19 de Ago de 2022

Planeta

Tiburón: ¿víctima o depredador?

PANAMÁ. ¿Quién no ha satanizado a los tiburones tras mirar alguna película sobre los ataques que estos les profieren a los seres humanos...

PANAMÁ. ¿Quién no ha satanizado a los tiburones tras mirar alguna película sobre los ataques que estos les profieren a los seres humanos en los mares? Es probable que muchos se hayan sentido espantados y hasta sientan pánico por estos animales marinos.

Pero hay una realidad que es desconocida para muchos. Cada año cerca de 100 millones de tiburones mueren a manos de los humanos. La sobreexplotación pesquera es la causa principal de la mortandad de los escualos.

Para borrar la mala percepción que se tiene de estos animales y —al mismo tiempo— para dar a conocer la función ecológica que cumplen en el ecosistema marino se ha montado una exposición en el Jardín Botánico de Madrid organizada por la Fundación Cram, según una publicación de Mundo.es.

A través de esta iniciativa, la organización, que promueve la conservación y recuperación de los animales marinos, intenta transmitir al público que la pérdida y contaminación del hábitat y la sobreexplotación pesquera amenazan con llevar a la extinción a las criaturas marinas que habitan en la Tierra desde hace más de 400 millones de años.

SUS ALETAS, SU CONDENA

Una de las mayores amenazas a las que se ven expuestos los tiburones son los seres humanos. Ellos son, hasta ahora, sus peores enemigos. Como ejemplo está que los matan sin contemplación para extraerles sus aletas con las que preparan deliciosos afrodisíacos. Lo triste es que, tras cortarlas, los pescadores lanzan el resto del cuerpo del tiburón al mar, donde finalmente pierden la vida al no poder nadar. La sopa de aletas en Panamá tiene un costo aproximado de $.25.00.

También utilizan el aceite que extraen de su cuerpo para fabricar cosméticos.

Los humanos, además, han invadido el hogar de los tiburones: el mar. Lo usan para recrearse y para explorarlo de manera científica. Los animales sólo defienden su entorno de las invasiones, asegura una vocera de la organización ecológica Cram. En la exposición la fundación defiende los ataques de los tiburones poniendo como ejemplo que si alguien entra en nuestra casa hay que defenderla.