30 de Nov de 2022

Cultura

El terruño de Alentejo en una copa

Una cata de vinos de la bodega Reynolds de Portugal nos invita a conocer cepas autóctonas y otras que procedentes de otros países han logrado destacar por su resultado en la región

El terruño de Alentejo en una copa
En la cata se degustaron cuatro vinos de Reynolds Wine GrowersEsther M. Arjona | La Estrella de Panamá

La invitación, más allá de conocer nuevos vinos en el mercado, es para conocer Portugal. Ese fue el mensaje que el embajador de Portugal en Panamá ofreció como anfitrión de la presentación de vinos Reynolds, con una tradición de más de 200 años.

“C omo consumidor y sibarita puedo decir que los vinos Reynolds son muy buenos, tienen mucha fama en Portugal, es una casa bicentenaria. Son vinos que expresan muy bien el terroir de Alentejo, que además es una región muy bonita, preciosa”, dice convencido el embajador.

Aunque la región ofrece una diversidad de vinos, todos ellos, asegura Teles Gomes, tienen algo en común. “Son vinos con más cuerpo, con ese calor de Alentejo, para tomar con comidas fuertes”.

Dirigió la presentación María Corina Ramos, gerente comercial de productos importados de Varela Hermanos, quien ofreció todos los detalles de cada uno de los vinos a degustar.

El terruño de Alentejo en una copa
Gonzalo Teles Gomes y María Corina RamosEsther M. Arjona | La Estrella de Panamá

La historia de los vinos Reynolds se inicia más de 200 años atrás, cuando Thomas Reynolds, un comerciante inglés decide viajar y establecerse en Portugal en busca de nuevas oportunidades.

Su primer acercamiento al vino fue creando una empresa para producir y vender corchos a productores de vino francés.

“En aquel momento, quienes tenían la mayor producción de vino y embotellaban vino y necesitaban los corchos eran los franceses”, destaca Ramos. La producción de vinos en la península ibérica no estaba muy desarrollada comercialmente.

el siguió viajando y se fue con su hijo a Nueva Zelanda.

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Quesos de AlentejoFotógrafoLa Estrella de Panamá

Aunque Thomas Reynolds y su hijo Thomas decidieron emprender camino hacia Nueva Zelanda, su hijo Robert decide quedarse en Portugal y en 1850 compra tierras y empieza a producir vinos de calidad.

A Robert le siguió en el negocio, su hijo Robert y a este, su hijo Carlos y a Carlos, su hija, Gloria, quien sufrió la expropiación de sus tierras y luego migró a España.

Treinta años atrás, Julián, hijo de Gloria, regresa a Portugal nuevamente a trabajar en su viñedo. Julián es actualmente el director de la bodega y trabaja en ella con su hijo Carlos.

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Canastitas con pulpoFotógrafoLa Estrella de Panamá

Los vinos que producen los Reynolds tienen los nombres de sus protagonistas.

El primer vino que probamso se llama Carlos Reynolds, un vino joven personificado en el hijo de Julián quien tiene 37 años y está activo en la bodega.

“Carlos Reynolds es un blend de cuatro uvas: 40% de alicante bouschet (garnacha tintorera), 40% de aragonez (tempranillo), 10% de alfrocheiro y 10% de trincadeira”, explica Ramos. “son los Reynolds los que traen la alicante bouschet desde Francia. Actualmente es una uva muy conocida en Portugal”, agrega.

Carlos Reynolds cuenta con 6 meses de guarda en barrica de roble francés. Es un vino ligero, con un color rubí profundo. Y es que la alicante bouschet es de las pocas uvas que otorgan color por su jugo y no solo por la piel de sus uvas. En nariz, tiene un aroma intenso a frutas rojas y negras con un ligero toque de especias. En boca muestra una combinación de frutos rojos y negros como cereza, frambuesa y ciruela negra, presencia de taninos leves.

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Croquetas de bacalaoEsther M. Arjona| La Estrella de Panamá

El embajador explica que este vino cuenta con tres cepas muy típicas de Alentejo, por lo que el vino tiene “toda la expresión de Alentejo”.

Continuamos la cata con Julián Reynolds, con dos presentaciones: reserva y gran reserva.

Ramos hace la salvedad de que el consejo regulador portugués no tiene los mismos parámetros que el de otros países y el grado de reserva no se ofrece solamente por la cantidad de tiempo de guarda. Más bien, por la calidad del vino que considere el consejo que este tiene, en una cata a ciegas.

Julian Reserva 2016 tiene 12 meses de crianza en barrica de roble francés. Es un blend de 50% alicante bouschet, 40% touriga nacional y 10% cabernet sauvignon.

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Viñedos de la región de AlentejoShutterstock

Color granada, Aroma a frutos rojos maduros con notas florales y cacao. En boca es elegante y fresco, con taninos redondos y final largo y persistente.

Julian Gran Reserva 2012 tiene año y medio de guarda en barrica y 5 años en botella.

La bodega se enorgullece en decir que tienen la suficiente confianza en sus vinos como para envejecerlos hasta 10 años botellas.

Con 50% alicante bouschet, 40% syrah, 10% cabernet sauvignon, este vino, cuenta Ramos, logró 93 puntos en la escala Robert Parker

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xxxxx xxxxFotógrafoLa Estrella de Panamá

De color granada, en nariz muestra aromas de ciruelas, frutos del bosque y especias. En boca, se presenta estructurado, fresco, con taninos redondos y elegantes en un conjunto de larga y agradable persistencia.

La joya de la casa es Gloria Reynolds 2009, un homenaje de Julián a su madre quien falleció hace unos 13 años.

Se recomienda decantarlo al menos una hora antes del servicio pues el vino puede tener hasta 24 meses de guarda en barrica y 8 años en botella. Se trata de un vino 50% alicante bouschet y 50% trincadeira.

Color granada, con aromas de frutos negros, chocolate amargo y especias, con una estructura poderosa y persistencia fresca y larga.

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Gloria Reynolds, decantado una hora antes del servicioEsther M. Arjona| La Estrella de Panamá

Los vinos de Alentejo evolucionan muy bien en el tiempo, gracias a las características de uvas como la alicante bouschet.

Los Reynolds se enorgullecen también de sus uvas, por eso no solo se hace llamar wine makers, sino wine growers, afirmando que solo hace vinos con sus propias uvas utilizando la viticultura generativa y procesos orgánicos.

La cata se acompañó con algunos platos típicos portugueses como croquetas de bacalao, quesos de Alentejo, pulpo y carne de cerdo y un toque dulce con pasteles de nata.