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25 de Jul de 2021

Planeta

Panamá, pionero en océanos saludables

En junio Panamá se posicionó como Nuevo Líder Mundial Azul, distinción que se da a los países que logran alcanzar la iniciativa mundial 30x30, que busca proteger las áreas marinas antes del año 2030. El actor estadounidense Leonardo DiCaprio aplaudió la decisión

Panamá, pionero en océanos saludables
El Parque Nacional Coiba es una reserva natural situada en el archipiélago homónimo perteneciente a los distritos de Montijo y de Soná en la provincia de Veraguas.Cortesía

En septiembre de 2015, Panamá creó una reserva marina en la cordillera submarina de Coiba de 17,223.52 kilómetros cuadrados para la conservación y protección de la flora y fauna amenazada, así como la sostenibilidad de los recursos acuáticos considerados en peligro de extinción en el istmo.

Con el fin de seguir resguardando esa biodiversidad, en enero de este año el país se unió a la Coalición de Alta Ambición para la Naturaleza y las Personas (HAC, por sus siglas en inglés), con el compromiso de apoyar la iniciativa mundial por la biodiversidad '30x30', que busca proteger al menos un 30% de los océanos y el 30% de las superficies terrestres y aguas continentales del mundo para el año 2030.

Ante esta gran urgencia, Panamá se posicionó el pasado 8 de junio como 'Nuevo Líder Mundial Azul', al sumar una reserva marina en las aguas del Pacífico de 50,518.84 km2, lo que hace un total de 67,908.98 km2 con lo que logra alcanzar la meta de la iniciativa '30x30' antes del año 2030, un hecho que acercará al país a varios objetivos ambientales importantes para la zona.

Leonardo DiCaprio, actor, productor y ambientalista estadounidense se mostró complacido ante este avance para Panamá e instó a los países de la región a que se unan a esta iniciativa. “Panamá ha anunciado que expandirá el área marina protegida de la cordillera de Coiba, triplicando su tamaño original, con lo que aseguró la protección de más del 30% de las aguas de Panamá. Como nuevo líder azul, Panamá avanza en la meta '30x30' de proteger alta y completamente el 30% del océano para 2030”, escribió en su cuenta de Instagram.

Panamá, pionero en océanos saludables
Arrecife en el Parque Nacional CoibaCortesía

A su vez detalló que la cordillera de Coiba es una cadena montañosa submarina ubicada en el paisaje marino del Pacífico tropical oriental, un área marina que abarca las aguas de Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador. “La cordillera de Coiba alberga una increíble diversidad de vida marina, incluidas tortugas marinas, tiburones y ballenas en peligro de extinción, y es una parada importante para muchas especies mientras migran hacia arriba y hacia abajo por el Pacífico”.

“Se necesitan con urgencia áreas altamente protegidas y totalmente protegidas como esta, que reconstruyan los ecosistemas y repongan las especies, ya que un océano más saludable está mejor equipado para hacer frente a los impactos sin precedentes de la crisis climática. Una red global de áreas marinas altamente protegidas ofrece al océano su mejor oportunidad en un futuro incierto”, enfatizó el actor.

A su vez añadió que “para asegurar un corredor de protección en el Pacífico tropical oriental, necesitamos que los países vecinos de Panamá tomen acciones similares y vinculen protecciones en la región”.

Respondiendo a estas declaraciones, Shirley Binder, directora nacional de Áreas Protegidas y Biodiversidad del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente), señaló a La Estrella de Panamá que seguirán trabajando en la ampliación de áreas marinas protegidas, que cuenten con sus planes de manejo e instrumentos de gestión para ser implementados.

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Mapa que muestra el área de recursos manejados. Con la expansión, Panamá suma 50,518.84 km2 adicionales al área protegida de Coiba.Cortesía

“Estamos a punto de finalizar la Política Nacional de Océanos que le dará a Panamá un norte de acciones que ya se están empezando a ejecutar. Seguiremos trabajando en cuantificar el carbono azul y apostar por soluciones basadas en naturaleza para conservar estos ecosistemas tan importantes para mitigar el cambio climático”, explicó.

Actualmente Chile y Panamá son los únicos países de América que logran esta meta.

