17 de Sep de 2021

Cultura

Hablando de recursos clave

La definición más simple de este término podría ser aquella lista de cosas sin las cuales podemos llevar a cabo nuestra “propuesta de valor”

Hace varias semanas comenzamos un ejercicio, vamos siguiendo casilla por casilla del “modelo de negocios canvas” y les estoy compartiendo mi opinión como mentor y parte de un esquema de incubación de empresas.

La semana pasada diserté sobre los mecanismos de “relación con el cliente”, hoy lo haré sobre los “recursos clave”.

La definición más simple de este término podría ser aquella lista de cosas sin las cuales podemos llevar a cabo nuestra “propuesta de valor”. Es importante estar claros en el punto de “sin las cuales”, es fácil creer que algo es necesario cuando no lo es.

Recuerdo haber ido a una conferencia hace años sobre teatro, el conferencista preguntó: ¿Qué es lo mínimo que se necesita para hacer algo que se pueda considerar teatro? Todos empezamos a lanzar respuestas donde íbamos quitando las cosas que sobraban... al final llegamos a la conclusión de que bastaba un actor y una persona viéndolo. Ese ejercicio era lo mínimo que podía hacerse y que podría considerarse una obra de teatro.

Yo uso esa forma de ver las cosas. A la hora de crear un piloto para un proyecto, me pregunto: ¿Qué puedo hacer para verificar la propuesta de valor en la menor escala posible, y que aún logre probar la solución que hemos encontrado?; pues bien, esto tiene que ver mucho con “los recursos clave”, sin una buena definición de los mismos, el asunto no funciona correctamente.

Ser consciente de la naturaleza de estos “recursos clave” nos va permitir tener bajo control los costos, enfocar las inversiones de forma correcta y reaccionar de forma rápida cuando algo no funciona. Debemos recordar que toda la idea del proceso de una startup es encontrar una “propuesta de valor” válida antes de quedarse sin dinero, los recursos son las cosas más fáciles de medir para saber si vamos por buen camino.

Si le queda difícil definir cuáles son esos recursos, piense en las cosas que debe tener su “emprendimiento” que no puede subcontratar pues debe tenerlas bajo su control total.

En repetidas ocasiones me he encontrado que muchos emprendedores no arrancan sus proyectos por pensar que necesitan más cosas que las que realmente les hacen falta; si usted logra establecer de forma exacta lo que realmente necesita, puede descubrir que lanzarse no es tan difícil como pensaba, que necesita más o menos socios, o que está luchando contra un “molino de viento” que no existe.

La próxima semana el tema será las “actividades clave”, que son esas cosas que debemos hacer a diario para realizar nuestra “propuesta de valor”.