18 de Sep de 2021

Mia Voces Activas

Yasendy Santamaría: 'La clave de un buen liderazgo es saber escuchar a los demás'

La ingeniera náutica panameña habla de la reactivación del turismo de cruceros y de las afectaciones en el sector tras la pandemia. Además, hace un repaso de su trayectoria profesional y aspectos de su vida personal

Yasendy Santamaría: 'La clave de un buen liderazgo es saber escuchar a los demás'
Santamaría participó activamente como miembro del Club de Leones de Colón.Cedida

Yasendy Santamaría Ku nació el 27 de abril de 1985 en la provincia de Colón. Es ingeniera naútica de profesión. Este año fue seleccionada por la revista Forbes Centroamérica entre las 100 mujeres más poderosas de la región por destacar en su rama laboral.

Es hija de padres trabajadores: madre enfermera y padre transportista de camiones y equipo pesado. Afirma que tanto ella como su hermano fueron educados con valores y con sentido de superación, bases que le permitieron salir adelante.

Realizó sus estudios primarios en el Colegio San José La Salle y sus estudios secundarios en el Colegio La Salle.

¿Pero cuándo nació su pasión por el área marítima? Todo empezó con un viaje en crucero para un grupo de quinceañeras. “Esto me cambió y me abrió la mente al descubrir que podía trabajar en un crucero y conocer el mundo”.

Yasendy se quedó con la idea y empezó averiguar en qué centros académicos de estudio superior en el país ofrecían carreras marítimas. Y fue así cómo se preparó en cursos de natación e ingresó al gimnasio para adquirir condiciones físicas antes de ir a la universidad.

Ingresó a la Escuela Náutica de Panamá (hoy Universidad Marítima Internacional de Panamá (UMIP) en 2003 y culminó sus estudios teóricos en 2006. Durante sus estudios en la universidad y por su buen índice académico, se desempeñó como estudiante asistencial en la Autoridad del Canal de Panamá, por dos períodos de vacaciones, realizando varias funciones de apoyo en el Centro de Simulación, Investigación y Desarrollo Marítimo de la Autoridad del Canal de Panamá (Sidmar) y remolcadores.

De 2007 a 2008 hizo su práctica de cadete en un buque tanquero, y luego del año de práctica al presentar su tesis, obtuvo el título en Ingeniería Náutica con Especialización en Navegación y transporte Marítimo, además de la licencia de OOW (Oficial de Guardia de Puente).

De 2009 hasta la fecha ha estado trabajando en la empresa Norwegian Cruise Line, inició en el rango de cadete, luego ascendió a tercer oficial, luego a segundo oficial, primer oficial de seguridad, primer oficial de navegación, jefe de oficiales y hace un año como capitán de personal (staff captain) segunda al mando del buque y encargada del departamento de cubierta.

En la misma empresa conoció a su esposo Tomislav Ruso, con el rango de jefe de máquinas y viven desde hace 4 años, en Dubrovnik, Croacia, donde consumaron su matrimonio. Ahora Yasendy se encuentra en Dubrovnik, Croacia, por licencia de maternidad hasta el próximo año, para dedicarle tiempo a su familia.

A lo largo de su carrera Santamaría ha apoyado a la Universidad Marítima Internacional de Panamá en varias ocasiones con charlas de motivación, compartiendo su experiencia con los cadetes. También ha compartido su experiencia con la Fundación Calicanto, comunidad de apoyo a las mujeres y con los estudiantes del Colegio San José La Salle.

Asimismo, pertenece al Grupo Wista Panamá (Woman's International Shipping and Trading Association) y al Nautical Institute, con sede en Panamá.

Desde su hogar, Yasendy habló a través de una videollamada con MIA Voces Activas sobre los desafíos en su carrera y las afectaciones en el sector por la pandemia.

Contó que entre sus planes está ser capitán de su propia nave o dedicarse a la administración en el área marítima corporativa en tierra, además de escribir un libro sobre sus vivencias y experiencias en el mar y motivar a las futuras generaciones. Aquí la historia de la ingeniera náutica panameña que cruzó fronteras para cumplir su sueño en alta mar.

¿Cómo llegó a formar parte de Norwegian Cruise Line?

Apliqué a través de Internet. Un amigo que también había aplicado me informó que necesitaban personal, luego gracias a Dios me llamaron, hice la entrevista, pasé y entré. Empecé como cadete, aunque ya tenía mi licencia como oficial.

Siendo capitán de personal en un sector de gran competitividad, ¿qué cualidades considera que le han permitido sobresalir desde su cargo?

La formación que obtuve en la UMIP jugó un rol fundamental en mi carrera profesional porque el sistema de enseñanza era muy estricto. En ese momento, teníamos que seguir órdenes de los oficiales de mayor rango, este aspecto forjó mi carácter y me ayudó a ser fuerte. Cuando estás sola en alta mar debes ser enérgico porque nunca se sabe con qué te puedes encontrar; considero que también ser resiliente es un pilar que se debe afianzar para hacerle frente a los comentarios, circunstancias entre tantas cosas. Me caracterizo por ser una mujer constante y luchadora ya que cuando alguien me dice que no soy capaz de hacer algo, le demuestro que sí puedo hacerlo. Lo que me ha llevado hasta donde estoy es mi fe en Dios, soy creyente y orar es otro bastón que me ha ayudado a salir adelante.

Detállenos más acerca de su labor, ¿qué contempla su rutina diaria?

