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28 de Nov de 2023

Cultura

Panamá en una red de trata de personas a principios del siglo XX

La investigadora panameña Miriam Miranda desarrolló una investigación relacionada con la prostitución en Panamá en el siglo XX

Panamá en una red de trata de personas a principios del siglo XX
La prostitución por medio de redes y organizaciones criminales.Shutterstock

La prostitución es considerada como el 'oficio más antiguo del mundo'. Existen registros de que Panamá pasó a ser parte de una lucrativa red de trata de personas, durante la primera mitad del siglo XX, así lo reseñó la investigadora Miriam Miranda.

“Revisando periódicos de la primera mitad del siglo XX, me encontré, con mucha frecuencia, que ocurrían problemas callejeros, que estaban relacionados con centros de diversión, prostitución, venta de estupefacientes y los protagonistas, generalmente, eran soldados estadounidenses. Pero también, residentes panameños”, explica la investigadora en la presentación de estudios de la Asociación de Interés Público Centro de Investigaciones Históricas, Antropológicas y Culturales AIP (Cihac AIP).

Miranda investigó sobre la prostitución en Panamá durante la primera mitad del siglo XX. “Lo delimité allí porque no es que se ha acabado, no es que antes no existía, sino porque había información abundante en las distintas fuentes. Pensé, cuando inició el proyecto, que nada más tenía que ver con la presencia estadounidense en el país, pero la lectura me llevó por otros caminos”.

La escritora lituana Emma Goldman, citada por la investigadora, se refería a la prostitución como “una actividad económica estimulada por el sistema capitalista” que obliga a las mujeres a salir de sus contextos. “Además, aparecen famosos proxenetas que las buscan”, añade Miranda.

Panamá en una red de trata de personas a principios del siglo XX
Panamá en una red de trata de personas a principios del siglo XX

De acuerdo con la investigadora, las ciudades se prestan para este tema de prostitución, “por la misma condición de que son sitios amplios, las personas, sobre todo las mujeres, pueden pasar desapercibidas”.

El inicio de trata de personas, Miranda, se lo atribuye a la Primera Guerra Mundial, cuando los países europeos, en su mayoría, quedaron devastados.

“A las mujeres polacas, francesas, italianas y de cualquier región, se les ofrecía la posibilidad de traerlas a América y venían engañadas a trabajar, con la ilusión de encontrar un trabajo que le permitiera enviar dinero a sus familias, pero la realidad con que se encontraban era otra”, detalla Miranda.

Red de trata de personas

A partir de siglo XX, la prostitución se comenzó a realizar por medio de redes y organizaciones criminales, que buscaban a las mujeres en sitios de mayor pobreza y las vendían, para tenerlas en condición de esclavas sexuales, según relata la investigadora.

“Panamá entra en ese circuito, justamente, con el comienzo de las obras del Canal de Panamá. Las redes, que generalmente tenían su sede en Nueva York, pasaban por ciudades como New Orleans, Miami, Veracruz en México, pasaban por Colón y las traían a Panamá, un poco para evadir controles migratorios. Había un gran circuito de mujeres”, agrega.

Entre los textos consultados por Miranda, “siempre resaltaba que en Panamá proliferaban los sitios de diversión o burdeles”, estos ofrecían todo tipo de entretenimiento, especialmente, a las tropas estadounidenses que llegaban al país y también a toda la población panameña.

¿Dónde se encontraban los burdeles?

“Pensemos en una ciudad tan pequeña como era la ciudad de Panamá en ese momento”, en la Zona del Canal estaban prohibidos (los burdeles) y en toda el área que estaba bajo el dominio de los estadounidenses, “en San Felipe, pues obviamente no”, dice la investigadora.

“Entonces, quedaron los barrios de Santa Ana y El Chorrillo, que son los sitios donde se encontraban, prácticamente, uno al lado del otro. Había una gran cantidad de cantinas y bares”.

Las mujeres eran las dueñas de los burdeles

Uno de los hallazgos que arrojó la investigación de Miranda es que la mayor parte de esas licencias comerciales eran expedidas a nombre de mujeres. “Para mí es una interrogante todavía sin resolver, ¿por qué a nombre de mujeres?, muchas de ellas eran de Estados Unidos, no todas. Los registros de las propiedades dicen que, constantemente, cambiaban de dueña y la mayor parte de los visitantes eran estadounidenses, aunque no eran los únicos”.

“Cuando inician las obras del Canal, viene una población masculina, soltera, y a esa población había que ofrecerles entretenimientos diversos”, destaca.

Conflictos diplomáticos

El incidente de la Tajada de Sandía no fue el único conflicto entre Panamá y Estados Unidos. De acuerdo con la documentación que revisó Miranda en la hemeroteca de la Biblioteca Nacional y en el acervo histórico del Ministerio de Relaciones Exteriores, encontró registros de conflictos callejeros que ocurrían constantemente.

“Se registraron conflictos callejeros o en los prostíbulos. A veces ocurría una destrucción del local, otras sacaban a relucir armas blancas o de fuego. Algunos de esos conflictos terminaron con saldos de personas muertas, si la persona que estaba muerta era un estadounidense, se convertía en un conflicto internacional diplomático y tenía que irse a resolver dentro de la instancia correspondiente”, comparte la investigadora.

Además, revela que, en más de una ocasión, Estados Unidos “terminó obligando a Panamá a pagar, así como el Incidente de la Tajada de Sandía que recordamos y reconocemos. Pero, en más de una ocasión, Panamá tuvo que pagar miles de dólares por la vida de los soldados estadounidenses”.

También, existen registros en los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores de otros “conflictos diplomáticos entre México y Panamá, por traer mujeres a quienes se les contrataba en México como bailarinas, pero al final era para que trabajaran de prostitutas en Panamá”.