16 de Ago de 2022

Planeta

Existe un 33% de posibilidad de erupción como la del Tambora

El 10 de abril se cumplen 200 años de la megaerupción que acabó con miles de vidas en 1815

Solo faltan ocho días para que se cumplan dos siglos de la megaerupción que le dio vida a Frankenstein. Estos 200 años, consideran los volcanólogos Stephen Self y Ralf Gertisser, deben servir como recordatorio de la amenaza volcánica. Y su opinión no está muy alejada de lo que indica el informe elaborado por la red de vulcanólogos Global Volcano Model y por la Asociación Internacional de Vulcanología y de Química del Interior de la Tierra 2015, donde se indicó que existe un 33% de probabilidades de que en la actualidad ocurra algo similar.

En 1815, orillas del lago Lemán, al norte de los Alpes, estaba una mansión que sirvió como refugio a la escritora londinense Mary Shelley y su compatriota poeta Lord Byron. Le huían a la lluvia y al terror que se pintaba afuera. Allí, frente al calor de la chimenea fue que a Shelley se le ocurrió Frankenstein y esa incertidumbre provocada por la naturaleza le sirvió a Lord Byron para parir el poema ‘Oscuridad’.

Ninguno de los dos tenía idea de que el motivo de ese ‘verano que no fue’ respondía a la expulsión que experimentaba el volcán Tambora, ubicado en la actual Indonesia. El coloso había empezado a vomitar desde un año antes, pero en aquellos días de Frankestein y de ‘Oscuridad’ el proceso había llegado a su punto máximo.

Más de 60 mil personas perdieron la vida a razón de la megaerupción, más que por la lava por la hambruna que provocó el desastre natural.

‘Los volcanes son evidencia convincente de que la Tierra es un planeta dinámico, caracterizado por interminable cambio y renovación’, dice el informe volcánico en su introducción. Y también resalta que la actividad volcánica es valiosa para el ser humano, quien por siglos ha buscado vivir cerca de ellos. La fertilidad no solo ha estado en las majestuosas obras de Shelley y de Lord Byron, estos suelos suelen ser abundantes y en sus cercanías se encuentran valiosos recursos hídricos, además de ser puntos estratégicos para las telecomunicaciones.

No obstante, también hay contras, reza el documento. Aunque actualmente, gran parte de los volcanes no son una amenaza. No hay que ignorar el posible despertar de estos grandes ‘escupe fuego’, ya que en el caso de las 60 mil muertes del Tambora, éstas se dieron por la falta de comida. En aquel momento los gases con azufre que expulsó Tambora eclipsaron la luz del sol, lo que arruinó las cosechas.

Los expertos en esta materia recalcan que el asunto va más allá de los que viven en las zonas volcánicas. ‘El riesgo de erupciones y su peligros conlleva a menudo se subestima fuera de las zonas dentro de la proximidad inmediata de un volcán. Por ejemplo, los peligros de ceniza volcánica puede tener efectos cientos de kilómetros de distancia de la ventilación y tener un impacto adverso en la salud humana y animal, la infraestructura, el transporte, la agricultura y la horticultura, el medio ambiente y las economías’. Esto se puede desplazar a nivel global, incluso.

Tomando en cuenta estos puntos, los autores del informe consideran que la mitigación del riesgo requiere el reconocimiento de estos y la asignación de presupuestos para medidas de mitigación a nivel nacional a escala local. La gestión eficaz y mitigación del riesgo incluye el establecimiento y la práctica de los sistemas de alerta temprana, el mantenimiento de la eficacia política, marcos jurídicos y administrativos, la planificación del uso del suelo y los esfuerzos para influir en el comportamiento de poblaciones en riesgo.

Los resultados de los estudios que conforman el informe 2015 dejan concentrado el 90% del riesgo en cinco países: Indonesia, Filipinas, Japón, México y Etiopía.

Pese a los informes y estudios existen otros opiniones, por ejemplo la del vulcanólogo español Juan Carlos Carracedo en el diario El País , quien considera que no tiene sentido recordar la megaerupción que hubo hace 640.000 años en la zona del Parque Nacional Yellowstone (EE UU) como si fuera algo que va a repetirse próximamente. ‘Hacer estas especulaciones solo sirve para intranquilizar a la gente’, opina el español.

Y aunque gran parte de la población mundial ha disfrutado de Frankestein, es muy probable que no muchos deseen experimentar lo que se vivió hace 200 años en los sectores que hoy se conocen como Indonesia ni en los miles de kilómetros alrededor de Tambora. ¿Cuán probable es que se repita? No es tan sencillo predecirlo.

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Juan Carlos Carracedo

‘ Hay muy pocas erupciones como para poder hacer un análisis estadístico. En Canarias hemos tenido 16 en los últimos 500 años, unas separadas por 20 años y otras, por 237 años’.

VULCANÓLOGO ESPAÑOL

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DATOS

La erupción del Tambora de 1815 fue la mayor erupción volcánica de la historia registrada

La explosión se escuchó hasta en la isla de Sumatra, a una distancia de más de 2000 km.

La erupción provocó anomalías climáticas globales, incluso un fenómeno conocido como ‘invierno volcánico’: 1816 se conoció como el «año sin verano» debido a los efectos de la erupción sobre el clima de Europa y América del Norte