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21 de Jan de 2020

Planeta

Metano enemigo silencioso

El nuevo mito, causante de la histeria colectiva del mundo es una temperatura ascendente causada por el CO2 de la industrialización, que...

El nuevo mito, causante de la histeria colectiva del mundo es una temperatura ascendente causada por el CO2 de la industrialización, que explicaría las futuras desgracias ambientales del planeta.

Científicamente, del 100% de CO2 de la atmósfera, un 3% corresponde a actividades humanas y 87% corresponde a procesos naturales.

Un protagonismo significativo en el cambio climático se atribuye al Metano (CH4). Como "gas invernadero", es poco conocido el hecho que el metano contenido en el aire es 10 veces más efectivo que el CO2 para absorber la energía calorífica solar provocando así un mayor calentamiento de la temperatura del aire.

Por otra parte se calcula que el Metano acumulado en el fondo marino en la forma de clatrato ( hidrato de metano) es aproximadamente 3,000 veces mayor al contenido en la atmósfera.

Estos gases son liberados al océano con el aumento de la presión, temperatura y por la actividad sísmica del lecho submarino. (Sismos, terremotos, aperturas oceánicas),

El hecho ya sucedió en el Paleoceno (hace 55 millones años), produjo un gradual calentamiento del océano, y precedió a la extinción de muchas especies de corales y otras que se alimentaban del plancton marino. (Geology, vol.30, 2002, pág. 1067).

El Dr. Todd Capson del STRI ha investigado los corales del Parque Nacional Coiba, en sus estudios identificó que la cobertura total de los corales que originalmente se pensaba eran de 160 hectáreas es en realidad de 1,700 hectáreas.

Los corales del Istmo podrían estar en igual peligro, estamos ubicados en el cinturón de fuego circumpacífico, y aunque no lo percibamos somos sacudidos a diario por pequeños micro sismos, un 30% de ellos tienen su epicentro en el Pacífico.

Siendo que la cantidad real de Metano distribuida en el mundo podría ser hasta el doble de la que se calcula en la actualidad y sus efectos en la vida marina aún deben ser estudiados a fondo, necesitamos más que nuestra mejor intención, y si muchísimos aportes económicos, para nuevos estudios que nos permitan proteger Coiba.

En Latinoamérica tenemos buenos y malos ejemplos del turismo en los Parques Nacionales, usemos los buenos ejemplos para proteger el PNC. Las investigaciones científicas resultan onerosas para una nación como la nuestra, y más que una discusión de los procesos climáticos cíclicos que no podemos detener busquemos acciones concretas para proteger este Sitio de Patrimonio Mundial.