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16 de Oct de 2019

Familia

Cuando la iluminación influye en el rendimiento escolar

La mala iluminación es un enemigo oculto para el rendimiento escolar de los estudiantes. Además altera la conducta de los infantes

La iluminación natural o artificial en los espacios y habitaciones que frecuentan los niños y niñas influye en el rendimiento escolar y estado de ánimo.

Ruth una niña de excelentes calificaciones y buena conducta, siempre estaba feliz y juguetona. Debido a una inesperada mudanza sus padres la cambiaron de colegio. Con el cambio de centro educativo llegaron los cambios en su rendimiento escolar y humor. Ya sus calificaciones no eran excelentes, bajaron a regulares y hasta mala. Preocupados sus padres la llevaron al psicólogo para descubrir que el problema no era emocional, más bien físico.

‘Circunstancias alternas y no precisamente situaciones sociales o emocionales, pueden alterar la conducta de los niños y niñas, entre ellas la iluminación', afirmó Emily Escobar, oftalmóloga.

Cuando una persona sufre miopía, astigmatismo u otra patología en la vista u ojo y no es tratado adecuadamente de hecho, habrá síntomas que pueden manifestarse dependiendo de la magnitud del problema. De igual manera, aunque no sufras de una afección en la vista, pero la expones a un factor negativo, en este caso una mala iluminación habrá síntomas o consecuencias, explicó Escobar.

EFECTOS DE LA LUZ

El niño o niña puede presentar ‘problemas para dormir, cansancio, somnolencia, ojos rojos y dolor de cabeza si la tonalidad de la luz no es adecuada', dijo Escobar

Por su parte, la psicóloga Naidine Prince explicó que la luz o iluminación influye en diversas funciones biológicas y de comportamiento. Su ausencia influye negativamente sobre el estado de ánimo y afecta a la capacidad del cerebro para procesar la información. Añadió que el incremento del estrés, fatiga, falta de atención, desánimo y hasta depresión son algunas de las consecuencias de la exposición a una mala iluminación.

ILUMINACIÓN NATURAL

Un estudio realizado por Rikard Küller, Carin Lindsten (1992) y citado en el ‘Estudio sobre la influencia de la iluminación en el rendimiento escolar', realizado por la Universidad Nebrija, España; analizó los efectos de la luz natural versus la luz generada por tubos fluorescentes. El estudio determinaba la influencia de estos tipos de luz en la producción de hormonas del estrés, el desarrollo corporal y enfermedades de los alumnos durante todo el curso escolar.

Los resultados indican que los niños situados en una clase sin luz natural tienen alteraciones en el patrón básico hormonal, y esto a su vez influye en la capacidad de los niños para concentrarse y cooperar. Además, con el tiempo, la falta de luz natural puede afectar al crecimiento con un marcado retraso cronobiológico.

‘La luz diurna tiene un efecto psicológico positivo aceptado por el ser humano. Una de las recomendaciones que le hago a mis pacientes con estrés leve es salir a espacios abiertos, como parques, la Cinta Costera, playas, si es posible río u otro lugar de su agrado', señaló Prince.

Añadió que el efecto de la luz del día beneficia a los niños y niños en su rendimiento escolar. ‘Esto tiene un impacto positivo en sus vidas, los mantiene relajados y alegres lo que influirá en sus estudios'.

‘La luz natural no hace sufrir nuestra vista. Es recomendable que los padres pongan a sus hijos o hijas a estudiar en el día pues esto beneficia su vista y evita futuras patologías oculares', dijo Escobar. Al estudiar con la luz diurna disminuye la tensión ocular y se reduce la irritabilidad de la vista.

LUZ ARTIFICIAL

Lo ideal para los espacios que los niños y niñas utilizan para estudiar es la luz natural, pero frente a la realidad de nuestros pequeños que estudian de noche, es primordial ‘no instalar iluminación directa para proteger su visión', aconsejó Escobar.

La iluminación con tecnología LED, es recomendada pues no encandila, no emite calor y da una atmósfera de transparencia al espacio. Es necesario que en el espacio de estudio las luces iluminen la mesa de trabajo y no por detrás del niño o niña, para evitar las sombras.

Debemos estar atentos pues regularmente asociamos cambios de conductas en los niños y niñas al aspecto emocional, a algún problema social y nos olvidamos que factores como la iluminación pueden estar alterando el estado de ánimo de nuestros hijos e hijas, puntualizó Prince.

Teniendo las aportaciones y recomendaciones de los profesionales como punto de partida, una evaluación a la habitación o lugar de estudio de los pequeños de casa sería ideal.

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‘La luz natural no hace sufrir nuestra vista. Es recomendable que los padres pongan a sus hijos o hijas a estudiar en el día',

EMILY ESCOBAR

OFTALMÓLOGA