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19 de Feb de 2020

Planeta

El cazador cazado y después guisado...

PANAMÁ. El pez león, conocido también como escorpión, puede usarse para consumo humano como alternativa para reducir la población de est...

PANAMÁ. El pez león, conocido también como escorpión, puede usarse para consumo humano como alternativa para reducir la población de este depredador en el Caribe panameño. De hecho, en Bocas del Toro ya lo han comido e incluso promovido en los restaurantes.

La especie, que llegó hasta las aguas de Bocas Toro, Colón y Kuna Yala tras romperse una pecera donde era exhibido en Florida, es un depredador de los peces juveniles de arrecifes. Estudios experimentales han demostrado que puede mermar las poblaciones de estos animales hasta en un 79%, explicó Andrew Sellers, biólogo pa nameño que lidera un estudio en los laboratorios del Smithsonian en Bocas del Toro y Punta Galeta para determinar los parásitos que alberga y el impacto que puede causar en la ecología esta especie originaria de los océanos Índico y Pacífico.

Y no es para menos. Un león se puede comer hasta veinte peces en media hora. Incluso, se ha dicho que el depredador es capaz de alimentarse hasta de sus similares; sin embargo, ‘no hay pruebas de ello’, dijo Sellers, que durante diez meses ha cazado más de 80 ejemplares para recolectar datos que le permitan sustentar una maestría en Ciencias Marinas en Coastal Carolina University.

El pez, además, tiene un insaciable instinto reproductivo. En el Caribe se reproduce diez veces más que el resto de las especies del Pacífico Occidental. Para evitar que cause un desequilibrio en el ecosistema (se reproduzca desmedidamente y reduzca la población de los peces juveniles), Sellers propone usarlo como alimento. ‘Es exquisito, tiene un sabor muy mariscudo. Pero no sólo eso. Se puede usar para preparar ceviches, asado, guisado...’, dijo el joven de 25 años.

Esta sería una solución para reducir la población de este invasor que, de seguro, en los próximos años causará impactos en el ecosistema marino del Caribe.

El plato ya es ofrecido en algunos restaurantes de Bahamas e Islas Vírgenes. En Panamá se debe mercadear en los restaurantes y establecer un buen precio por libra para incentivar su pesca. Sin embargo, el especialista advierte que para capturarlo hay que tomar precauciones. Recomienda usar arpón como arte de pesca, en lugar de redes, ya que éstas tienden a enredarse en los arrecifes, muelles o piedras donde se refugia el pez león. Además, hay que darle un manejo adecuado tomando en consideración que sus espinas son venenosas, afirmó. Adelantó que se debe organizar y educar a los pescadores sobre el tratamiento que debe darse a este ser vivo para extraerlo del mar.

Aseguró, además, que no existe ningún riesgo en que la toxina que expulsa por las espinas dorsales, anales y pélvicas, para atacar a sus enemigos, quede en su carne. El pez tiene una glándula en la base de cada espina que acumula el veneno y lo expulsa cuando entra en contacto con algo. La toxina no está asociada con el sistema circulatorio, por lo que no hay riesgo de que el veneno quede en la sangre o en la carne, es decir, que se puede comer sin problemas, detalló.

Advirtió que para prepar arlo hay primero que quitarles con cuidado las espinas con una tenaza, como las que se utilizan para despachar el pan, y una tijera. Luego se procede a quitarle la cabeza y sacarle las vísceras, como cualquier otro pescado. Se le agregan los condimentos, se fríe o se puede asar. En Bocas de Toro se ha promovido jornadas de pesca e incluso su carne se ha mercadeado en los restaurantes, ‘es muy alimenticio’, dijo el científico panameño.