La Estrella de Panamá
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18 de Sep de 2019

Fútbol

La ‘fiebre femenina' por el fútbol es ya universal

La octava versión de la Copa Mundial Francia 2019 va encaminada a convertirse en el trampolín para el salto mayor del fútbol femenino. Se espera que el eco estimule su desarrollo en Panamá

Como nunca antes el fútbol femenino está dando en el clavo para posicionarse definitivamente: un alto nivel de juego colectivo, ejecutantes a la altura de algunas estrellas masculinas y un impacto social en pleno crecimiento, es lo que está corroborando la Copa Mundial Femenina Francia 2019.

Si algo le faltaba al fútbol femenino para dar un paso adelante era competición, la falta de ligas y torneos regulares imposibilitaba el desarrollo al no permitir una regularidad de la actividad; pero la obligatoriedad impuesta por la FIFA a sus federaciones miembros de organizar torneos permanentes y a los clubes profesionales masculinos de desarrollar filiales femeninas, está contribuyendo a su expansión con un presente prometedor que atrae a numerosos aficionados femeninos como masculinos.

La televisación de los partidos con el efecto multiplicador en su práctica y su comercialización, es una realidad en los países desarrollados. En Panamá los partidos de la Selección Femenina han contado con cobertura televisiva. Sin embargo, los eventos femeninos al igual que la Liga de Fútbol Femenino (LFF), no cuenta con amplia exposición en este medio de comunicación, un reto a superar para la Fepafut si pretende consolidarse en este emergente sector.

Buscando visibilidad

Si al fútbol masculino le costó tiempo crear cimientos fuertes debido a la deficiente dirigencia que lo rigió por años, al fútbol femenino asomar la cara le ha sido todavía más dificultoso, comenzando porque siempre pendió sobre su cuello la estigmatización de que el fútbol era un deporte de y para los hombres.

La voluntad y la valentía de las mujeres panameñas que han abrazado al fútbol como ‘su amor deportivo' abrió un camino que hoy se ve como normal pero que ha tomado tiempo e ingentes esfuerzos. La historia del fútbol femenino panameño aún no cuenta con un texto integral que narre su recorrido hasta el día de hoy, pero es rica en detalles.

Se considera que las primeras manifestaciones de mujeres practicando fútbol en el país se dieron por la década de 1930 en los colegios privados de señoritas cuando durante las clases de Educación Física a algunas jóvenes les daba por golpear el balón, jugándolo más como una curiosidad. El año 1950 se registra como el momento que marca el primer acontecimiento impactante cuando en el Estadio Nacional Juan Demóstenes Arosemena, el equipo femenino de Costa Rica ‘Las Ticas', el cual realiza una gira de exhibiciones por el continente, se presenta ante un lleno de 20 mil personas. Disputando un partido divididas en ‘Azules' y ‘Rojas'.

La motivación que causó este hecho incidió en la creación del primer equipo panameño femenino: Deportivo Ancón, que jugaba en el campo del Oratorio Festivo, en la Avenida Ancón. Pasarían 12 años (1962) para que en la provincia de Colón surgiera la primera liga femenina promovida por los dirigentes Fernando y María Chacón, quienes estaban casados. A los equipos femeninos se les brindaba la oportunidad de participar en la antesala de los juegos internacionales de la Selección Masculina. Un hecho recogido en la tesis universitaria ‘Fútbol para Mujeres' (1969), de Rosaura Evangelista González. Según esta misma investigación a Chiriquí llega un año después, en 1963, impulsado por el entrenador argentino Juan Horacio González, surgiendo dos equipos: David FC y Universidad. En 1966 se posiciona en Veraguas, en la Escuela Normal de Santiago.

En la década de 1970 se disputa la Copa FAP, promovida por el dirigente Américo Gallego con el respaldo de la Fuerza Aérea Panameña. Entre 1978 y 1980, la Liga de Fútbol Inter Corregimientos logra cierta trascendencia. Pero luego decae la actividad del fútbol femenino. En 1986 el profesor René Salazar organiza el primer torneo de fútbol de niñas con la participación de 7 equipos de escuelas primarias oficiales. La Liga Femenina de Corregimientos resurge en 1992.

La cobertura que los canales locales de televisión le dan a los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 incluye el fútbol femenino, el éxito de esta categoría, incentiva al periodista Carlos Martínez, junto a los dirigentes Mauricio Menasche Jr., Antonín Aizpurúa, Pedro Ortega, Argentina Espinosa y Roberto Vaca, a fundar la Liga Superior de Fútbol Femenino de Panamá, llamada luego Liga Femenina de Fútbol (LFF). Respaldados por la desaparecida Asociación Nacional Pro-Fútbol (Anaprof) realizan un encuentro de exhibición previo a la final de la Temporada 1996-97, en el Estadio Rommel Fernández, entre los equipos Santa Ana y Juan Díaz. Posteriormente darán inicio a la primera temporada del fútbol femenino en Panamá, con el aval de la Federación Panameña de Fútbol, y coronando a las primeras campeonas, el equipo ‘Venus' del Club Deportivo Santa Ana. Lo que sigue será un periodo movido para un abordaje periodístico más extenso. Si la difusión del fútbol femenino de Atlanta 1996 despertó un especial interés, se guarda la esperanza que el presente mundial con un amplio seguimiento televisivo repercuta positivamente en el crecimiento del fútbol femenino en Panamá y de la Liga de Fútbol Femenino (LFF).