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09 de Apr de 2020

Planeta

América Central se queda sin ranas

PANAMÁ. En el mundo existen diferentes clases de ranas. Algunas habitan en manantiales, en árboles, en tierra y debajo de esta. Antes...

PANAMÁ. En el mundo existen diferentes clases de ranas. Algunas habitan en manantiales, en árboles, en tierra y debajo de esta. Antes se apareaban las distintas variedades entre ellas, es decir, una de agua con una tierra. Pero, la disminución de las especies acuáticas ha forzado a las terrestre ha aparearse solamente entre ellas, dando com o resultado la homogenización de especies.

Un análisis divulgado en la página electrónica del Instituto de Investigaciones Tropicales de Panamá (STRI) revela que “la situación de las ranas en América Central es peor de lo estimado”.

Según Karen Lips, investigadora asociada de STRI revela que los anfibios presionados por un hongo patógeno están siendo “vastamente homogenizadas”, lo que significa que las poblaciones que quedan son muy pobres y cada vez se parecen más las unas a las otras”, según la publicación de STRI.

Y es que un hongo microscópico nativo de Sudáfrica, que vive en el agua y en terrenos húmedos, las enferma hasta llevarlas a la muerte. Aunado a ello, la similitud está terminando con la diversidad biológica de las especies.

Lips dice que existía una buena mezcla de especies antes de la invasión del hongo, que acaba con la mayor parte de las ranas acuáticas.

Finalmente, el análisis concluye diciendo que “el pizarrón de la historia ecológica ha sido borrada”, es decir, el registro de las especies esta desap areciendo.

PANAMÁ

Unas ciento noventa y siete especie de anfibios existen en el Istmo de Panamá.

Sin embargo, setenta y nueve, es decir, el cuarenta por ciento podría desaparecer, porque se encuentran en peligro de extinción.

Y es que la proliferación del microorganismo “quítrico” ha afectado zonas con mucha diversidad de anfibios.

Entre las especies amenazadas se encuentra la rana dorada, la arborícola de ojos rojos, la de lluvia orillera, el alerquín, el sapito limoso panameño y el sapo común.

Actualmente, científicos de distintas partes del mundo unen esfuerzos para salvar las especies. Pero, hasta ahora los esfuerzos no han dado frutos.