20 de Oct de 2021

Planeta

El calentamiento global exige la toma de acciones

De acuerdo con expertos, un tercio de todas las muertes ocurridas por calor en todo el mundo se deben al cambio climático. Igualmente, los incendios forestales que han azotado a Estados Unidos y Alemania

El calentamiento global exige la toma de acciones
Expertos aseguran que es urgente tomar acciones concretas y expeditas.Pixabay

Además de la crisis sanitaria a causa de la pandemia, las comunidades alrededor del mundo están luchando para hacer frente al aumento de las temperaturas y la frecuencia de las olas de calor junto con los incendios forestales, la sequía y los graves riesgos para la salud relacionados con el calor.

Los desastres climáticos desmedidos en algunos países de Europa (Alemania) y América del Norte (Canadá, Estados Unidos) se han visto más afectados por la llamada 'ola de calor', ocasionando incluso la pérdida de vidas.

De acuerdo con una publicación de National Geographic, varias investigaciones científicas han demostrado que el cambio climático está volviendo las olas de calor más largas, cálidas, probables y peligrosas.

Un estudio reciente publicado en la revista científica Nature Climate Change añade detalles adicionales y evalúa el coste humano de ese calor adicional: en junio, un equipo de unos 70 investigadores informó que en los 732 lugares de seis continentes que estudiaron, según la media, el 37% de las muertes por calor podía vincularse directamente al cambio climático.

El calentamiento global exige la toma de acciones
Los incendios forestales son también consecuencias del calentamiento global.Pixabay

El estudio subraya la urgencia con la que necesitamos abordar el cambio climático antropogénico, señala Ana Vicedo Cabrera, autora principal y epidemióloga del cambio climático en la Universidad de Berna, Suiza.

“El calor extremo mata a más personas en Estados Unidos que cualquier otro desastre natural. A nivel global, sus repercusiones son enormes. Durante olas de calor históricas –como la de 1995 en Chicago, la de 2003 en Europa o la de 2019 en Francia– pueden morir miles de personas y muchas más sufren consecuencias graves para la salud que pueden continuar mucho después de que desaparezca el calor”, dijo Camilo Mora, climatólogo de la Universidad de Hawái y autor de un estudio titulado '27 formas en las que puede matarte una ola de calor: El calor mortal en la era de cambio climático', reseñó National Geographic.

“Estos fenómenos pueden tener consecuencias a largo plazo, desde insuficiencia renal hasta daños en el cerebro o en el corazón”, mencionó el experto a la revista científica.

La acción humana, el efecto invernadero y su relación con las olas de calor

De acuerdo con una publicación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) las olas de calor son más frecuentes e intensas a medida que las concentraciones de gases de efecto invernadero provocan un aumento de las temperaturas globales.

Comienzan antes y terminan más tarde y están cobrando un precio cada vez mayor en la salud humana y los sistemas sanitarios.

Ante esta realidad, el organismo advirtió que las temperaturas tan extremas como estas representan una gran amenaza para la salud de las personas, así como para la agricultura y el medio ambiente “porque la región no está acostumbrada a ese calor y mucha gente no tiene aire acondicionado”.

En este sentido, aplaudió las medidas tomadas por las autoridades, que han emitido una serie de alertas meteorológicas tempranas para limitar el riesgo de las personas más vulnerables.

Claire Nullis, portavoz de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), señaló que el calor extremo es causado por un sistema de alta presión que ha dado lugar a una “cúpula de calor” atrapada por la baja presión a ambos lados.

Precisó que normalmente la corriente de chorro, definida como el vasto cinturón de viento de alta velocidad y gran altitud, desplaza los sistemas de alta y baja presión, algo que no está ocurriendo así esta vez.

Ahora “es casi como un efecto de olla de presión y produce un calor muy, muy alto”, puntualizó Nullis.

De hecho, un equipo internacional de científicos climáticos y el Centro Climático de la Cruz Roja y la Media Luna Roja dijeron el pasado mes que encontraron que el cambio climático provocado por el hombre y causado por las emisiones de gases de efecto invernadero hace que las olas de calor sean al menos 150 veces más probables de ocurrir.

El reciente aumento vertiginoso de las temperaturas está teniendo un impacto severo en millones de personas y poniendo en riesgo vidas, advirtió la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).

“En este momento, estamos presenciando récords en las olas de calor con terribles consecuencias para millones de personas en todo el mundo”, dijo Francesco Rocca, presidente de la Federación Internacional.

Actualmente Panamá también atraviesa por una situación similar con respecto a las elevadas temperaturas, por lo que expertos han recomendado tomar las medidas necesarias para evitar contratiempos, señala la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

En los años 2018 y 2019, siete países de las Américas (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay, y México) se vieron afectados por las olas de calor, algo que no se había visto antes en la región.

Las olas de calor que causaron mayor impacto desde 2000 fueron la que afectó a Brasil en 2010 y que causó la muerte de 737 personas, y la ocurrida en Argentina en el verano de 2013-2014, que ocasionó el fallecimiento de 1,877 personas, además de dejar sin energía a 800,000 personas, lo que incrementó el estrés térmico en esa población.

En ese contexto, la OPS informó que mientras Europa y América del Norte atraviesan por olas de calor, Centroamérica y el Caribe también lo están experimentando.

Subraya que la situación podría agravarse en agosto, y provocar daños en la salud humana, por lo que insta a los países a prepararse para enfrentar olas de calor.

En una segunda entrega hablaremos con expertos sobre cómo Panamá enfrenta la situación de olas de calor y los embates del cambio climático actualmente.