17 de Sep de 2021

Cultura

Mallila, la amazona

En la semana conmemorativa de la lengua portuguesa, leer al brasileño Gastão Cruls es el acompañamiento idóneo para soñar con mundos de naturaleza desconocida

“[…]Era un placer viajar con las amazonas. La naturaleza les pertenecía y tanto en la tierra abierta de los grandes bosques, como en las pequeñas canoas, cruzando y volviendo a cruzar los ríos o la red de lagos y arroyos, no había peligros ni trampas que les limitaran la mirada. Sabían e imitaban los píos de todas las aves, leían en la superficie del agua el nombre de los peces que todavía estaban sumergidos, tenían señuelos y engaños especiales con que atraían y capturaban animales, nadaban rápido como nutrias, subían la cumbre de los árboles más agigantados y, a veces solamente por el olor, adivinaban los animales que se escondían a distancia. En una ocasión, solo porque enaltecí la belleza de la floración, Mallila, muy rápidamente, subió el tronco de un palo, y, desde arriba, hizo una lluvia de pétalos sobre nuestras cabezas [...]”.

Así escribía en 1925 Gastão Cruls en su novela de ficción “La Amazonía misteriosa” seducido por los secretos tesoros que encerraba el territorio. El protagonista, autor del diario, se pierde en la selva y establece contacto con pobladores indígenas de habla y cultura desconocida, que lo llevan a descubrir un pueblo oculto en el interior de una larga muralla de piedra dentro de la floresta, donde había un “paisaje humanizado” con grandes carreteras, campos y casas de construcción sólida, hechas con rocas perfectamente ensambladas. Para su sorpresa –y con emoción– escribe que había llegado a la ubicación de la legendaria tribu de las amazonas, ciudad organizada y compuesta solamente de mujeres sobre la cual dice haber leído tantas veces. Una parte considerable del relato –y en este punto sigue a la mitología griega– está dedicada a la explicación de las costumbres, formas de vida, organización y disciplina de la tribu, excepto por el hecho de que las amazonas brasileñas no montaban caballos ni se mutilaban el pecho derecho para facilitar el tiro con arco. Gastão Cruls ha dejado volar su imaginación y explica el posible origen de la ciudad de las mujeres en la selva entrecruzando la mitología clásica referida a Troya con la historia de la conquista de América (Murari, 2017). El “país de la canela” está allí, es el territorio que Gonzalo Pizarro y Francisco de Orellana salieron a buscar en la cuarta década del siglo XVI y que no hallaron (Sotil, 2000).

Según Gastão Cruls, un grupo de mujeres emigró del imperio incaico durante la arremetida de la conquista española, lo que explicaría su lengua quechua y su grado avanzado de civilización, muy superior al de los nativos del valle del Amazonas. Dos teorías alternativas dilucidaban la exclusión de los hombres que Murari reseña así: ellas se habrían rebelado contra los soldados y decidieron abandonar su tierra natal cuando se enteraron del encarcelamiento de Atahualpa y de la caída en desgracia del imperio inca con la victoria de Francisco Pizarro. Para otros, ellas eran las “acllas” o vestales que guardaban los Templos del Sol de los incas y habrían huido a los bosques antes de caer capturadas por los “falsos Huiracochas”. Tal era la cosmovisión de leyenda de Gastão Cruls y, en ella, la joven Mallila era la personificación de la amazona aguerrida, desconfiada y, al mismo tiempo, llena de picardía. Es gracias a esta novela que Gastão Cruls será traducido al inglés en 1944 e incluido en la antología “Ficção científica, fantasia e horror no Brasil: 1875-1950” (De Sousa, 2003).

Habrá que esperar a 1933 y 1937, con las novelas “En el Pacoval de Carimbé” y “Seiva”, para que los lectores de la literatura de aventuras amazónicas conozcan a sus dos primeras heroínas, la señorita Lúcia de Abreu, personaje creado por el escritor Fernando Bastos de Ávila, y Ellen Grey que nació de la pluma de Osvaldo Orico. Ambas vivirán una insólita ficción antropológica.

En la semana conmemorativa de la lengua portuguesa, leer al brasileño Gastão Cruls es el acompañamiento idóneo para soñar con mundos de naturaleza desconocida donde exploradores, aventureros, caravanas de viajeros, deidades y figuras míticas se entremezclan para formar el patrimonio legendario de la literatura de ficción luso-iberoamericana.

Embajador de Perú en Panamá