Panamá,25º

14 de Dec de 2019

Cultura

El sombrero pintao, indumentaria típica de lujo

Es una de las principales piezas de vestir del traje típico panameño y su calidad se determina por el número de vueltas. El 25 de octubre se celebra el IX Festival del Sombrero Pintao

Acompañado de una taza de café bien caliente junto al cantar del gallo y de las aves de monte por la mañana, el artesano Sixto Vásquez se dispone a confeccionar el sombrero pintao, en el portal de su casa en la comunidad de Membrillar en el distrito de La Pintada, en la provincia de Coclé.

Durante una demostración del proceso de preparación, Vásquez afirmó que en Membrillar y otros sitios aledaños están los artesanos con vasta experiencia en la elaboración del sombrero pintao, cuyas técnicas y procedimientos de confección fueron declarados en 2017 como patrimonio inmaterial de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

La Pintada es considerada la cuna del sombrero pintao nacional, por lo que los artesanos alertan a la población de no confundirlo con el sombrero ‘panamá', el cual es originario de Ecuador.

‘Lucir un buen sombrero pintao es símbolo de orgullo y distinción para cualquier panameño celoso de sus raíces', consideró Vásquez, quien participará en el IX Festival del Sombrero Pintao, que se realizará el 25, 26 y 27 de octubre próximo en La Pintada, con el apoyo de la Autoridad de Turismo de Panamá y el Ministerio de Cultura.

Materia prima, preparación y costo

El proceso de elaboración de esta indumentaria autóctona del hombre de campo panameño no es nada fácil. Según explica el artesano Arquimedes Rodríguez, primero hay que conseguir toda la materia prima de las plantas conocidas como bellota y pita, propias del clima tropical húmedo de Panamá.

‘Lucir un buen sombrero pintao es símbolo de orgullo y distinción para cualquier panameño celoso de sus raíces',

SIXTO VÁSQUEZ

ARTESANO COCLESANO

Añadió que para dar el toque negro al sombrero se utiliza la planta de chisná. ‘Una vez esta se cocina y queda de color rojo, se vuelve a cocinar y se coloca en el lodo por tres días para que agarre el tono negro', detalló Rodríguez, quien tiene 35 años de hacer sombreros y además es ganador de varios premios (Feria Nacional de Artesanías, en 2002 y 2003; el Festival Nacional de la Pollera, por 11 años consecutivos, y muchos otros galardones en La Pintada) por su trabajo y dedicación en la elaboración de este atuendo panameño.

Mientras Rodríguez mostraba cómo se saca el hilo de la planta de pita para coser el sombrero una vez esté tejida la bellota, resaltó que hay muy pocos jóvenes interesados en la fabricación de esta artesanía porque es un trabajo que requiere mucha dedicación y paciencia.

Sentado junto a su esposa, Deysi Mendoza, Vásquez coincidió en que es un arduo trabajo porque luego de cultivar las plantas y extraer la materia prima, se trenzan las fibras y se confecciona con ellas este tipo de sombrero cuyo costo varía según la cantidad de vueltas que tenga.

‘El proceso de elaboración de un sombrero pintao demora entre 15 y 22 días, según la cantidad de vueltas (entre 15, 18 y hasta 22) y su costo varía según la finura del tejido y los giros que pida la persona. Por ejemplo, hay pedidos desde $450 hasta $1,000', destacó Vásquez.

En cuanto al diseño, todo sombrero lleva un sello o marca en la pinta negra para saber a quién pertenece, ya que no todos son iguales.

Juan Antonio Quirós, también oriundo de Membrillar, lleva 20 años en este trabajo. Aseguró que la calidad de esta joya artesanal se determina por el número de vueltas que éste posee; así, hay sombreros más sencillos de 15 vueltas o menos, por ejemplo, el sombrero ‘pechito de sapo', que tiene un costo de $120. ‘Es uno de los más económicos', apuntó Quirós, quien aprendió de su madre este trabajo.

Agregó que la forma en que se lleva el sombrero y como se doble el ala del mismo denota un significado cultural y de estado anímico del hombre que lo porta.