26 de Feb de 2020

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El planeta olímpico se concentra en Tokio, el futbolístico se centrifuga

Allí se inaugurarán el 24 de julio los Juegos de la XXXII Olimpiada, que seguramente podrán presumir 16 días después

Tokio
Nuevo Estadio Nacional de Tokio, donde se inaugurarán y clausurarán los Juegos Olímpicos de 2020 y se disputarán las pruebas de atletismo y las finales de fútbol.EFE

Tokio es la meca. Los 10.600 mejores deportistas del mundo tendrán la capital japonesa como destino preferente de su temporada, quizá de su vida, cuando cuelguen de la pared el calendario del año 2020.

Allí se inaugurarán el 24 de julio los Juegos de la XXXII Olimpiada, que seguramente podrán presumir 16 días después, cuando se clausuren el 9 de agosto, de haber sido los mejor organizados y mejor financiados, los más tecnológicos y los menos imprevisibles de la historia.

Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos serán la fuerza centrípeta que atraerá a todas las partículas olímpicas hacia la bahía de Tokio en este 2020, todo lo contrario a lo que hará el fútbol con sus principales competiciones continentales, la Eurocopa y la Copa América, centrifugadas por la UEFA y la Conmebol hacia doce y dos países, respectivamente. Las sedes únicas, al menos en el fútbol, ya no se llevan.

Ambas competiciones coincidirán exactamente en las fechas, de 12 de junio al 12 de julio. La Copa América, con Brasil como campeón defensor, será en Argentina y Colombia, con la final en Barranquilla. Una nueva oportunidad para que Leo Messi gane un título absoluto con la albiceleste.

La Eurocopa, con Portugal como campeón vigente, se disputará en Glasgow, Dublín, Copenhague, Budapest, Bucarest, Bilbao, Ámsterdam, San Petersburgo, Roma, Múnich, Bakú y Londres, donde también se jugarán las semifinales y la final. Un formato novedoso para celebrar el 60 aniversario del torneo y todo un experimento para la vieja Europa. Belgas y franceses empiezan el año como lideres de la clasificación FIFA.

Decididos ambos títulos, todos los ojos del deporte se dirigirán exclusivamente hacia Tokio. Para participar en la ceremonia inaugural, los deportistas del mundo habrán tenido que salvar en los primeros meses del año una auténtica carrera de obstáculos, pues aún son minoría los que tienen su plaza asegurada.

El 7 de enero, casi sin tiempo de haber inaugurado el año, comenzarán los torneos preolímpicos de voleibol; el 15, el sudamericano masculino de fútbol; el 22, el clasificatorio mundial de tenis de mesa... y así un rosario de competiciones que repartirán las llaves de las habitaciones de la Villa Olímpica de Tokio.

Los preolímpicos masculinos de baloncesto no se disputarán hasta el 23 de junio. Las mínimas de atletismo y natación estarán abiertas hasta el último momento. Los periodos de clasificación llegarán hasta las mismas puertas de los Juegos.

A las toneladas de excelencia reunidas en cada edición de los Juegos, los de Tokio añadirán atractivos como el estreno olímpico del kárate, el surf, la escalada, el monopatín y el baloncesto 3x3, así como el regreso del béisbol y el sóftbol.

Solo la incertidumbre sobre las sanciones a Rusia arroja una sombra sobre Tokio 2020. La propuesta de la Agencia Mundial Antidopaje, cuatro años de exclusión del equipo ruso de las grandes competiciones por la manipulación de sus datos sobre dopaje, puede privar a los Juegos de grandes estrellas u obligarlas a una participación descafeinada, bajo bandera e himno olímpicos. Los boxeadores rusos ya han anunciado que no aceptarían esas condiciones.

Serán los primeros Juegos de la era pos-Bolt. Los atletas aspirantes a heredar la atención que acaparaba el jamaicano tendrán una primera toma de contacto para Tokio en los mundiales de pista cubierta, en Nanjing (China) en marzo.

Más allá del universo de los cinco aros olímpicos, el calendario deportivo de 2020, como todo año par, incluye una nueva Copa Ryder de golf. Los estadounidenses llegan con ganas: preparan la cita de septiembre en Wisconsin con ansias de revancha, tras la paliza (17,5 - 10,5) encajada en 2018 en Versalles (Francia).

El británico Lewis Hamilton, hexacampeón del mundo de Fórmula Uno, afronta la nueva temporada con el desafío de igualar los siete títulos sin par del alemán Michael Schumacher. Un reto de parecidas dimensiones al del español Marc Márquez, ocho veces campeón mundial de motociclismo, seis de ellas en MotoGP y que en 2020 tendrá a su hermano Álex como rival en la categoría reina.

El tenis asistirá a un nuevo intento de la generación veinteañera -Thiem, Medvedev, Tsitsipas, Zverev- por desbancar a los treintañeros Rafael Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer, asentados en los tres primeros escalones de la clasificación mundial. Las finales ATP se disputarán en 2020 por última vez en Londres, antes de emigrar hacia Turín (Italia).

El circuito femenino, por su parte, está a la espera de una líder consolidada, de momento con la australiana Ashleigh Barty en cabeza pero sin que ninguna jugadora repita más de un título de Grand Slam en el mismo año desde que lo hizo en 2015 Serena Williams.

El colombiano Egan Bernal y ecuatoriano Richard Carapaz, ganadores en 2019 de Tour y Giro, encaran la temporada ciclista con la intención confesa de hacer compatible su participación en las grandes rondas y la conquista de una medalla en Tokio 2020. El Tour llegará a los Campos Elíseos el 19 de julio, a tiempo de que los corredores viajen a Japón para disputar los Juegos.

El primero de los deportes mentales, el ajedrez, abrirá el programa de campeonatos mundiales de 2020 con el femenino que a partir del 5 de enero disputarán la china Ju Wenjun, dueña del título, y la rusa Aleksandra Goryachkina, ganadora del torneo de candidatas. Tienen 28 y 21 años. Jugarán a 12 partidas repartidas entre sus países: las seis primeras en Shanghái y las seis siguientes -o las que sean necesarias- en Vladivostok.

El Mundial masculino de ajedrez deberá esperar hasta noviembre, del 6 al 16 en Assisi (Italia), aunque estará precedido por el torneo de candidatos en Ekaterimburgo (Rusia) del 15 de marzo al 5 de abril. El noruego Magnus Carlssen defenderá la corona que lleva sobre la cabeza desde el año 2013.