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24 de Sep de 2020

Cultura

Mentiras y manipulación, cáncer social

Tanto los medios como las redes, el poder económico, político y hasta religioso utilizaron, y utilizan, en algún momento la manipulación para convertir a personas en seguidores, consumidores de la mentira, del morbo, en posibles votantes, inversionistas o compradores

Está más que probado que las consecuencias de manipular y mentir son peores que los actos mismos.Shutterstock

Desde que el ser humano apareció en la Tierra, el arte de la manipulación y la mentira también... Si en el paraíso la culebra hubiese hablado luego de que Adán y Eva expusieran sus argumentos, todavía estuviéramos buscando al culpable de morder la manzana prohibida.

¿Qué es manipulación? Muchos le dirán su versión y puede que no estén de acuerdo con el concepto que compartiré, sin embargo, manipular es presentar lo falso como verdadero, lo negativo como positivo, lo degradante como beneficioso y hasta lucrativo e ideal.

¿Una muestra de ello? La proliferación de realitys carentes de valores que transmiten en la televisión y que nos venden vidas vacías como estructuras ideales de la felicidad y poder.

Tanto los medios, las redes, los noticieros, el poder económico político y hasta el religioso utilizaron, y utilizan, en algún momento la manipulación para convertir personas en seguidores, consumidores de la mentira, del morbo, en posibles votantes, inversionistas o compradores.

Quien manipula intentará distorsionar su percepción de la realidad, incluyendo reencuadrar las cosas que dice para que pongan en duda incluso evidencias incriminatorias; de hecho, la mentira es la forma más sencilla de manipular.

Otro ejemplo de manipulación es la frase “no entendiste lo que quise decir”, la cual no es exclusiva de los manipuladores, sin embargo, es usada para volverse víctimas y dejarlo a usted como alguien que simplemente está juzgando demasiado rápido.

Al parecer, en una sociedad donde se pondera y hasta idolatra la cultura del “juega vivo”, quien no manipule y sea íntegro, termina siendo la oveja negra del grupo, ¡qué lamentable y triste es caer en este tipo de decadencia moral, ética y sociocultural!

Está más que probado que las consecuencias de manipular y mentir son peores que los actos mismos. Le recuerdo, amigo lector, que el valor más importante de una sociedad no es solo su institucionalidad, la igualdad ante la ley, el pluralismo cultural, la tolerancia racial, religiosa o libertad de expresión, también, y por encima de todo, debería ser el valor de la credibilidad o la confianza que la sociedad pueda o deba tenerse a sí misma.

La construcción de dicha credibilidad tiene un único e importante insumo: la información que se genera y utiliza. Cuanto más veraz sea la información que circule, mayor fortaleza tendrá. Es lamentable cuando por falta de una comunicación clara, precisa y concisa, los bochinches o paroxismos infundados que algunas personas influyentes y medios generan, sean más creíbles que la información bien investigada o divulgada.

Paradójicamente, una de las primeras víctimas de la manipulación y la mentira son los propios manipuladores o mentirosos. Ellos son los primeros en caer en sus falsas verdades para convencer a otros muy a pesar de estar plenamente conscientes, de que tarde o temprano caerán y que el desprecio público será más poderoso que el “hagámoslo, que no se dan cuenta”.

Como experto en lenguaje no verbal y con muchísima base científica, puedo decirle que la mentira, por más elaborada que esté y tenga el apoyo de cómplices, siempre será descubierta, y la verdad saldrá a la luz. El cuerpo humano no juega con la mentira ni con la manipulación y, como dato contundente, puedo decirle que el cuerpo tampoco se hace aliado del cerebro cuando este decide generar dichas acciones. Como bien digo en mis clases “el cuerpo no le miente al cuerpo”.

Sería importante que como sociedad pudiéramos tener como objetivo primordial, recuperar ese estado maravilloso de la confianza común y para que eso ocurra, necesitamos ser informados sin manoseos y con muchísima responsabilidad.

El que dice una mentira o decide manipular la información no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar 20 más para sostener la certeza de esta primera. Un vaso medio vacío de vino es también uno medio lleno, pero una mentiras a medias, de ningún modo es una media verdad.

Puedo recordarle la fábula de 'Pedrito y el lobo'... esta historia es una clase magistral de lo grave que pueden ser las consecuencias de mentir o manipular y, aunque algunos digan que la mentira y la manipulación son una forma de talento, ninguna vive hasta hacerse vieja.

Para terminar, le hago una simple pregunta: ¿Prefiere vivir entre pequeñas y grandes mentiras o entre pequeñas y grandes verdades?