundo de las letras.

‘Desde la temprana adolescencia había publicado en el Diario El Nacional sus primeras colaboraciones poéticas', destaca el historiador Jorge Conte-Porras en su libro Panameños Ilustres .

En él asegura que una de las preocupaciones del vate fue el desconocimiento de nuestras raíces históricas por parte de quienes se desempeñaban en el campo de las letras. Asimismo, insistía en la necesidad de preservar la pureza del idioma.

Dentro de su extensa obra poética destacan temas de orden social y de injusticia, así como la naturaleza, el amor y la patria. De este último motivo se desprende su más recordada obra, ‘Canto a la Bandera', que publicó a sus 22 años de edad.

La inspiración para este poema proviene del año 1906, asegura quien fuera subdirectora de la Biblioteca Nacional, Concha Peña, en su libro Gaspar Octavio Hernández (1953). ‘Es este mismo año cuando don Santos Jorge compone la música del Himno Nacional cuya letra es obra del patriota Don Jerónimo de la Ossa. Al oirlo Octavio se conmueve y jura que también él hará un canto a la Bandera', escribe.

‘Un tema constante en su obra es el de la patria', dice la profesora Mercedes Bolaños en un estudio que hace sobre su obra. ‘La mayoría de estos poemas giran alrededor de la preocupación que sentía por nuestra condición de Estado Libre, la cual él veía amenazada por la construcción del Canal Interoceánico', expone.

EL JOVEN PERIODISTA

Como periodista, quien fuera director de la revista Memphis y jefe de redacción de La Estrella de Panamá, expresaría que el primer deber del periodista debía ser defender el uso correcto del lenguaje.

Y citaba la obra de Antonio Nariño, fundador del Diario La Bagatela (Bogotá), recalcando que el periodista debía fungir como orientador de la opinión pública con honestidad, sin dejarse contaminar por las tentaciones de quienes ostentan el poder económico y especialmente el poder político.

Hernández, además, criticaba ‘el olvido de nuestras tradiciones, la corrupción popular del idioma, el desconocimiento de nuestra geografía, el ansia de la riqueza sin escrúpulos, el culto a las jerarquías innobles, el desdén por las grandes empresas del espíritu y la falta de pasión en nuestras luchas nacionalistas...'

Explica Peña que en su última noche en el periódico, el 13 de noviembre de 1918, llevaba en mente una idea relacionada con el nacionalismo.

‘Le había molestado mucho ver a lo largo de la Avenida Central varios comercios que tenían letreros en inglés', detalla en el texto de Gaspar Octavio Hernández .

‘Recordaba que la mayor parte de los comerciantes de extranjera nacionalidad, durante las recién celebradas fiestas de la Patria, habían colocado en sus vitrinas banderas de sus respectivos países, olvidándose de honrar el pabellón tricolor del Istmo'.

Sobre esta reflexión comenzó a redactar la cuartilla que dejaría a medias. Se manifestaría a través de un fuerte golpe de tos la tuberculosis que llevaba por dentro, dejándolo postrado en el suelo del periódico, donde exhalaría su último aliento.