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08 de Feb de 2023

Salud

Una desconocida llamada mente

En 1868 Darwin fue el primero en explorar un mundo desconocido; un mundo que recopiló en su trabajo “La expresión de las emociones en los animales y el hombre”. Con todo y ello, murió con una gran duda ¿por qué el hombre piensa de mil formas distintas y por qué se comporta de tal manera?

Una desconocida llamada mente
El mundo necesita mentes y corazones abiertos, y estos, no pueden derivarse de rígidos sistemas viejos o nuevos.Shutterstock

Luego de la psicología y la psiquiatría, la publicidad puede que sea la tercera carrera que más se ha dedicado a explorar el comportamiento humano; aun así, la mente de la especie Homo sapiens sigue siendo un perfecto misterio para muchos profesionales en cada uno de estos campos.

En 1868, Darwin fue el primero en explorar un mundo desconocido; un mundo que recopiló en su trabajo “La expresión de las emociones en los animales y el hombre”. Con todo y ello, murió con una gran duda: ¿por qué el hombre piensa de mil formas distintas y por qué se comporta de tal manera?

Sigmund Freud murió con una interrogante muy parecida y, si nos adentramos en el mundo de la religión, humanidades, comunicación, mercadeo, recursos humanos, seguridad, política..., nos encontramos con preguntas muy similares por parte de los gurús que se destacaron en cada una de estas ramas.

En el FBI, John Douglas, autor del libro MindHunter, fundó el departamento de Análisis de conducta para perfilar criminales, con el fin de intentar responder esta pregunta y, gracias a este departamento, se ha capturado a delincuentes que solo creíamos existían en cómics, películas o novelas policiacas. Gracias a él hay series como C.S.I., Criminal Minds, MindHunter, Bright Minds, y gracias a otro pionero, como es el Dr. Paul Ekman, hubo series como Lie To Me; aun así ni ellos, sus investigaciones, experiencias e interacciones con personas realmente letales, ni dichas series, han logrado responder ¿por qué el ser humano se comporta de x manera?

Durante este tiempo de pandemia, muchas empresas se volcaron a reforzar su departamento de recursos humanos con especialistas en el comportamiento humano y análisis de conducta. Empresas como Google se dieron cuenta del gran vacío que existe en este renglón a nivel empresarial y no solo eso, descubrieron el valioso aporte que dichos profesionales le han dado a su departamento Google analytics para entrar a los más profundos e inimaginables pensamientos de sus consumidores.

En los aeropuertos más importantes del mundo hay una división llamada “perfilistas”. Ellos suelen caminar vestidos de civil entre la multitud para observar el comportamiento de los pasajeros que entran a la terminal, logrando así capturar a antisociales de todo tipo y, por si no lo sabía, muchos bancos y parques de diversiones como Disney están haciendo lo mismo para reforzar la seguridad dentro de sus perímetros.

El sistema 911 de Estados Unidos tiene a especialistas del comportamiento humano que observan y escuchan muy detenidamente a sus operadores y los asisten en el preciso instante que sienten que no pueden emocionalmente seguir con la llamada que están atendiendo.

Quien diga “me conozco como la palma de mi mano” ¡miente! Porque en ciertas situaciones, las personas actuarán de una forma que ni ellas mismas logran explicar pasada la adrenalina o el estrés del momento. Podría darle ejemplos: madres que levantan en peso vehículos para salvar a sus hijos, jóvenes que se enfrentan a fieras salvajes para salvarle la vida a su mejor amigo, vecinos que no despertaban ningún tipo de sospechas y considerábamos “que no mataban ni una mosca” siendo arrestados por ser asesinos seriales o narcotraficantes, acciones de heroísmo y amor puro en medio de guerras o desastres naturales, niños psicópatas que cometieron crímenes que solo se veían en el mundo adulto... ¡La mente es un misterio!

Con todo lo leído, ¿está su entorno laboral preparado para enfrentar las crisis emocionales, conductas fuera de lo normal y momentos de estrés que se presentan en el día a día? Ahora con esto de las redes sociales (donde ya no existe prudencia ni sentido común) se han visto peleas entre colaboradores; y cada vez más es evidente la poca o nula tolerancia que la humanidad ha desarrollado. ¿Es esto producto de la pandemia? ¡No! La pandemia solo vino a sacar a la luz todo aquello que ya estaba mal en la humanidad.

La pandemia no creó la corrupción, el juega vivo, la indiferencia, la soberbia, la envidia, la ira descontrolada, la intolerancia a la crítica, la mentira, el actuar a la defensiva o la codicia (por mencionarle algunas), la pandemia solo sacó a la luz todo esto, aun así, aunque existen mentes que crean guerras, hambre, pobreza extrema, genocidios o abusos de poder, también hay las que crean vacunas, las que exportan héroes y crean genios que hacen la diferencia positiva.

Les recuerdo la frase de Albus Dumbledore: “Son nuestras elecciones las que muestran lo que somos, mucho más que nuestras habilidades”. En el mundo existe el bien y el mal, lo positivo y lo negativo, lo que construye y lo que destruye, ¿en cuál se ha destacado usted, amigo lector?

René Descartes, filósofo, matemático y físico, decía: “Pienso, luego existo”. Le recuerdo, lo que haga en vida, resonará en la eternidad.

No sé cuál es el secreto del éxito o de la felicidad, pero sí sé esto a mis 44 años: muchos hombres no son prisioneros del destino, sino de su propia mente, y se mueren en vida haciendo suyas frases lapidarias como: “yo soy así”, “lo que ves es lo que hay”, “así lo he hecho siempre”... A ellos les recuerdo: la mente es como un paracaídas. No funciona si no está abierta.

Cierro con este pensamiento: El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender para descubrir sus misterios. El mundo necesita mentes y corazones abiertos, y estos no pueden derivarse de rígidos sistemas viejos o nuevos.