17 de Sep de 2021

Mia Voces Activas

Selvia Miller: 'En Panamá persisten el racismo y los estereotipos'

La embajadora de Panamá en Trinidad y Tobago expone los detalles de su gestión, su accionar en el ámbito cultural, y lamenta la discriminación hacia los afropanameños

Selvia Miller nació en la provincia de Colón. Es educadora, gestora cultural, y hoy se desempeña como embajadora de Panamá en Trinidad y Tobago. Su amor por la costa atlántica, la cultura afro y la enseñanza en las aulas fueron los factores que la encaminaron a su posición actual.

Miller es profesora de inglés y es reconocida por impulsar el valor cultural del turbante en Panamá.Cedida

Miller es precursora del uso del turbante; a lo largo de su trayectoria ha expuesto el valor histórico de esta prenda en todo el territorio nacional. “Me encanta el turbante porque tiene muchos significados; con este se puede denotar cuando una mujer es soltera, incluso si está casada. El 'gele' es mi favorito”.

También se define como adoradora del baile congo y presume con orgullo su negritud. Para Miller, mostrar las trenzas y el cabello afro es parte de la esencia de la población afropanameña.

Admite que su fuerte compromiso por dar a conocer sus costumbres ancestrales surgió desde pequeña y se fortaleció en la universidad cuando decidió llevar a cabo una investigación sobre el desarrollo de la comunidad afro en el país. Sus pesquisas le permitieron descubrir que parte de la historia de los afrodescendientes no estaba siendo contada por completo. Más tarde impulsó en su provincia, junto con otros colegas, actividades con relación al Mes de la Etnia Negra.

En una entrevista para MIA Voces Activas Miller habla de su gestión como embajadora, la importancia del autorreconocimiento en la actualidad y sus aportes a la cultura afro desde hace 21 años.

Como embajadora de Panamá en Trinidad y Tobago, ¿qué podría decirnos sobre los lazos económicos y socioculturales entre ambos países?

Si hablamos de lo cultural, sí hay una gran influencia de Trinidad y Tobago en Panam; lo sé por lo que he leído y lo que he compartido en estos ocho meses desde que llegué aquí. Muchos trinitarios fueron a trabajar para la construcción del Canal de Panamá. Ahí está parte de nuestra herencia cultural. Ejemplo de ello eran las festividades en los carnavales y cómo se celebraban en Colón; eran desfiles muy coloridos y aquí en Trinidad y Tobago pasa lo mismo. Además, la comida en este país es muy parecida a la nuestra. En lo económico estamos trabajando para establecer conexiones con empresas para que se den buenas inversiones en nuestro país.

Usted se ha desempeñado como gestora cultural, ¿cómo inicia su gestión en pro de la cultura y la comunidad afropanameña?

Fue hace 21 años, pero aún tengo fresca la memoria (risas). Todo empieza cuando en Panamá se crea la Ley 9 del 30 de mayo de 2000, que declara en el país el 30 de mayo de cada año como Día Cívico y de Conmemoración a la Etnia Negra. Una vez sale en Gaceta Oficial la ley indicaba que se debía celebrar con actividades cívicas y culturales ese día. Luego, junto con otros gestores culturales y profesores, impulsamos un desfile simbólico que contó con la presencia de 100 personas, los bomberos y fue creciendo año tras año. Posteriormente comenzamos a hacer actividades en los colegios, donde no solo se involucraba al docente y a los alumnos, sino también a los padres de familia. También impulsamos un concurso de identidad, talento y cultura en Colón y un calendario de atuendos. Durante estas actividades me tocó ver a muchos jóvenes con propuestas y proyectos originales. Soy fiel creyente de que los chicos necesitan un impulso para explotar su creatividad, no creo en la premisa de que 'la juventud está perdida', al contrario, los chicos solo requieren de motivación para fluir. Pese a que en un principio se nos dio un día, poco a poco nos tomamos el mes para celebrar, educar y visibilizar sobre los aportes de los afrodescendientes en el país.

Durante una entrevista mencionó que la historia de los afrodescendientes en Panamá hasta hace algún tiempo no estaba documentada, sino más bien era oral, ¿cómo se ha avanzado en ese aspecto?

Cuando estaba en la escuela no se hablaba de la historia de los negros, solo se mencionaba lo que ocurrió en la antigua Zona del Canal. Antes hablar de los congos era una burla, pero luego la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura hizo la inclusión de las expresiones rituales y festivas de la cultura congo en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. Lo positivo es que hace un mes la Secretaría Nacional para el Desarrollo de los Afropanameños estableció un comité que va a trabajar de la mano con el Ministerio de Educación para que en el pensum académico del país en los textos de geografía e historia esté reflejado el origen de los afropanameños y se cuente como se debe. Nuestra historia fue contada por alguien más, no por los afrodescendientes. Muchos afrodescendientes no estaban escribiendo, pero gracias a Dios ya existen escritores que cuentan las vivencias de la comunidad afro en todas las etapas. La influencia de África en nuestro idioma, como en otros aspectos, ya se está plasmando en libros.