ISLA COIBA Ocupa una superficie total de 270,125 hectáreas de extensión, de las cuales 216,000 son áreas marinas. Por su biodiversidad fue declarada Parque Nacional en 1991 y Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en 2005. El territorio protegido está formado por isla Coiba, la más grande del Pacífico centroamericano, ocho islas menores y 30 islotes, que lo convierten en uno de los parques marinos más extensos y diversos del mundo. El Parque Nacional Coiba forma parte del corredor marino del Pacífico este tropical, que incluye también al Parque Nacional y Reserva Marina Galápagos (Ecuador), el Parque Nacional Isla del Coco (Costa Rica), el Santuario de Fauna y Flora Malpelo (Colombia) y el Parque Natural Nacional Gorgona (Colombia).

Logros y retos

Ante la necesidad del aumento de las áreas protegidas marinas, MiAmbiente conversó con científicos nacionales y se evaluó la posibilidad de llegar a la meta de ampliar el Área de recursos manejados cordillera de Coiba (Armcc) con lo que se reafirma el compromiso del país en salvaguardar las áreas marinas protegidas, detalló Binder.

De acuerdo con la directora, la iniciativa '30x30' forma parte de unas de las metas del Acuerdo de París basadas en la acción climática. “Esto busca que los países logren proteger el 30% del área terrestre y de los océanos, con una fecha tope hasta 2030; nueve años antes, Panamá logra este propósito posicionándose como 'Nuevo Líder Mundial Azul', una distinción que se brinda a los países que logran alcanzar la iniciativa

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El Parque Nacional Coiba también es un sitio ideal para el ecoturismo.Cortesía

Según Binder, estas normas deben cumplirse mediante el Decreto Ejecutivo 138 del 8 de junio de 2021, firmado por el presidente de la República, Laurentino Cortizo, que declara que dos terceras partes de esta área protegida serán dedicadas a conservación absoluta, y el plan de manejo establecerá los usos sostenibles dentro del otro tercio que se podrá utilizar para diferentes tipos de pesca.

El polígono ampliado es completamente oceánico y protege montañas submarinas con gran valor ecológico, por su alta biodiversidad, la cual es esencial para la salud de los ecosistemas, repoblación de especies locales y migratorias, así como para la sostenibilidad de los recursos a largo plazo, y la conservación de especies en peligro de extinción como tortugas marinas, cetáceos y tiburones, entre otras, comentó.

“Al cumplirse esta ampliación, se fortalecerá la conectividad del corredor marino del Pacífico este tropical (CMAR) y el manejo binacional de áreas protegidas colindantes de Panamá y Colombia; esto supone la consolidación del concepto de Migravias y los esfuerzos de protección del ecosistema marino de este corredor, al combinarse con las áreas protegidas de distrito integrado de manejo Yuruparí-Malpelo y Santuario de Fauna y Flora de Malpelo en Colombia”, comentó Binder.

A su vez aseguró que dentro del proceso está la elaboración de un plan de manejo, y ya “tenemos el ofrecimiento de organizaciones internacionales para apoyar al país en la implementación del mismo, por medio de satélites y radares para fiscalizar las actividades que se realizan en esa zona y asegurar el cumplimiento de la normativa ambiental”.

Para empezar, se protegerá a una serie de cadenas montañosas submarinas que albergan especies exclusivas de esas profundidades, y que aún son desconocidas para la ciencia por la gran dificultad para estudiarlas. Además de estos hábitats profundos, también se verán mejor preservadas las zonas por donde circulan especies marinas migratorias. Al menos 14 especies de mamíferos marinos utilizan el área, 12 de las cuales se encuentran amenazadas según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Uicn), incluyendo la ballena azul, el cachalote y el rorcual del norte.

Por otro lado, se establecerá, con la colaboración de Blue Nature Alliance y Skylight, un sistema de monitoreo, control y vigilancia de pesca ilegal; y se promoverá la utilización sostenible de los recursos naturales en la zona, como la pesca selectiva, para disminuir la incidencia de pesca accidental de especies importantes para la salud de los mares.

La base científica para esta iniciativa fue liderada por un equipo consultor multidisciplinario, dirigido por el biólogo marino Héctor M. Guzmán, del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), en el que participaron también la Fundación MigraMar y el Ministerio de Ambiente. Este informe técnico recibió financiamiento de las fundaciones Wyss y Mission Blue.