“No importa de dónde vengas, puedes estar en cualquier parte de Panamá, lo importante es tener fuerza mental y mantener el pensamiento de que las cosas se pueden lograr”.

Estoy encargada de cien personas a bordo. Son diferentes departamentos, entre ellos el de cubierta que está conformado por los oficiales que están en el barco; también están los oficiales de ambiente, seguridad entre otros. Me encargo de que se mantenga la disciplina, resguardar a los que están en el crucero. Soy la mano derecha del capitán, por eso siempre debo estar alerta y pendiente de todo. En otras palabras, el trabajo es bastante administrativo, tiene que ver con las relaciones interpersonales, ser líder, demostrar confianza al equipo, incluso a veces toca fungir como psicólogo y aconsejar a los demás. La labor es muy amplia.

Para usted, ¿qué características debe tener un buen líder?

Un líder debe estar siempre enfrente de su equipo; a veces hay que dar el primer paso en situaciones para que ellos sepan que uno les apoya. La comunicación es importante, transmitir las expectativas en cuanto a lo profesional también lo es, en especial, cuando llega una persona nueva al colectivo. De igual manera, considero que la organización es vital, ser guía, escuchar y estar a la vanguardia. Un líder no debe saberlo todo. Considero que el éxito de una empresa depende de su equipo. La clave de un buen liderazgo es saber escuchar a los demás.

¿Recuerda alguna experiencia trascendental en alta mar?

Una vez estaba en el barco, donde se le estaban haciendo reparaciones en el puerto en Alemania y se debía entregar a la empresa con los trabajos finalizados, entonces se aproximó una tormenta, donde tuvimos que socorrer a pilotos. Recuerdo que experimenté vientos muy fuertes de más de cien nudos con fuerza de huracán en el mar del Norte, el barco tuvo daños producto de los fuertes oleajes, pero una vez en puerto se arregló todo. También, he estado en varios rescates. Una vez tuvimos que auxiliar a un velero que tenía filtraciones de agua.

¿Cómo califica el impacto de la covid-19 en el sector turístico y marítimo?

Definitivamente la covid-19 ha afectado muchísimo. Ya casi han transcurrido dos años y medio desde que los cruceros han estado parados. Un hecho es que los cruceros antes de la crisis pandémica ya tenían establecidos protocolos de bioseguridad, debido a otros virus que se han enfrentado dentro de los buques, por ejemplo, la norovirus que tiene efectos como fiebre, vómito y diarrea. Su contagio es rápido, por eso los protocolos de limpieza son estrictos en los cruceros. Creo que los cruceros se han adaptado rápido a la pandemia tras la apertura, puesto que solo tuvieron que agregar a sus medidas el uso de las mascarillas porque el tema de la desinfección estricta se hace desde siempre.

Tras la pandemia, ¿cómo ve la reactivación del turismo de cruceros?

Se está reactivando poco a poco, por ejemplo, en la empresa donde trabajo están saliendo, desde agosto, dos cruceros cada mes. Todavía es un reto, pero sé que gradualmente podremos superarlo.

En esa línea del turismo de cruceros, ¿qué oportunidades considera que podría aprovechar Panamá para explotar aún más este sector?

Panamá cuenta con la infraestructura para incrementar el apoyo a los cruceros ya que tenemos el aeropuerto, los puertos y todo el servicio auxiliar que se requiere para las naves. El istmo debería comunicarse más con las navieras, exhortarlos a que asistan al país bajo la premisa de que se les ofrecerá un buen servicio.

En cuanto a los viajeros, ¿qué experiencia considera que debería vivir todo aquel que esté a bordo de un crucero?

La mejor forma de viajar es en un crucero porque puedes ir a varios lugares dependiendo del paquete que se escoja, pero se puede conocer varios países, aunque sea por cuatro horas en una semana. Los espectáculos a bordo son interesantes, las actividades nocturnas, el spa y la gastronomía. En conclusión, es una experiencia maravillosa.

¿Algún consejo para los turistas que deseen viajar en crucero en tiempos de covid-19?

Que se vacunen porque así se protegen ellos, a los tripulantes y a los que están a bordo. Además, que mantengan las medidas de bioseguridad.

Dejando atrás lo laboral, ¿cómo es Yasendy fuera del ejercicio?

Amo descansar porque cuando estoy a bordo no tengo días libres ya que se trabaja de lunes a lunes. Otra cosa que adoro es desconectarme de lo tecnológico cuando estoy fuera de mis albores. Disfruto las actividades al aire libre. Una de mis prioridades es siempre disfrutar el tiempo en familia porque cuando uno está lejos de casa, se valora más esa convivencia con los seres amados.

Siendo ingeniera náutica y nacida en la provincia de Colón, ¿qué mensaje le enviaría a los panameños para que alcancen sus sueños?

No importa de dónde vengas, puedes estar en cualquier parte de Panamá, lo importante es tener fuerza mental y mantener el pensamiento de que las cosas se pueden lograr. También hay que tomar en cuenta que los procesos no serán fáciles, muchas veces la gente solo ve los resultados, pero no se percata de los pasos continuos para alcanzar esa meta. Mis padres no eran pudientes, pero con trabajo y esfuerzo me dieron una buena educación. Mi consejo sería especialmente para los jóvenes a que se enfoquen, que no permitan que las redes sociales les implanten el pensamiento de querer obtener las cosas fáciles. Exhorto a los adolescentes a que trabajen y se esfuercen porque cuando laboras de manera correcta, tu accionar siempre será reconocido, el trabajo que realicemos hablará por nosotros mismos.