Todos los años se celebra el Mes de la Etnia Negra, pero como educadora, ¿considera que desde el aula hoy se enseña de manera oportuna la historia y los aportes de la comunidad afro?

Mi gestión como educadora se enfocó precisamente en Colón, no tuve esa exposición en otras provincias. Puedo decir que en la costa atlántica efectuamos una excelente labor. Hicimos que cada escuela creara murales con hechos históricos de los afropanameños. Como una de las creadoras de la Fundación de la Etnia Negra en Colón, junto con voluntarios y docentes íbamos de colegio en colegio a hablar sobre la historia de los afro en el país. Ahora les toca a las nuevas generaciones seguir el legado, espero que en las otras provincias se haga lo mismo.

“En Panamá se utilizan muchas expresiones como: moreno, cholo morado, culiso, todo para decir que no se es negro. Esos términos son producto de una crianza desde el hogar, y a nosotros los docentes nos toca hacer el trabajo para erradicar esos pensamientos del imaginario social”.

En cuanto al tema de autorreconocimiento, ¿existe o no por parte de la población local? ¿Cree que más panameños se reconocerán como afrodescendientes para el próximo censo?

Honestamente estamos trabajando en eso porque el resultado del censo en 2010 no era correcto. Colón fue la provincia donde más personas se reconocieron como afrodescendientes y esto ocurrió producto de un trabajo que ya veníamos realizando, porque el individuo se identifica y se reconoce como tal. En todo caso si soy negra, pero no me identifico con esta etnia, nadie me puede obligar a hacerlo. El autorreconocimiento requiere de conciencia de las personas. En Panamá se utilizan muchas expresiones como: moreno, cholo morado, culiso, todo para decir que no se es negro; esos términos son producto de una crianza desde el hogar y a nosotros los docentes nos toca hacer el trabajo para erradicar esos pensamientos del imaginario social. La gente debe sentirse cómoda al reconocerse y a algunos se les hace difícil. Si en tu familia hay alguien con orígenes afro, eso te convierte en afrodescendiente, esto se define por el árbol genealógico y no por los rasgos o la pigmentación de tu piel.

¿Persisten los estereotipos hacia los afrodescendientes?

En Panamá persisten el racismo y los estereotipos hacia los afrodescendientes. Esto me da mucha vergüenza en pleno siglo XXI. Hace unos días me llegó el caso de una funcionaria en el hospital Santo Tomás a quien se le prohibió usar atuendos de la etnia negra; no estamos hablando de un médico que va a ingresar a un quirófano, sino de personal que labora en una oficina. Eso se llama discriminación.

¿Hasta cuándo continuarán las conversaciones sobre la igualdad de derechos y la discriminación racial?

Hay un proyecto que se presentó hace unos días en la Asamblea Nacional sobre este tema. Ya se está trabajando en eso. Tenemos que despertar y dejar atrás los estereotipos. Es una pena decir que en Panamá hay mucho racismo. Producto de esta situación fue que decidí no alisar más mi cabello y lucirlo natural.

Hablemos del cabello afro y los turbantes. ¿Cree que hoy las mujeres afropanameñas han entendido el valor de la identidad cultural ancestral?

Algunas sí, otras no. Me dediqué como educadora a investigar la historia de esta prenda cultural que es la representación de la identidad de la mujer afro. Este indica cuando estás soltera o casada. Entre tantos tipos de turbantes, el 'gele' es el que representa la corona de la mujer africana. Una vez que finalicé mi investigación comencé a dar talleres en todo el país. Cada día se festeja como una forma de visibilizar la cultura de los afropanameños.

Usted también fue una de las creadoras de la Fundación de la Etnia Negra en Colón, ¿qué opinión le merece la situación actual de la provincia?

En el plano cultural a los que quedaron en esa gestión después de mí, les hace falta un poco más de sentido de pertenencia. En lo político no puedo hablar porque estoy en un cargo diplomático; en educación queda seguir haciendo lo que se hizo anteriormente para que la población siga superándose y preparándose. Un hecho es que actualmente hay muchos jóvenes que por medio de iniciativas están aportando a Colón, le están dando otras opciones a la juventud y no están esperando que el gobierno les resuelva todo. Con todos ellos me tengo que quitar el sombrero. Las políticas de Estado no solo tienen que enfocar su mirada hacia los chicos en riesgo, también tienen que dar incentivos a los que están haciendo las cosas bien.

Antes de culminar, ¿qué aportes desea dejarle a Panamá?

Soy la primera embajadora negra de Panamá en Trinidad y Tobago. Mi objetivo es dar la mejor cara de mi país. Cuando salga de mi cargo como diplomática, quiero dejar al istmo en alto en el aspecto cultural y educativo.